La resistencia alemana, "La Rosa Blanca".
(Foto; Hans Scholl, Sophie Scholl y Christoph Probst, líderes del movimiento La Rosa Blanca, en Munich 1942)
(Foto; Hans Scholl, Sophie Scholl y Christoph Probst, líderes del movimiento La Rosa Blanca, en Munich 1942)
Pocos meses después del nombramiento de Adolf Hitler como canciller de Alemania, en marzo de 1933, Heinrich Himmler abrió el primer campo de concentración en Dachau.
Muchos de los que allí fueron recluidos no cometieron otro delito más que el disenso ideológico (las leyes raciales fueron adoptadas en septiembre de 1935).
Según diversos autores, entre 750 mil y 1.200.000 alemanes fueron encarcelados por estar sospechados de llevar adelante tareas contra el régimen. Desde 1934 hasta 1944, 12.212 personas fueron ejecutadas en Alemania, 7 mil de ellas, por cuestiones políticas. Entre 1939 y su muerte, en 1945, se calcula que hubo 40 intentos para asesinar a Adolf Hitler.
La resistencia al nazismo fue un fenómeno importante, pero a su vez poco conocido, aún en Alemania.
En primer lugar, para muchos alemanes la oposición en tiempos de guerra era vista como una traición a la patria y para los Aliados, especialmente para los rusos, divulgar esta oposición perseverante al nazismo era una molesta carga que no servía al fin de denigrar a los vencidos.
Después de la derrota, se divulgó el mito de que en Alemania no había habido resistencia ni oposición al nazismo y que el pueblo alemán se sometió masiva y mansamente a un régimen autoritario, gracias a la perniciosa filosofía de Nietzsche y su concepto de Superhombre que "brutalizó" a los alemanes, convirtiéndolos en bestias inhumanas. Según esta perspectiva, los alemanes respaldaron sin chistar las barbaridades del régimen.
Existen numerosos datos de personas que de una manera casi tímida intentaron rebelarse contra el orden establecido, he elegido una al azar. La historia de dos hermanos que desde su modesta lucha, pretendieron plantarle cara a la situación.
El 22 de febrero de 1943, Hans y Sophie Scholl (hermano y hermana) son ejecutados en Múnich. Estos dos estudiantes de la Universidad de Múnich habían fundado el grupo opositor la Rosa Blanca en 1942. Escribían y distribuían panfletos de oposición al Tercer Reich. El último panfleto de la Rosa Blanca, que los Scholl distribuyeron en el hall de entrada de la Universidad de Múnich el 18 de febrero de 1943, provocó una conmoción particular.
Este panfleto declara que "ha llegado el día de saldar cuentas, las cuentas de nuestra juventud alemana con la tiranía más vil que nuestro pueblo jamás haya soportado". Son denunciados por el portero del edificio ante la Gestapo (policía secreta del estado) y son arrestados junto con otras cuatro personas. Tras ser llevados ante el Tribunal del Pueblo, Sophie y Hans son declarados culpables de traición y son decapitados.
No fueron solo ellos, amigos, vecinos y parientes apoyaron la gesta de estos jóvenes que proponían una concientización de la población y de los excesos cometidos por el gobierno y especialmente por la SS.
El 18 de febrero de 1943 distribuyeron folletos en los que denunciaban lo que habían visto en Rusia y Francia. Sophie Scholl lanzó estos textos desde el atrio, momento en el que fue vista por un funcionario de la facultad quien denunció al grupo.
Fueron detenidos e interrogados, junto con otros miembros del grupo. El 22 de febrero de 1943, Hans, Sophie y Probst fueron declarados culpables de traición y condenados a muerte.
La sentencia se ejecutó ese mismo día en la guillotina de la prisión de Stadelheim. Sophie fue la primera en ser ejecutada.
Antes de que cayera la cuchilla, gritó: "¡El sol aún brilla!". Las últimas palabras de Hans fueron "¡Es lebe die Freiheit!" - ¡Viva la libertad!
En las semanas siguientes, otros miembros de la Rosa Blanca fueron acorralados y ejecutados o enviados a campos de prisioneros. Pero la última palabra la tendría la propia Rosa Blanca.
Copias de ese último folleto fueron sacadas de Alemania de contrabando y entregadas a los Aliados, que luego lanzaron millones de copias por toda Alemania, asegurando que la Rosa Blanca seguiría siendo una parte inolvidable de la historia alemana.
