El cierre del cerco en Smolensk

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Soldados alemanes combaten cerca de la ciudad de Smolensk, toman posiciones detrás de un tanque soviético pesado KV-1 del 6.º Cuerpo Mecanizado en un andén ferroviario. Atrás se pueden ver la humaderas negras que salen tras los intensos combates. El tanque KV-1 se fabricó entre marzo y abril de 1941. El vehículo está camuflado. Es posible que perteneciera al batallón de tanques Oryol BTU, enviado a la 57.ª División de Tanques del Frente Occidental en julio de 1941. Región de Smolensk, agosto de 1941. (FGF Colourised) 

Soldados alemanes con un francotirador soviético capturado durante la Batalla de Smolensk



Batalla de Smolensk (1941)

El 23 de julio, la directiva n.º 33 de Hitler vuelve a discutir totalmente los objetivos perseguidos al Este. Hitler decide allí utilizar los dos panzergruppe del Grupo de Ejércitos Centro, en apoyo de los dos otros Grupos de ejércitos, para facilitar la captura de Leningrado, al Norte, y de Kiev, al Sur. Los contraataques soviéticos van a hacer rápidamente caducar esta directiva, sobre todo para el Panzergruppe 3 de Hoth, que debe intervenir para impedir la recuperación de Smolensk por los soviéticos, a partir del 27 de julio. 
En cambio, la idea de un ataque de Guderian hacia el Sur es mantenida. El ataque del Panzergruppe 2, renombrado para la ocasión como Armeegruppe Guderian, es lanzado el 1 de agosto, con destino a Roslavl. El 28º ejército soviético es rechazado rápidamente, y cuatro de sus divisiones son cercadas en el norte de la ciudad, que es capturada el 8 de agosto. El 43.er ejército soviético interviene entonces y logra detener la progresión alemana, al precio de graves pérdidas.


Tropas alemanas en Smolensk


A un mes del inicio de la Operación Barbarroja, la Wehrmacht había avanzado profundamente en territorio soviético, pero comenzaba a encontrar una resistencia organizada y feroz en el frente del Grupo de Ejércitos Centro. La región de Smolensk se convirtió en el eje de una serie de batallas decisivas que marcaron un punto de inflexión operacional.
 Los enfrentamientos en y alrededor de Smolensk hacia el 22 de julio de 1941, y la crítica situación del 20.º Ejército soviético bajo el mando del general Kurochkin.
El 22 de junio de 1941, Alemania lanzó la Operación Barbarroja, la invasión del territorio soviético, con tres Grupos de Ejércitos avanzando simultáneamente. El Grupo de Ejércitos Centro, comandado por Fedor von Bock, tenía la misión de atravesar Bielorrusia y dirigirse hacia Moscú. A finales de julio, tras la destrucción de grandes unidades soviéticas en Bialystok y Minsk, el frente se trasladó a la región de Smolensk, donde el Ejército Rojo ofreció una resistencia mucho más tenaz. La batalla que se libró allí entre el 10 de julio y mediados de agosto marcaría una importante desaceleración del ímpetu alemán.
El 20.º Ejército, bajo el mando del general Fiódor Kurochkin, se encontraba en el centro del dispositivo defensivo soviético alrededor de Smolensk. Habiendo sido recientemente reconstituido, contaba con formaciones heterogéneas y un número significativo de reclutas y tropas retiradas del frente de Minsk. A pesar de sus limitaciones logísticas y de comunicaciones, el 20.º Ejército jugó un papel clave en la defensa de la ciudad y sus accesos.
Para el 22 de julio, los informes operacionales soviéticos destacaban una situación sumamente crítica. El cerco alemán, que intentaba completarse mediante los movimientos envolventes del 2.º Grupo Panzer de Guderian desde el sur y el 3.º Grupo Panzer de Hoth desde el norte, estaba a punto de cerrarse completamente. 
El 20.º Ejército, junto con los restos del 19.º y 16.º Ejércitos, resistía con encarnizamiento y lanzaba contraataques improvisados con las fuerzas acumuladas en la zona de Yartsevo y al este del Dniéper.


