25-27 De octubre de 1942: Batalla de las Islas Santa Cruz

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Una polea con saco se pone en servicio para transferir de un destructor estadounidense a un crucero supervivientes de un barco, el 14 de noviembre de 1942, que había sido hundido en una acción naval contra los japoneses frente a las islas Santa Cruz en el Pacífico Sur el 26 de octubre

La Marina estadounidense hizo retroceder a los japoneses en la batalla, pero perdió un portaaviones y un destructor.
La investigación nos dice que en el 26 de octubre de 1942, el portaaviones estadounidense USS Hornet se hundió en acción, con la pérdida de 111 almas y 108 heridos, y que el destructor USS Mustin rescató a 337 de sus sobrevivientes. (El Destructor USS Barton también rescató a los supervivientes, pero no se parece al barco de esta foto).
El crucero pesado USS Northampton había remolcado inicialmente al USS Hornet antes de que finalmente se hundiera, pero había otros cuatro cruceros ligeros y pesados ​​en el mismo grupo de trabajo 17 (Task Force 17), ('Hornet'), por lo que no pudimos establecer cuál, si es que alguno de ellos. , era el Cruiser en esta foto.
La batalla se desarrolló entre la isla de Guadalcanal y las Islas Santa Cruz, un grupo de islas pertenecientes al archipiélago de las Islas Salomón que se encuentra a 400 kilómetros al sudeste del archipiélago principal.
Se inscribe en el marco del conjunto de combates entre los japoneses y los aliados por el control de la zona marítima de Guadalcanal, importante por el hecho de que de dicho control dependía la capacidad de desembarco de nuevas unidades terrestres en dicha isla, con el objetivo de ganar la batalla terrestre de Guadalcanal que se estaba desarrollando de forma simultánea.
Poco después del mediodía del 25 de octubre, unos Catalinas procedentes de la isla de Espíritu Santo descubrieron a los portaaviones japoneses aproximadamente a 450 kilómetros al noroeste de la TF 61.
Tras haberse acercado a ellos, Kinkaid hizo despegar algunos Dauntless y Wildcats, que sin embargo no pudieron encontrar a la escuadra del vicealmirante Nagumo, que había puesto rumbo norte tras el encuentro con los aviones Catalina.
Poniendo rumbo noroeste durante la noche, Kincaid intentó aproximarse a la escuadra de Nagumo, a la vez que recibía nuevos informes desde la isla de Espíritu Santo, enviados por los Catalina ya el 26 de octubre, hacia las 3:00 Nagumo continuó su escapada hacia el norte, pero el vicealmirante Halsey, tras haber recibido los informes, dio a Kincaid la orden de hacer despegar sus aviones al alba.

Mapa de la batalla

A comienzos de octubre de 1942 los japoneses reunieron en el atolón de Truk la mayor flota que se había visto hasta entonces en la guerra. Dos nuevos portaaviones de escuadra, el Hiyo y el Junyo, además del portaaviones ligero Zuiho, se unieron al Shokaku y al Zuikaku, que se encontraban ya en la región, y a una gran fuerza de acorazados, cruceros y destructores, hasta sumar más de cuarenta buques de guerra. Las semanas siguientes los portaaviones japoneses se mantuvieron alejados del combate, esperando el momento propicio para enfrentarse a las fuerzas aeronavales aliadas en el Pacífico Sur

Consolidated PBY Catalina 

El Northampton trata de remolcar al USS Hornet dañado durante la batalla

Fue una batalla aeronaval de la Guerra en el Océano Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, que se desarrolló entre el 25 y el 27 de octubre de 1942 entre la isla de Guadalcanal y las islas Santa Cruz, un grupo de islas pertenecientes al archipiélago de las islas Salomón que se encuentra a 400 kilómetros al sudeste del archipiélago principal.
Esta batalla, que enfrentó a la Armada Imperial Japonesa con la Armada de los Estados Unidos, se inscribe en el marco del conjunto de combates entre los japoneses y los aliados por el control de la zona marítima de Guadalcanal, importante por el hecho de que de dicho control dependía la capacidad de desembarco de nuevas unidades terrestres en dicha isla, con el objetivo de ganar la batalla terrestre de Guadalcanal que se estaba desarrollando de forma simultánea.
Poco después del mediodía del 25 de octubre, unos Catalinas procedentes de la isla de Espíritu Santo descubrieron a los portaaviones japoneses aproximadamente a 450 kilómetros al noroeste de la TF 61. Tras haberse acercado a ellos, Kinkaid hizo despegar algunos Dauntless y Wildcats que sin embargo no pudieron encontrar a la escuadra del vicealmirante Nagumo, que había puesto rumbo norte tras el encuentro con los aviones Catalina.
Poniendo rumbo noroeste durante la noche, Kincaid intentó aproximarse a la escuadra de Nagumo, a la vez que recibía nuevos informes desde la isla de Espíritu Santo, enviados por los Catalina ya el 26 de octubre, hacia las 3h 00’. Nagumo continuó su escapada hacia el norte, pero el vicealmirante Halsey, tras haber recibido los informes, dio a Kincaid la orden de hacer despegar sus aviones al alba.
El Enterprise envió una patrulla compuesta por 16 Dauntless, que localizó al alba a la vanguardia del contralmirante Hiroake Abe aproximadamente a 200 kilómetros de la Task Force, y luego, poco después, más al norte, el objetivo de Kincaid, los portaaviones de la fuerza principal japonesa.
Los Dauntless convergieron entonces hacia los portaaviones de Nagumo y, hacia las 8 h 30’, dos bombas alcanzaron al Zuiho, provocándole graves daños que le mantuvieron fuera de servicio durante varios meses. A pesar de ser objeto de la persecución de cazas Zero japoneses, todos les Dauntless lograron escapar.
Al precio de la pérdida del Hornet, lo que suponía la mitad de las fuerzas aeronavales estadounidenses, la flota estadunidense había logrado hacer retroceder a una fuerza japonesa netamente superior en número, impidiéndole alcanzar la isla de Guadalcanal y de desembarcar en ella refuerzos que habrían creado graves problemas para los Marines que allí estaban combatiendo.
Para completar el panorama, las fuerzas aeronavales japonesas salieron de la batalla seriamente debilitadas. Aunque las pérdidas en número de aviones fueron elevadas por ambas partes —74 estadounidenses y 92 japoneses— los japoneses habían perdido 70 pilotos de aviones, mientras que las pérdidas estadounidenses fueron tan sólo de 33 aviadores.
Un mes más tarde, el Enterprise, tras haber sido reparado, volvía a estar a pleno rendimiento operativo. Los nuevos sistemas de defensa antiaérea que había utilizado por vez primera durante la batalla de las islas Santa Cruz habían probado su eficacia.




FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=4448568885237278&set=gm.1272857019850031
(Álvaro Núñez de Pazos)
https://www.facebook.com/photo?fbid=4387902654592132&set=pcb.1274689333000133
Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial™
(Claudio A Aguirre)
Fuentes:


























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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