En las primeras horas del 28 de marzo de 1942, los muelles de Saint-Nazaire, Francia, fueron el centro de una escena que podría describirse como sacada de una película de Hollywood. Al amparo de la oscuridad, un destructor cargado de explosivos, el HMS Campbeltown, embistió las puertas del dique seco controlado por los alemanes mientras el reloj avanzaba hacia lo que sería su devastadora salida.
Con el fin de prepararlo para la misión, el buque fue ampliamente modificado. Se desmontaron todos sus cañones y tubos lanzatorpedos, se blindaron algunas partes para protegerlas contra el fuego de armas ligeras y se modificó su silueta para que se pareciera a la de los torpederos alemanes de la clase Raubvogel. Su arma principal para el asalto era una carga de veinticuatro cargas de profundidad de 400 libras, que sumaban más de 4 toneladas de potencia explosiva, ocultas en un compartimento justo debajo de la proa del buque.
El Campbeltown y 15 lanchas motoras formaban la fuerza de asalto, compuesta por 346 marineros de la Royal Navy y 265 comandos británicos.
El endeble y viejo destructor, iluminado intermitentemente por chorros de balas trazadoras que volaban en todas direcciones, chocó violentamente contra la superficie plana y vertical de las compuertas a la 01:34. La fuerza del impacto fue tal que los marineros y los comandos que se encontraban a bordo perdieron el equilibrio, y la robusta estructura arrancó nueve metros de la chapa de proa del buque. Cuando el Campbeltown se detuvo definitivamente, los comandos de a bordo saltaron a tierra firme para asaltar sus objetivos en tierra, y al buque sólo le quedaba esperar.
Aunque se consiguió el objetivo principal, los comandos lo pasaron muy mal para lograrlo. La mayoría de las lanchas motoras fueron hundidas, y aunque los equipos de demolición cumplieron con éxito sus órdenes, fue imposible evacuar a todo el mundo después. De los aproximadamente 100 comandos en tierra, la mayoría luchó hasta quedarse sin munición antes de rendirse. Sólo 5 lograron escapar del cautiverio y regresar a Inglaterra. De la flota de asalto, sólo el cañonero a motor y cinco lanchas motoras consiguieron regresar, cargados con supervivientes de la incursión.
El acto final no se produciría hasta la mañana siguiente. Los equipos de inspección alemanes abordaron el barco parcialmente hundido, pero no lograron avistar ninguno de los explosivos o espoletas que iban a estallar en unas horas. Mientras tanto, los oficiales alemanes interrogaban a Sam Beattie, el comandante capturado del Campbeltown. Sabiendo que su barco iba a detonar en cualquier momento, se hizo el tonto, dando a sus interrogadores la impresión de que la colisión no había sido más que el resultado involuntario de un pilotaje incompetente.
Las compuertas fueron completamente demolidas, y debido a los daños causados por la inundación general y las cargas de demolición, el muelle quedó fuera de servicio durante toda la guerra. El único puerto de la costa atlántica capaz de dar cobijo a los acorazados alemanes había desaparecido.
De los 612 hombres que llevaron a cabo la incursión, 228 regresaron a Gran Bretaña, 169 murieron y 215 se convirtieron en prisioneros de guerra. Las bajas alemanas ascendieron a más de 360 muertos, algunos de los cuales fallecieron tras la incursión al explotar Campbeltown.
En reconocimiento a su valentía, 89 miembros del grupo fueron condecorados, entre ellos cinco Cruces Victoria. Después de la guerra, St Nazaire fue una de las 38 condecoraciones de batalla concedidas a los comandos. En círculos militares británicos, la operación ha sido calificada como «la mayor incursión de todas».
Operación Chariot
Mapa de los objetivos de los Equipos de Demoliciones
Realizada por los comandos británicos, cuyo fin era destruir el dique seco de Saint-Nazaire, en poder de los alemanes, capaz de albergar en su interior el acorazado Tirpitz.
En los primeros meses de 1942, cuando la batalla del Atlántico se encontraba en pleno apogeo y los submarinos alemanes estaban a punto de cortar los suministros que le llegaban a la exhausta Inglaterra por vía marítima , el Alto Mando de la Marina germana estudió un plan en el que además de potenciar la construcción de sumergibles , incluía la posibilidad de que un poderoso buque de superficie iniciase una travesía por el Atlántico como ya había hecho con éxito al principio de la guerra el acorazado de bolsillo “Graf Spee”.
Dicho buque no era otro que el acorazado “Tirpitz” gemelo del “Bismarck” y que tras el hundimiento de éste el 27 de mayo de 1941 se había convertido en el más poderoso de Europa. En efecto: podía desplazar 42.900 toneladas con una velocidad máxima de 29 nudos y disponía de un armamento impresionante: ocho piezas artilleras de 380 mm en cuatro torres dobles, dos a popa y dos a proa; doce cañones de 150 mm y dieciséis de 105 mm; dieciséis cañones rápidos de 37 mm y de más de setenta de 20 mm antiaéreos, con unas dimensiones de 251 metros de largo, 36 de ancho y 10,6 metros de alto.
Tal navío necesitaba para su mantenimiento y revisiones, de unas instalaciones fuera de lo normal, y las únicas capaces de albergarlo fuera de Alemania estaban en el puerto francés de Saint-Nazaire en cuyo dique seco podía ser puesto a punto para emprender las largas operaciones proyectadas.
