Batalla de Rostov

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Extraordinario boceto del artista Ernst Eigener (1942)


Combate de las tropas alemanas del I Ejército Panzer durante los duros enfrentamientos en las calles de la localidad de Rostov del Don, Rusia, julio de 1942

Los alemanes acabaron con el 56º Ejército del general Fiódor Remezov, que defendía la ciudad en la orilla izquierda del Don. Sin embargo, los alemanes, desangrados en duras batallas, no pudieron avanzar más y se atrincheraron. Comenzó entonces la llamada “semana sangrienta” de Rostov del Don. La División de las SS Leibstandarte SS Adolf Hitler ejecutó a más de 1.000 civiles y los cadáveres yacían apilados en plazas y calles. Hay una foto muy conocida en la que aparece Viktor Cherevichkin, de 16 años, fusilado por desobedecer la orden de las autoridades de ocupación de destruir todas las palomas de la ciudad (para que no se utilizaran para la comunicación) y guardó durante una semana los pájaros que tenía. En los juicios de Nuremberg, esta fotografía fue una de las pruebas de los crímenes.

Foto Evgueni Khalday/MAMM/MDF/russiainphoto.ru 

El 21 de noviembre de 1941 el 1er Ejército de Tanques del General Ewald von Kleist tomó Rostov del Don. Esta ciudad es un centro industrial con medio millón de habitantes y un cruce clave de ferrocarriles y carreteras. Conocida en la URSS como la "perla del Don", para los alemanes era la “puerta del Cáucaso”, el camino que se abría a los campos de petróleo del sur soviético

Tras el catastrófico fracaso de la ofensiva soviética cerca de Jarkov en mayo de 1942, las tropas alemanas pudieron abrirse paso hasta el Don, el Volga y el Cáucaso. El 24 de julio del mismo año Rostov del Don fue ocupado de nuevo por la Wehrmacht. El Ejército Rojo solo pudo liberar la ciudad después del triunfo de Stalingrado en febrero de 1943. Esta vez fue definitivo

Durante los siguientes siete meses, Rostov fue una ciudad de primera línea que fue frecuentemente bombardeada por la Luftwaffe. Contaba con docenas de hospitales y las instalaciones restantes producían armas y municiones, uniformes y equipo para el ejército.
Foto Ministerio de Defensa de la Federación Rusa

Tras la contraofensiva del Ejército Rojo cerca de Moscú en el invierno de 1941-1942, el plan alemán para tomar la capital soviética- llamado Tifón- fracasó por completo. La Wehrmacht fue rechazada a unos pocos cientos de kilómetros de la capital. Contrariamente a la creencia popular, sin embargo, esta no fue la primera gran derrota del Tercer Reich en el Frente Oriental. Una semana antes de que se produjera el avance sobre Moscú, se liberó más al sur una de las ciudades más grandes de la URSS, Rostov del Don

El 14 de febrero de 1943 Rostov Don es liberada, la ciudad era de importancia estratégica como un cruce ferroviario y un puerto fluvial que accede al Cáucaso, una región rica en petróleo

Tras liberar Rostov del Don el 29 de noviembre, el Ejército Rojo echó a las tropas alemanas a 60-70 km de la ciudad, hasta la frontera del río Mius, donde la ofensiva soviética se detuvo rápidamente. Durante mucho tiempo el frente soviético-alemán en el sur se estabilizó. La victoria en Rostov no solo elevó la moral de los soldados y civiles soviéticos en todo el país, sino que también no permitió que Reich trasladara las reservas a Moscú, donde el 5 de diciembre comenzó un contraataque a gran escala. Como un oficial de la Wehrmacht declaró más tarde: “Nuestros problemas comenzaron con Rostov…”.
Foto Max Alpert 

El Ejército Rojo no asumió de buena gana la pérdida de Rostov. El 27 de noviembre tres ejércitos soviéticos (e 37, el 9 y el 56) atacaron la ciudad desde diferentes direcciones. La infantería cruzó el hielo delgado del Don congelado e inmediatamente se enfrentó en feroces batallas con el enemigo, a menudo en combates cuerpo a cuerpo.
Foto Anatoly Egorov/ MAMM/MDF/russiainphoto.ru 


Muchos dieron por acabada a la Unión Soviética después de las derrotas infligidas por el Tercer Reich durante las diversas ofensivas de la «Operación Barbarroja» en el verano de 1941. Como Bielorrusia, Kíev o los Países Bálticos ya estaban en manos firmes del Ejército alemán, a inicios del otoño 1941 los mandatarios del Eje pasaron a la siguiente fase consistente en ocupar la cuenca industrial del Donets con las importantes ciudades de Kharkov y Rostov.
A nivel táctico la Batalla de Rostov fue una ligera victoria para el Ejército Rojo porque ganó el tiempo suficiente para trasladar las fábricas y maquinaria pesada a los Montes Urales que permitirían alimentar la industria de la URSS, además de conservar una región geográfica clave con la que retardar el avance alemán hacia el Cáucaso. No obstante y pese este éxito, las pérdidas fueron enormes para los soviéticos, incluyendo la destrucción de dos ejércitos, por lo que desde entonces se verían incapacitados para realizar más operaciones de este calibre al sur de Rusia.
La Unión Soviética sufrió unas 140.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos, además de la pérdida de 212 tanques y 700 cañones. El Eje sufrió 20.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.



FUENTES:
https://www.facebook.com/photo?fbid=4469546276427769&set=pcb.1291946597941073
https://www.facebook.com/photo/?fbid=4469546103094453&set=pcb.1291946597941073
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(Claudio a Aguirre)


























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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