Según el historiador David Glantz, “la batalla de Smolensk representó el primer momento en que los soviéticos no solo resistieron, sino que lograron frenar por varios días el avance alemán mediante contraofensivas locales coordinadas” (Glantz, La lucha por Smolensk, 2010).
Desde el punto de vista alemán, la batalla por Smolensk se convirtió en una prolongada lucha de desgaste, contraria a las expectativas de una guerra rápida. El general Gotthard Heinrici, comandante del XXXXIII Cuerpo de Ejército, escribió en una carta a su esposa fechada el 22 de julio: “Los rusos luchan con una ferocidad que no esperábamos. No tienen casi nada, pero luchan como si defendieran su propia casa, cada bosque es un infierno”. Esta visión, corroborada por otros oficiales de campo, refleja la creciente conciencia entre la oficialidad alemana de que la campaña no sería tan breve como se había supuesto.
La carta del general Gotthard Heinrici Heinrici a su esposa es ilustrativa no solo del panorama militar, sino también del impacto psicológico del enfrentamiento: “Aquí no hay orden, solo confusión, polvo y sangre. No sé si saldremos de esta jungla de fuego, pero los hombres siguen adelante con una voluntad de hierro” " Actualmente hay razón para asumir que la guerra continuará, incluso si Moscú fuese capturada, desde cualquier parte en este país vasto, interminable." (Heinrici, Cartas del frente oriental, recopilación de Pedro García 2014).
Ambos bandos evidenciaban señales de tensión estructural. Las divisiones alemanas estaban desgastadas por un mes de combate ininterrumpido y extendidas logísticamente a lo largo de cientos de kilómetros. El Ejército Rojo, por su parte, sufría enormes pérdidas humanas y materiales, pero comenzaba a reorganizarse. Como señala Evan Mawdsley, “Smolensk fue la primera batalla donde el Ejército Rojo mostró una capacidad rudimentaria de defensa operacional en profundidad” (Mawdsley, La guerra de Stalin, 2009).
La batalla, en este sentido, constituye un momento de transición entre el blitzkrieg inicial y la guerra prolongada que caracterizaría al Frente Oriental. Para el 22 de julio, el cerco aún no estaba cerrado del todo, y los soviéticos estaban explotando cada brecha disponible para mantener un corredor de escape, aunque a un alto costo.
El 22 de julio de 1941 marcó el punto álgido de los combates en la región de Smolensk, con fuerzas soviéticas desesperadamente intentando frenar un cerco total y los alemanes enfrentando una resistencia inesperadamente dura. La campaña, que parecía victoriosa en sus primeras semanas, comenzaba a mostrar signos de agotamiento logístico y operativo. La tenacidad del 20.º Ejército y las contraofensivas soviéticas en esta fase representaron un primer indicio del fracaso estratégico alemán en su objetivo de una victoria rápida.