El peligro que representaba para los aliados y más concretamente para los ingleses la presencia en aguas francesas del navío alemán no pasó desapercibido para éstos que programaron una acción de comandos antes de que el “Tirpitz” dejase los fiordos noruegos-desde los que hostigaba, sólo con su presencia, a los convoyes de aprovisionamiento con ruta al puerto ruso de Murmansk y se dirigiese a su nueva base.
A tal fin y después de unos meses de entrenamiento, el 26 de marzo de 1942, una formación naval compuesta por una cañonera, varios torpederos, un viejo destructor-el “Campbelltown”- y catorce lanchas motoras escoltadas por dos destructores y cazas “Spifire” zarparon del puerto británico de Falmouth rumbo a su objetivo.
Comandos británicos, 1942
Operación Chariot, la batalla que dejó tocada y hundida a la Armada alemana
Cerca del HMS Campbeltown después de la incursión. Tenga en cuenta el daño de la carcasa en el casco y las obras superiores y el personal alemán a bordo del buque
De izquierda a derecha Capitán Sam Beatti, Teniente Corran Purdon, Teniente Stuart Chant y el Comandante Bill Copland
El HMS Campbeltown fotografiado justo antes de de explotar por bomba retardada.
Un oficial alemán interrogaba a los prisioneros a las 10 de la mañana, diciendo que el plan inglés había fracasado porque los ingleses habían subestimado la resistencia de la esclusa del dique. Según él no se la podía destruir con un destructor. Pero en esos momentos una terrible explosión se produjo: el Campbeltown cumplía su misión, y la esclusa se desintegró, muriendo en la explosión muchos alemanes que estaban a bordo del destructor y en sus alrededores. Algunos cálculos aproximados cifran en unos ciento cincuenta los muertos en la explosión.
Tiempo después explotaron los torpedos con espoletas de retardo, y la esclusa del viejo acceso también resultó destruida
Un oficial alemán interrogaba a los prisioneros a las 10 de la mañana, diciendo que el plan inglés había fracasado porque los ingleses habían subestimado la resistencia de la esclusa del dique. Según él no se la podía destruir con un destructor. Pero en esos momentos una terrible explosión se produjo: el Campbeltown cumplía su misión, y la esclusa se desintegró, muriendo en la explosión muchos alemanes que estaban a bordo del destructor y en sus alrededores. Algunos cálculos aproximados cifran en unos ciento cincuenta los muertos en la explosión.
Tiempo después explotaron los torpedos con espoletas de retardo, y la esclusa del viejo acceso también resultó destruida
Heridos alemanes y británicos en la zona del puerto
Ilustración del ataque a St-Nazaire
Operación Chariot - La Incursión de Saint Nazaire: el entonces y el ahora.
El 28 de marzo de 1942, la marina y los comandos británicos llevaron a cabo un ataque a las instalaciones portuarias de Saint Nazaire en Francia.
La Operación Chariot fue una de las acciones más intrépidas realizadas por los comandos británicos durante la Segunda Guerra Mundial, cuyo fin era destruir el dique seco de Saint-Nazaire, en poder de los alemanes, único capaz de albergar en su interior al acorazado Tirpitz. A pesar de las numerosas pérdidas humanas y materiales británicas, estos lograron su objetivo y el dique no volvió a estar operativo el resto de la guerra.
La Operación Chariot fue una de las más osadas y audaces acciones de comando que se llevó a cabo durante la II Guerra Mundial. Básicamente, la idea consistía en lanzar un destructor de 5.000 toneladas cargado de explosivos contra la esclusa de un dique que se encontraba en el puerto francés de Saint-Nazaire. ¿Pero por qué era tan importante Saint-Nazaire para que se realizara tan arriesgada misión?
Pues el puerto, situado en la costa atlántica francesa, era de vital importancia por dos motivos. Primero porque en él estaba una importante base submarina donde se escondían y reparaban los temibles U-Boot. Pero también, y sobre todo, porque Saint-Nazaire poseía el mayor dique seco de la costa atlántica y era el único lugar donde podían repararse buques de grandes dimensiones.
Buques tan grandes como el acorazado "Tirpitz", un gran destructor alemán gemelo del "Bismarck" y que traía tan de cabeza a los ingleses que se hacía imprescindible su destrucción. Por este motivo, si los británicos lograban destruir las instalaciones del puerto y el dique, dejarían al "Tirpitz" acorralado sin tener un lugar donde poder repararlo y abastecerlo.
El problema era cómo hacer volar la enorme puerta del dique para inutilizarlo. Un bombardeo aéreo no sería suficiente y se necesitaba algo más directo y contundente. Por eso, se escogió al "HMS Campbeltown", un antiguo destructor de cuatro chimeneas de la US Navy, al cual se le quitaron dos de sus chimeneas, y se lo enmascaró para parecerse a un destructor alemán con la intención de lanzarlo directamente contra la esclusa.
FUENTES:
Historia de la Segunda Guerra Mundial
Foto y texto: WWII Battles and stories
Más información https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_Chariot
Fuentes:
Pedro Pablo Romero Soriano PS