Al mismo Freisler le tocó juzgar a muchos de los participantes del fallido intento de asesinato organizado por Claus von Stauffenberg. Sin embargo, Freisler nunca fue juzgado, ya que murió en uno de los últimos bombardeos sobre Berlín.
Después de la guerra, sus hijos se negaron a usar el apellido paterno, quizás el peor castigo.
El pastor Martin Niemöller promovió la Declaración de Culpabilidad de Stuttgart donde reconoce que tanto la Iglesia Católica como la protestante no habían expresado su rechazo con claridad y contundencia para combatir los excesos del régimen.
Muchos de los que allí fueron recluidos no cometieron otro delito más que el disenso ideológico (las leyes raciales fueron adoptadas en septiembre de 1935).
Según diversos autores, entre 750 mil y 1.200.000 alemanes fueron encarcelados por estar sospechados de llevar adelante tareas contra el régimen. Desde 1934 hasta 1944, 12.212 personas fueron ejecutadas en Alemania, 7 mil de ellas, por cuestiones políticas. Entre 1939 y su muerte, en 1945, se calcula que hubo 40 intentos para asesinar a Adolf Hitler.
La resistencia al nazismo fue un fenómeno importante, pero a su vez poco conocido, aún en Alemania.
En primer lugar, para muchos alemanes la oposición en tiempos de guerra era vista como una traición a la patria y para los Aliados, especialmente para los rusos, divulgar esta oposición perseverante al nazismo era una molesta carga que no servía al fin de denigrar a los vencidos.
Después de la derrota, se divulgó el mito de que en Alemania no había habido resistencia ni oposición al nazismo y que el pueblo alemán se sometió masiva y mansamente a un régimen autoritario, gracias a la perniciosa filosofía de Nietzsche y su concepto de Superhombre que "brutalizó" a los alemanes, convirtiéndolos en bestias inhumanas. Según esta perspectiva, los alemanes respaldaron sin chistar las barbaridades del régimen.
Existen numerosos datos de personas que de una manera casi tímida intentaron rebelarse contra el orden establecido, he elegido una al azar. La historia de dos hermanos que desde su modesta lucha, pretendieron plantarle cara a la situación.
El 22 de febrero de 1943, Hans y Sophie Scholl (hermano y hermana) son ejecutados en Múnich. Estos dos estudiantes de la Universidad de Múnich habían fundado el grupo opositor la Rosa Blanca en 1942. Escribían y distribuían panfletos de oposición al Tercer Reich. El último panfleto de la Rosa Blanca, que los Scholl distribuyeron en el hall de entrada de la Universidad de Múnich el 18 de febrero de 1943, provocó una conmoción particular.
Este panfleto declara que "ha llegado el día de saldar cuentas, las cuentas de nuestra juventud alemana con la tiranía más vil que nuestro pueblo jamás haya soportado". Son denunciados por el portero del edificio ante la Gestapo (policía secreta del estado) y son arrestados junto con otras cuatro personas. Tras ser llevados ante el Tribunal del Pueblo, Sophie y Hans son declarados culpables de traición y son decapitados.
No fueron solo ellos, amigos, vecinos y parientes apoyaron la gesta de estos jóvenes que proponían una concientización de la población y de los excesos cometidos por el gobierno y especialmente por la SS.
El 18 de febrero de 1943 distribuyeron folletos en los que denunciaban lo que habían visto en Rusia y Francia. Sophie Scholl lanzó estos textos desde el atrio, momento en el que fue vista por un funcionario de la facultad quien denunció al grupo.
Fueron detenidos e interrogados, junto con otros miembros del grupo. El 22 de febrero de 1943, Hans, Sophie y Probst fueron declarados culpables de traición y condenados a muerte.
La sentencia se ejecutó ese mismo día en la guillotina de la prisión de Stadelheim. Sophie fue la primera en ser ejecutada.
Antes de que cayera la cuchilla, gritó: "¡El sol aún brilla!". Las últimas palabras de Hans fueron "¡Es lebe die Freiheit!" - ¡Viva la libertad!
En las semanas siguientes, otros miembros de la Rosa Blanca fueron acorralados y ejecutados o enviados a campos de prisioneros. Pero la última palabra la tendría la propia Rosa Blanca.