Agotamiento en la victoria.
Aunque el Grupo de Ejércitos Centro logró cerrar parcialmente el cerco de Smolensk y tomar la ciudad el 16 de julio, los combates continuaron intensamente en sus alrededores hasta bien entrado agosto. La resistencia soviética no solo impidió la destrucción total de las fuerzas rodeadas, sino que obligó a los alemanes a combatir prolongadamente en un frente cada vez más extendido y fragmentado.
Las fuerzas alemanas estaban exhaustas. Las divisiones de infantería marchaban a pie hasta 30 o 40 kilómetros diarios, sin descanso adecuado, bajo un calor agobiante y con líneas de suministro colapsadas. Las columnas panzer, que habían sido punta de lanza de la ofensiva, sufrían por el desgaste mecánico, la escasez de combustible y las crecientes bajas. El propio Heinz Guderian, en sus memorias, reconoció que el terreno soviético, las distancias y la inesperada resistencia enemiga estaban socavando las bases del blitzkrieg (Guderian, Panzer Leader, 1952).
La prolongación inevitable de la campaña soviética comenzaba a perfilarse en las mentes de los comandantes alemanes, aunque aún se esperaba que una última gran ofensiva lograra la rendición del enemigo antes del invierno. Sin embargo, como señala Richard Overy, “para fines de julio de 1941, los alemanes ya habían perdido la oportunidad de una victoria rápida. Lo que quedaba era una guerra de desgaste, para la cual no estaban preparados” (Overy, Rusia en guerra, 2013).
La batalla de Smolensk fue, en este sentido, el primer gran aviso de que la Unión Soviética no se derrumbaría con facilidad. Los costos crecientes, el terreno inmenso, la persistente capacidad de recuperación del Ejército Rojo y la naturaleza ideológica de la guerra transformaban rápidamente la campaña alemana en una empresa insostenible a largo plazo. El 22 de julio no marcó el fin de una batalla, sino el comienzo de una guerra distinta, más larga, más cruel y más incierta. 


KV-1 Ekranami fuera de combate en el marco de la Batalla de Smolensk.
Operación Barbarroja, julio 1941


Después de derrotar al vapuleado 19° Ejército de Konev en Vitebsk y reunir sus dos cuerpos motorizados en el sur de la misma ciudad y en la orilla norte del río Dvina Occidental frente a la ciudad de Disna, 35 kilómetros al oeste-noroeste de Polotsk, el 3° Grupo Panzer de Hoth iniciaba un avance doble para asegurar sus objetivos asignados. Para el 15 de julio de 1941, los dos cuerpos motorizados de Hoth impulsaron sus fuerzas Panzer de más de 500 tanques a las afueras del noreste de Smolensk y a la propia Nevel. En la mitad sur del sector ofensivo de Hoth, el XXXIX Cuerpo Motorizado del general de tropas Panzer Rudolf Schmidt progresaba en gran forma en la región de Vitebsk desde el inicio del ataque el 13 de julio, con sus divisiones desplegándose simultáneamente hacia el este, noreste y norte. Esencialmente, sus fuerzas pasaron por alto el flanco izquierdo del 22° Ejército de Yershakov que defendía sus posiciones a lo largo del río Dvina Occidental y el flanco derecho del 20° Ejército de Pavel Kurochkin al sur de Vitebsk, mientras hacía retroceder a los restos del 19° Ejército de Konev hacia el sureste.

Mientras tanto, avanzando hacia el este desde Vitebsk, la 7ª División Panzer de Hans Freiher von Funck capturaba Demidov al anochecer del 13 de julio, llegando a 34 kilómetros al norte de Smolensk al final del día el 14 de julio. Como avanzaba desde Vitebsk a Demidov, la división Panzer se topó con tres divisiones de fusileros (127ª, 134ª y 162ª divisiones), del XXV Cuerpo de Fusileros del mayor general Serguei Mijailovich Chestojvalov del 19° Ejército de Iván Konev, que acababa de abandonar el tren en la ciudad de Rudnia, a mitad de camino (50 kilómetros) entre Smolensk y Vitebsk, y ocuparon posiciones defensivas 9 kilómetros al sureste de Vitebsk. Según una fuente rusa [V.V. Beshanov, “Tankovyi Pogrom”, páginas 385-386, que citan las memorias de Alexander Gorbatov, quien era subcomandante del XXV Cuerpo], cuando los Panzer de Funck se acercaron, “el XXV Cuerpo de Fusileros emprendió la retirada e incluso no presentó combate por temor al fuego de artillería del enemigo”. El mayor general Serguei Chestojvalov fue capturado junto con la plana mayor del cuerpo. [Verificando en las fuentes se indica que Chestojvalov murió el 16 de julio de 1941].

