El *Generalleutnant* Erich Brandenberger (comandante de la 8.ª División Panzer) inspeccionando su división en Rusia, 1942.
Ese año, el general Brandenberger —un experimentado comandante de la Wehrmacht que dirigía la 8.ª División Panzer desde principios de 1941— continuó supervisando las exigentes operaciones de la unidad en el Frente Oriental, en medio de la brutal realidad de la campaña soviética.
La división participó en agotadoras operaciones defensivas y de socorro en el sector de Leningrado y las colinas de Valdái; destacó especialmente su papel en el exitoso auxilio a la bolsa de Kholm a principios de año, donde contribuyó a romper las líneas soviéticas para rescatar a las fuerzas alemanas cercadas.
Más adelante, durante el otoño y el invierno, como parte de los esfuerzos para socorrer a la guarnición sitiada de Velíkiye Luki, los hombres de Brandenberger afrontaron combates encarnizados y sufrieron graves bajas —más de 1.400 efectivos perdidos, incluidas decenas de oficiales, en cuestión de semanas— frente a la férrea resistencia del Ejército Rojo, todo ello en un terreno pantanoso y hostil que dificultaba la movilidad y la logística.
El liderazgo de Brandenberger, caracterizado por su flexibilidad táctica y su resiliencia, mantuvo a la división operativa a pesar del creciente desgaste, la escasez de combustible y la llegada de otro brutal invierno ruso; dejó el mando a principios de 1943 —tras varios periodos al frente de la unidad— para asumir responsabilidades de mayor rango al mando de cuerpos de ejército y ejércitos completos, siendo galardonado con las Hojas de Roble para su Cruz de Caballero.
FUENTE:
The Secondond World War in Colour
Pedro Pablo Romero Soriano PS


