Incluso antes de la "gran conferencia" en el Berghof el 31 de julio de 1940, cuando Hitler anunció su intención de avanzar sobre Rusia la primavera siguiente, los órganos de planificación de la Wehrmacht ya habían realizado su propio trabajo preliminar. El comandante en jefe del ejército, el generaloberst Walther von Brauchitsch, a punto de convertirse en mariscal de campo junto con otros generales de alto rango, premio por la victoria sobre Francia, había ordenado a su Estado Mayor del OKH que "elaborara un análisis operativo" sobre dicha posibilidad; además, la Oficina de Ejércitos Extranjeros del Este (Fremde Heere Ost o FHO), la agencia del ejército responsable de evaluar la inteligencia militar sobre la Unión Soviética, recibieron la orden de investigar la distribución de las fuerzas del Ejército Rojo frente a Alemania.
Tras la decisión de Hitler, el trabajo del Estado Mayor sobre una posible guerra con la Unión Soviética prosiguió con un mayor propósito. Si bien el Alto Mando del Ejército (OKH) fue el principal responsable de la iniciativa, también participaron departamentos del OKW, entre ellos la Rama de Defensa Nacional del general mayor Walter Warlimont (Warlimont era el segundo de Alfred Jodl) y la Rama de Economía de Guerra y Armamento del general Georg Thomas. En general, Hitler, dejó la planificación militar en manos de los profesionales de su Estado Mayor; y no sería hasta principios de diciembre de 1940 que recibiría información sobre los planes operativos del Alto Mando del Ejército.
El hombre que ejercería una influencia decisiva sobre esos planes sería el Jefe del Estado Mayor del Ejército, Franz Halder; de hecho, el plan de operaciones que finalmente surgió de los meses de ejercicios con mapas, análisis de números y juegos de guerra incorporó en gran medida sus ideas sobre la mejor manera de derrotar al Ejército Rojo. Como recordó su ayudante, Hauptmann Conrad Kühlein, poco después de la guerra, Halder, de 56 años, era “un trabajador incansable que [durante la campaña rusa] arriesgó su salud, pues estuvo activo hasta la madrugada durante meses. Lo ví repetidamente abandonar su escritorio a las 7:00 de la mañana cuando llegaba al cuartel para la sesión informativa de la situación. Luego, a las 9:00 [a.m.], reaparecía para el ser vicio”. En un día más típico, Halder llegaba al trabajo alrededor de las 8:00 a.m., trabajaba bien pasada la medianoche y leía un rato antes de acostarse. “En este sentido, intentaba personificar el dicho de Moltke el Viejo: “El genio es diligencia”, y no esperaba menos de quienes trabajaban a sus órdenes.
En julio de 1940, el Alto Mando del Ejército estableció su cuartel general en Fontainebleau, a unos 50 kilómetros al sureste de París. Una de las primeras conversaciones de Halder sobre cómo abordar el problema planteado por la Unión Soviética tuvo lugar en Fontainebleau el 3 de julio de 1940 con el jefe de su rama de operaciones, el Oberst Hans von Greiffenberg. Ambos partieron de la premisa de que un "golpe contra la Unión Soviética" destrozaría las esperanzas de Gran Bretaña de permanecer en la guerra.
Como primera medida, el Estado Mayor del Ejército solicitó un estudio de inteligencia sobre la fuerza y la disposición soviéticas y asignó a un oficial del Estado Mayor especialmente seleccionado, el mayor general Erich Marcks, jefe del Estado Mayor del 18° Ejército, la tarea de preparar un estudio estratégico de la campaña. Ya se habían puesto en marcha medidas preventivas para evitar cualquier sorpresa indeseada por parte de los rusos, incluyendo el traslado de 15 divisiones de infantería, 6 divisiones Panzer y 3 divisiones motorizadas del oeste europeo a las zonas ocupadas del este, junto con el cuartel general del 18° Ejército.
Ni durante ni después de la conferencia del 31 de julio de 1940, que marcó el punto de partida para el objetivo en el este de Europa, hubo ninguna discusión sobre la decisión básica o el plan operativo. Si bien el Alto Mando del Ejército había expresado el día anterior la opinión de que sería mejor mantener una relación amistosa con la Unión Soviética para eliminar el riesgo de una guerra en dos frentes, no planteó ese argumento al enfrentarse a Hitler en el Berghof. Sería demasiado simplista explicar el comportamiento de Walther von Brauchitsch y Franz Halder simplemente como una falta de coraje moral. En cambio, cabe suponer que ambos coincidieron con la evaluación de Hitler de la situación. Dado que la pretensión alemana de hegemonía en Europa parecía amenazada a largo plazo por la Unión Soviética, el mando del ejército coincidió con Hitler en la necesidad de una acción ofensiva contra el Ejército Rojo.