Copias de ese último folleto fueron sacadas de Alemania de contrabando y entregadas a los Aliados, que luego lanzaron millones de copias por toda Alemania, asegurando que la Rosa Blanca seguiría siendo una parte inolvidable de la historia alemana.
Al mismo Freisler le tocó juzgar a muchos de los participantes del fallido intento de asesinato organizado por Claus von Stauffenberg. Sin embargo, Freisler nunca fue juzgado, ya que murió en uno de los últimos bombardeos sobre Berlín.
Después de la guerra, sus hijos se negaron a usar el apellido paterno, quizás el peor castigo.
El pastor Martin Niemöller promovió la Declaración de Culpabilidad de Stuttgart donde reconoce que tanto la Iglesia Católica como la protestante no habían expresado su rechazo con claridad y contundencia para combatir los excesos del régimen.
Cerca de la medianoche del 15 de febrero de 1943, tres jóvenes se dirigían al centro de Múnich. Sus nombres eran Hans Scholl, Alexander Schmorell y Willi Grad. Los tres pertenecían al grupo la “Rosa Blanca”, movimiento opositor a la dictadura de Hitler. Ese día, cargaban consigo cerca de mil volantes, que explícitamente denunciaba los crímenes del régimen. Inicialmente, los panfletos eran depositados en buzones de correo, pero Scholl y Schmorell tenían un plan mucho más osado: al amparo de la noche, pintaron en la fachada de la sede de gobierno de Baviera con aerosol negro: “Abajo Hitler”. En otra pared, escribieron aún más claramente: “Hitler asesino”. Mientras tanto, Sophie Scholl, hermana menor de Hans Scholl, esperaba en la casa el regreso de los tres jóvenes.
El camino a la resistencia
Hans y Sophie Scholl vivían con su familia en la tranquila ciudad de Ulm cuando los nacionalsocialistas tomaron el poder en 1933. Ambos eran estudiantes de colegio: Hans nació en 1919 y Sophie en 1921. Su padre, Robert Scholl, se ganaba la vida como contador. Scholl, de ideología liberal, no simpatizaba con los nacionalsocialistas en el poder. Él y su esposa, Magdalena, siempre buscaron la manera de inculcarles a sus hijos el pensamiento cristiano y enseñarles el valor de la tolerancia.
A pesar de ello, los jóvenes Scholl terminaron involucrados con el Nacionalsocialismo. Hans Scholl hizo una rápida carrera dentro de las Juventudes Hitlerianas. Con sólo 16 años ya comandaba a 160 jóvenes de la organización. También su hermana Sophie sentía gran simpatía por el partido nazi. Sophie Scholl se adhirió a la “Liga de chicas alemanas”, la rama femenina de los jóvenes hitlerianos.
Igual que su hermano, Sophie alcanzó rápidamente una posición de liderazgo dentro de la organización, y según las memorias de un testigo de la época la joven estaba “muy fascinada, y era muy fanática del Nacionalsocialismo.”
El camino a la resistencia
Hans y Sophie Scholl vivían con su familia en la tranquila ciudad de Ulm cuando los nacionalsocialistas tomaron el poder en 1933. Ambos eran estudiantes de colegio: Hans nació en 1919 y Sophie en 1921. Su padre, Robert Scholl, se ganaba la vida como contador. Scholl, de ideología liberal, no simpatizaba con los nacionalsocialistas en el poder. Él y su esposa, Magdalena, siempre buscaron la manera de inculcarles a sus hijos el pensamiento cristiano y enseñarles el valor de la tolerancia.
A pesar de ello, los jóvenes Scholl terminaron involucrados con el Nacionalsocialismo. Hans Scholl hizo una rápida carrera dentro de las Juventudes Hitlerianas. Con sólo 16 años ya comandaba a 160 jóvenes de la organización. También su hermana Sophie sentía gran simpatía por el partido nazi. Sophie Scholl se adhirió a la “Liga de chicas alemanas”, la rama femenina de los jóvenes hitlerianos.
Igual que su hermano, Sophie alcanzó rápidamente una posición de liderazgo dentro de la organización, y según las memorias de un testigo de la época la joven estaba “muy fascinada, y era muy fanática del Nacionalsocialismo.”