La formación del cerco sobre Smolensk. Las tropas Panzer de Guderian desde el sur y las formaciones del 3° Grupo Panzer de Hermann Hoth desde el norte, tienden el cerco sobre los 3 ejércitos soviéticos del Frente Oeste

Dejando pasar la oportunidad de asaltar Smolensk desde el norte, en cambio, Funck dirigió su división Panzer aún más hacia el este, capturando Dujovshchina, 44 kilómetros al noreste de Smolensk, al mediodía del 15 de julio, donde los Panzer encontraron un camino de superficie dura. Explotando el camino recién descubierto, Funck formó un Kampfgruppe que constaba de un batallón Panzer, un batallón de infantería motorizada y un batallón motorizado, con una asignación de artillería y elementos antiaéreos, y lo envió a toda velocidad hacia el sur a través de los últimos 24 kilómetros hasta Yartsevo. El Kampfgruppe capturó la ciudad, cerca de donde la carretera y el ferrocarril a Moscú cruzan el río Vop, un afluente del río Dniéper, a las 20.30 horas del 15 de julio y inmediatamente bloqueó la arteria principal entre Smolensk y Moscú. Con la carretera obstruida por el tráfico y sus cuatro carriles repletos de columnas de tropas y vehículos soviéticos que se dirigían tanto hacia el este como hacia el oeste, el Kampfgruppe repelió el primero de muchos contraataques soviéticos manteniendo su posición. Esta fue la mejor hora de la 7ª División Panzer.
Cuando los Panzer de Funck entraban en Yartsevo, solo unas horas después, la 29ª División Motorizada de Boltenstern del XXXXVII Cuerpo Motorizado de Lemelsen entraba en Smolensk desde el sur, lo que indicaba igualmente el rápido avance de las tropas del 2° Grupo Panzer de Guderian. Así, al final del día del 15 de julio se estaba formando un gran cerco, con un aproximado de 300.000 soldados soviéticos de los 16°, 19° y 20° Ejércitos, de los cuales la mayoría de las tropas aún estaban luchando más lejos al oeste, casi sin darse cuenta que estaban siendo embolsadas. En cuanto a la propia defensa de la ciudad de Smolensk, estaba el 16° Ejército soviético, con dos divisiones de fusileros, que habían sido llevadas al frente apresuradamente desde el interior. El 16° Ejército estaba comandado por el teniente general Mijaíl F. Lukin, pero en el momento del asalto sobre la ciudad por la 29ª División Motorizada alemana, todas las unidades alrededor de Smolensk quedaron subordinadas a Pavel Kurochkin, comandante del 20° Ejército. Muchas de las divisiones, especialmente las de los 16° y 19° Ejércitos, que habían sido traídas desde el sur y el este, fueron despachadas prontamente a las líneas del frente de manera más bien fortuita, y los soldados, en muchos casos, tenían muy poco entrenamiento.


FUENTES: https://www.facebook.com/historiasgm/photos/a.105107930962361/609197817220034/

Historia de la Segunda Guerra Mundial

Pál Maléter 
Fuentes:
Fuentes y libros recomendados; 
-Glantz, David. La lucha por Smolensk, 1941. Madrid: Salamina Ediciones, 2010.
-García, Pedro. Cartas del frente oriental: Correspondencia de oficiales alemanes, 1941-1944. Barcelona: Crítica, 2014.
-Mawdsley, Evan. La guerra de Stalin: El Frente Oriental, 1941-1945. Madrid: Ediciones Akal, 2009.
-López, José Manuel. Barbarroja: La invasión alemana de la Unión Soviética. Madrid: Desperta Ferro Ediciones, 2021.
“Barbarossa Derailed – The Battle for Smolensk – Volume 1” de David Glantz (2010)
“Operación Barbarroja – Estrategias Tácticas en el Frente del Este” de Bryan Fugate (1984)

































Pedro Pablo Romero Soriano PS

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