Un soldado de infantería alemán camina hacia el cuerpo de un soldado soviético muerto y un tanque ligero BT-7 en llamas en la parte sur de la Unión Soviética. Probablemente en Ucrania durante los primeros días de la Operación Barbarroja, 1941
Tropas alemanas con un cañón leichtes Infanteriegeschütz 18 de 7,5cm cruzando la frontera soviética durante la "Operación Barbarroja", cerca del marcador fronterizo IV/95. La ubicación fue determinada por el número de marcador fronterizo como la margen derecha del río Solokiya, Chervonohrad Raion de Lviv Oblast, Ucrania
Cuando los Panzer se desviaron de la línea de avance hacia Kiev, Mijaíl Kirponós pensó que había logrado desbaratar el asalto alemán. No se dio cuenta de que von Kleist había virado al sur, hacia Umán. Los alemanes se habían decidido por este menos ambicioso objetivo en lugar de seguir la gran curva en el Dniéper. Separando aún más los 5° y 6° Ejércitos soviéticos, el 1° Grupo Panzer giró sobre Belaya Zerkov. Aunque tomó casi una semana, el Stavka finalmente vio la amenaza sobre Umán.
A pesar de destinar al 26° Ejército, de reciente creación, para desbaratar el avance alemán sobre Umán, no se tuvieron mejores resultados. La frustración de Iván Tiulenev [comandante del Frente Sur] aumentó. Envió al 18° Ejército para reforzar las defensas de Umán, pero este quedó medio rodeado. Entonces ordenó el IV Cuerpo Mecanizado para crear una vía de escape. Con pocos tanques finalmente la misión de esta formación falló. Budenny informaba al Stavka, “Todos los esfuerzos para retirar a los 6° y 12° Ejércitos, [ubicados al sureste de Umán] al este y al noreste son infructuosos”.
La intransigencia del Stavka decidió el destino de los ejércitos 6° y 12°. Tres días más tarde, Iván Tiulenev [comandante del Frente Sur] informó al Stavka: “Es imposible determinar la situación en los Ejércitos 6° y 12° precisamente por la ausencia de comunicaciones”. Al mismo tiempo, el Stavka juzgó incorrectamente que el ejército alemán tenía la intención de dejar de lado a los ejércitos 6° y 12° a un lado para que sus fuerzas pudieran alcanzar y capturar los cruces sobre el Dniéper entre Kiev y Cherkasy para un avance posterior en el Donbass. En consecuencia, el 28 de julio el Stavka una vez más ordenó a Mijaíl Kirponós [comandante del Frente Suroeste] e Iván Tiulenev que impidieran el avance alemán hacia el Dniéper. Sin embargo, las fuerzas de Kleist y Reichenau, burlando las expectativas del Stavka, procedieron a aplastar a los 6° y 12° ejércitos de Pavel Ponedelin.
La tenaz resistencia del Grupo Ponedelin [desde el 28 de julio comprendía los 6° y 12° Ejércitos y el II Cuerpo Mecanizado] en la región de Umán detuvo a las fuerzas de Kleist durante casi ocho días. Temiendo que la fuerza rodeada escapara hacia el sureste, el 29 de julio Kleist ordenó al XXXXVIII Cuerpo Motorizado de Kempf que avanzara hacia Pervomaisk, sin pasar por Umán desde el este. Al mismo tiempo, el 17° Ejército de Stülpnagel dirigió su XXXXIX Cuerpo de Montaña hacia el sureste, dándole al Grupo Ponedelin la oportunidad de escapar. Sin embargo, Tiulenev perdió la oportunidad exigiendo que Ponedelin marchara hacia el este.
El 1 de agosto Muzychenko [comandante del 6° Ejército] y Ponedelin [comandante a su vez del 12° Ejército] llamaron por radio al Stavka y al cuartel general del Frente Sudoeste: “La situación se ha vuelto crítica. El cerco de los ejércitos 6° y 12° está completo. Existe una amenaza directa de la desintegración de la fuerza de combate combinada de los 6° y 12° Ejércitos. No hay reservas. Por favor, allanar el camino comprometiendo nuevas fuerzas en los sectores de Ternovka y Novo-Arjangelsk. No hay municiones. El combustible se está acabando”. En ese momento, el 26° Ejército de Kostenko se había retirado al Dniéper, pero estaba aferrándose a las cabezas de puente en Rzhishchev y Kanev, y el 18° Ejército de Smirnov había comenzado a retirarse hacia el sureste alejándose del Grupo Ponedelin. Umán caía en manos alemanas.
