La fracasada ofensiva durante la Segunda Batalla de Járkov, hizo, de hecho, una seria mella en las reservas soviéticas del sur del Frente Oriental. La pérdida de casi 300.000 hombres, la destrucción total de los 6° y 9° Ejércitos y de los XXI y XXIII cuerpos de tanques y el elevado número de bajas sufrido por los 28°, 38° y 57° Ejércitos por el XXII Cuerpo de Tanques debilitaron de manera significativa las defensas de la Dirección Principal Sudoeste. Y aún más importante, esta debilidad se hallaba en el mismo epicentro del proyectado eje de avance del ataque próximo del Grupo de Ejércitos Sur alemán con “Fall Blau”.
Stalin, reconocedor del impacto catastrófico potencial de los fracasos recientes de Crimea y de Járkov en la suerte del Ejército Rojo en el incipiente verano, aún antes de que la batalla finalizara, cursó a mediados de mayo la primera de muchas directivas que ordenaban la creación de nuevos ejércitos en el seno de la RVGK (Reserva de la Stavka) para formar una nueva reserva estratégica. Como resultado, el 1 de mayo de 1942 dicha reserva incluía 2 Ejércitos, 10 Divisiones de fusileros y 14 Brigadas de fusileros, 1 Cuerpo de caballería, 1 Cuerpo de tanques y 1 Brigada de tanques independiente. Para el 1 de junio, la reserva se había incrementado a 1 Ejército de tanques y 7 Ejércitos de la reserva, 40 Divisiones de fusileros, 1 Cuerpo de caballería, 3 Cuerpos de tanques, 2 Brigadas independientes de tanques y unidades de apoyo.
Aunque la nueva reserva estratégica de Stalin era imponente sobre el papel, muchas de las unidades y formaciones asignadas se encontraban en las fases iniciales de organización y entrenamiento, si estar apenas preparadas para entrar en combate. Además, Stalin seguía convencido de que la ofensiva alemana en ciernes tendría como objetivo Moscú, mostrándose en consecuencia, reacio a desviar grandes contingentes de fuerzas para satisfacer las necesidades de Timoshenko en el sur. Stalin destituyó a Bagramián, el desafortunado jefe del Estado Mayor de la Dirección Principal Sudoeste, para ponerlo al mando del 16° Ejército del Frente Occidental. El dictador advirtió a la dirección principal y a los comandantes de frente, incluido Nikita Jruschov, que “responderían con sus cabezas” de la futura defensa de las líneas de los ríos Oskol y Donéts al este de Járkov.
A raíz de la derrota de Járkov, pese a que Timoshenko y su Consejo Militar estaban al tanto de una nueva ofensiva alemana, (que podía materializarse en la primera semana de junio), Stalin mantuvo su atención en el eje de Moscú, donde percibió que el peligro que suponía el Grupo de Ejércitos Centro alemán para la capital era auténtico; además de reforzar la Reserva, Stalin ordenó también que el Frente Sudoeste “se pusiera a la defensiva en toda la línea de Volchansk y Balakleia, y que evitase que las fuerzas alemanas lanzaran una ofensiva hacia el este desde la región de Járkov”. Al mismo tiempo, Stalin canceló las ambiciosas ofensivas que había planeado con las fuerzas del Frente de Briansk; y en su lugar, ordenó que se pusieran a la defensiva.
A finales de la primera semana de junio, Stalin reforzó el frente de Timoshenko con 7 Divisiones de fusileros, 4 Brigadas independientes de tanques y 3 Cuerpos de tanques, incrementando sustantivamente las fuerzas en el sector sur del frente de guerra. Parece que el dictador pensó que esta fuerza era lo suficientemente grande como para lidiar con cualquier futura ofensiva alemana en la región... Estaba equivocado.
FUENTE:
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Historia de la Segunda Guerra Mundial
Fuente: “A las Puertas de Stalingrado”: David Glantz y Jonathan House.
Pedro Pablo Romero Soriano PS