Los hermanos Scholl se refieren a los hermanos Hans y Sophie Scholl pertenecían a la Rosa Blanca, un movimiento de resistencia no violento en Alemania. Hoy en día, hay muchas calles y escuelas en Alemania que llevan el nombre de los hermanos Scholl. También hay un premio literario en su honor, el Geschwister-Scholl-Preis
Los médicos militares Alexander Schmorell y Hans Scholl en Rusia, 1942
Luchadores de la resistencia alemana contra el nacionalsocialismo. Horrorizados con los abusos que vieron en Rusia, ellos y otros militares y civiles se unieron y escribieron consignas como «Abajo con Hitler» y «Libertad» en las paredes de las casas en Múnich. Distribuían panfletos en los que animaban a la resistencia contra el nacionalsocialismo. En total, la Rosa Blanca fue autora de seis panfletos, que se multiplicaron y difundieron, en un total de unos 15.000 ejemplares. Denunciaban los crímenes y la opresión del régimen nacionalsocialista y llamaban a la resistencia. En su segundo folleto, denunciaban abiertamente la persecución y el asesinato en masa de judíos. En el momento de su detención, los miembros de la Rosa Blanca estaban a punto de establecer contactos con otros grupos de resistencia alemanes, como el Círculo de Kreisau o el grupo Schulze-Boysen/Harnack de la Orquesta Roja. Prácticamente todos fueron capturados y ejecutados. Alexander Schmorell y Hans Scholl fueron arrestados por la Policía Secreta del Estado en febrero de 1943.
Un día antes de ser decapitado, Hans le dijo al juez Roland Freisler: «Dentro de poco tiempo, será usted el que estará en nuestro lugar». Fue guillotinado el mismo 22 de febrero de 1943, después que su hermana, en la prisión de Stadelheim, por el verdugo Johann Reichhart.
Schmorell, capturado poco después, fue condenado a muerte el 19 de abril de 1943 en el segundo proceso contra la Rosa Blanca. El 13 de julio, a la edad de 25 años, fue ejecutado en la guillotina junto con Kurt Huber en la prisión de Munich-Stadelheim. Fue sepultado en el cementerio de Perlacher Forst, en la tumba N.º 76-1-26.
Una calle del barrio de Grünewald en Múnich lleva su nombre.
Alenxander Schmorell fue canonizado por la Diócesis de Berlín y Alemania de la Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Rusia como Portador de la Pasión en el año de 2012. Es venerado también por varios fieles católicos.
Luchadores de la resistencia alemana contra el nacionalsocialismo. Horrorizados con los abusos que vieron en Rusia, ellos y otros militares y civiles se unieron y escribieron consignas como «Abajo con Hitler» y «Libertad» en las paredes de las casas en Múnich. Distribuían panfletos en los que animaban a la resistencia contra el nacionalsocialismo. En total, la Rosa Blanca fue autora de seis panfletos, que se multiplicaron y difundieron, en un total de unos 15.000 ejemplares. Denunciaban los crímenes y la opresión del régimen nacionalsocialista y llamaban a la resistencia. En su segundo folleto, denunciaban abiertamente la persecución y el asesinato en masa de judíos. En el momento de su detención, los miembros de la Rosa Blanca estaban a punto de establecer contactos con otros grupos de resistencia alemanes, como el Círculo de Kreisau o el grupo Schulze-Boysen/Harnack de la Orquesta Roja. Prácticamente todos fueron capturados y ejecutados. Alexander Schmorell y Hans Scholl fueron arrestados por la Policía Secreta del Estado en febrero de 1943.
Un día antes de ser decapitado, Hans le dijo al juez Roland Freisler: «Dentro de poco tiempo, será usted el que estará en nuestro lugar». Fue guillotinado el mismo 22 de febrero de 1943, después que su hermana, en la prisión de Stadelheim, por el verdugo Johann Reichhart.
Schmorell, capturado poco después, fue condenado a muerte el 19 de abril de 1943 en el segundo proceso contra la Rosa Blanca. El 13 de julio, a la edad de 25 años, fue ejecutado en la guillotina junto con Kurt Huber en la prisión de Munich-Stadelheim. Fue sepultado en el cementerio de Perlacher Forst, en la tumba N.º 76-1-26.
Una calle del barrio de Grünewald en Múnich lleva su nombre.
Alenxander Schmorell fue canonizado por la Diócesis de Berlín y Alemania de la Iglesia Ortodoxa Rusa fuera de Rusia como Portador de la Pasión en el año de 2012. Es venerado también por varios fieles católicos.