La trampa alemana se cerró de golpe alrededor de las fuerzas de Ponedelin el 2 de agosto cuando la 9° División Panzer de Alfred von Kubicki se unió a la 1° División de Montaña del XXXXIX Cuerpo de Montaña, adscrito al 17° Ejército en Dobrianka al sureste de Umán. El mismo día, la 16ª División Panzer se puso en contacto con las fuerzas húngaras en Pervomaisk, creando aún otro cerco más pequeño. En realidad, dos cuerpos motorizados del 1° Grupo Panzer (seis divisiones) y dos cuerpos de infantería estaban atacando al Grupo Ponedelin desde el este y parte del 6° Ejército alemán, 17° Ejército y el cuerpo móvil húngaro estaban atacando del oeste y suroeste. De esta forma quedaban rodeadas de 16 a 20 divisiones soviéticas.
El 1 de agosto Muzychenko [comandante del 6° Ejército] y Ponedelin [comandante a su vez del 12° Ejército] llamaron por radio al Stavka y al cuartel general del Frente Sudoeste: “La situación se ha vuelto crítica. El cerco de los ejércitos 6° y 12° está completo. Existe una amenaza directa de la desintegración de la fuerza de combate combinada de los 6° y 12° Ejércitos. No hay reservas. Por favor, allanar el camino comprometiendo nuevas fuerzas en los sectores de Ternovka y Novo-Arjangelsk. No hay municiones. El combustible se está acabando”. En ese momento, el 26° Ejército de Kostenko se había retirado al Dniéper, pero estaba aferrándose a las cabezas de puente en Rzhishchev y Kanev, y el 18° Ejército de Smirnov había comenzado a retirarse hacia el sureste alejándose del Grupo Ponedelin. Umán caía en manos alemanas.
La trampa alemana se cerró de golpe alrededor de las fuerzas de Ponedelin el 2 de agosto cuando la 9° División Panzer de Alfred von Kubicki se unió a la 1° División de Montaña del XXXXIX Cuerpo de Montaña, adscrito al 17° Ejército en Dobrianka al sureste de Umán. El mismo día, la 16ª División Panzer se puso en contacto con las fuerzas húngaras en Pervomaisk, creando aún otro cerco más pequeño. En realidad, dos cuerpos motorizados del 1° Grupo Panzer (seis divisiones) y dos cuerpos de infantería estaban atacando al Grupo Ponedelin desde el este y parte del 6° Ejército alemán, 17° Ejército y el cuerpo móvil húngaro estaban atacando del oeste y suroeste. De esta forma quedaban rodeadas de 16 a 20 divisiones soviéticas.
El Grupo Ponedelin se quedó solo después del 4 de agosto, a pesar de que el Frente Sur hizo un débil intento de suministrarlo por vía aérea. Para el 5 de agosto la bolsa se había reducido a un área de 20 km². El 6 de agosto el 6° Ejército de Muzychenko trató de abrirse camino hacia el este y el 12° Ejército de Ponedelin hacia el sur, pero fue en vano. Después de un último intento de fuga el 7 de agosto, las fuerzas sufrieron el destino de los que perecieron antes en Minsk. De los 129.500 hombres que tenían ambos ejércitos al 20 de julio, según las cuentas de Frente Sudoeste, 11.000 sobrevivieron al cerco, aunque la mayoría de ellos eran de unidades de servicio en la retaguardia de los ejércitos. Los alemanes registraron la captura de 107.000 oficiales y hombres, incluidos los generales Pavel Ponedelin e Iván Muzychenko, 4 comandantes de cuerpo y 11 comandantes de división, 286 tanques y 953 cañones. Otros dos comandantes de cuerpo y seis comandantes de división perecieron en la lucha.
Para culminar la tragedia personal de los altos oficiales soviéticos capturados, Iósif Stalin publicó la Orden del Stavka N° 270, acusando a varios de los desafortunados generales cautivos de “crímenes contra la patria” (traición). Es así que los tribunales militares los condenaron en rebeldía a ser fusilados. Los generales Pavel Ponedelin y Nikita Kirillov, comandante del XIII Cuerpo de Fusileros, fueron ejecutados el 25 de agosto de 1950, luego de su regreso del cautiverio alemán.
FUENTES:
“The First Day on the Eastern Front Germany Invades the Soviet Union, June 22, 1941” de Craig W. H. Luther (2019)
“Germany and the Second World War – Vol IV – El Ataque a la Unión Soviética” Editado por el Instituto de Investigación de Historia Militar de Alemania – autores: Horst Boog, Jugen Forster, q Hoffmann, Ernst Klink, Rol-Dieter Muller y Gerd Rueberschar (1998)
Fotografía coloreada por Facundo Filipe (FgF Colourised)
“Operation Barbarossa – Hitler´s Invasion of Russia 1941” de David M. Glantz (2011)
“Operation Barbarossa 1941 – Army Group South” de Robert Kirchubel (2003)
“The German Campaign in Russia-Planning and Operations (1940-42)” - Department of the Army Pamphlet of United States (1955)
Pedro Pablo Romero Soriano PS