En la Universidad de Múnich, en 1942, nació el pequeño grupo "Rosa Blanca” fundado por Hans Scholl junto con los estudiantes de medicina Christoph Propst, Alexander Schmorell, Willi Graf, y el profesor de filosofía Kurt Huber. Posteriormente, se unió Sophie Scholl cuando se trasladó a Munich a estudiar biología y filosofía. El grupo combatía las ideas del partido Nacionalsocialista enviando panfletos por correo, o dejándolos en cabinas telefónicas o parqueaderos. A los amigos y conocidos también les repartían volantes, tanto en Múnich como en Ulm, con mensajes como: “cada palabra que sale de la boca de Hitler es mentira”.
Pero el sexto volante de la “Rosa Blanca” sería el último. El 18 de febrero de 1943, Sophie y su hermano lanzaron desde lo alto una pila de panfletos al patio interior de la universidad. En ese momento, ambos hermanos fueron descubiertos y arrestados. El interrogatorio de los hermanos Scholl estuvo a cargo de los oficiales de la policía secreta. Incluso en este momento, los hermanos demostraron tener un coraje enorme: ambos intentaron asumir toda la culpa de lo sucedido. Sophie Scholl se atrevió a decirle al oficial en su cara “que no quería tener nada que ver con el nacionalsocialismo”. La condena fue fulminante: el 22 de febrero de 1943, la corte dictó sentencia de muerte contra Hans Scholl, Sophie Scholl y Christoph Propst. El mismo día fueron ejecutados. Las últimas palabras de Hans Scholl fueron: "¡Es lebe die Freiheit!" - ¡Viva la libertad!
En las semanas siguientes, otros miembros de la Rosa Blanca fueron acorralados y ejecutados o enviados a campos de prisioneros.
Pero la última palabra la tendría la propia Rosa Blanca.
Copias de ese último folleto fueron sacadas de Alemania de contrabando y entregadas a los Aliados, que luego lanzaron millones de copias por toda Alemania, asegurando que la Rosa Blanca seguiría siendo una parte inolvidable de la historia alemana.
Pero la última palabra la tendría la propia Rosa Blanca.
Copias de ese último folleto fueron sacadas de Alemania de contrabando y entregadas a los Aliados, que luego lanzaron millones de copias por toda Alemania, asegurando que la Rosa Blanca seguiría siendo una parte inolvidable de la historia alemana.
El juicio contra los miembros de La Rosa Blanca fue, evidentemente, una pantomima. El encargado de dirigir el proceso fue Roland Freisler, un abogado, militar, político y presidente del Tribunal Popular o Corte del Pueblo, que llegó desde Berlín expresamente para ello y actuó más como fiscal que como juez. A lo largo del juicio, Freisler no dejó de gritar, de golpear la mesa y de tachar de traidores a los jóvenes acusados. Después de tres horas de juicio, el juez dictó sentencia: culpables de alta traición. Para aquel delito sólo había una pena: la muerte. Freisler estableció que fuera por decapitación, y tan sólo unas poca horas después de haberse dictado la sentencia, la tarde del 22 de febrero de 1943, se llevaron a cabo las ejecuciones.
Al mismo Freisler le tocó juzgar a muchos de los participantes del fallido intento de asesinato organizado por Claus von Stauffenberg. Sin embargo, Freisler nunca fue juzgado, ya que murió en uno de los últimos bombardeos sobre Berlín.
Después de la guerra, sus hijos se negaron a usar el apellido paterno, quizás el peor castigo.
El pastor Martin Niemöller promovió la Declaración de Culpabilidad de Stuttgart donde reconoce que tanto la Iglesia Católica como la protestante no habían expresado su rechazo con claridad y contundencia para combatir los excesos del régimen.
FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=846904770794033&set=a.418790153605499
Historia de la Segunda Guerra Mundial
https://www.facebook.com/photo?fbid=432059175592915&set=a.131347705664065
Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial
https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/white-rose
https://www.es.amnesty.org/.../sophie-scholl-simbolo-de.../
https://www.es.amnesty.org/.../sophie-scholl-simbolo-de.../
https://www.es.amnesty.org/.../sophie-scholl-simbolo-de.../
https://www.es.amnesty.org/.../sophie-scholl-simbolo-de.../
Pedro Pablo Romero Soriano PS





