Stalingrado, agosto de 1942. En las inmediaciones de la ciudad, el capellán Alois Beck, de la 297ª División de Infantería austríaca, celebra una misa días antes del ataque a la ciudad
Culto católico en una unidad de la Wehrmacht en el Frente Oriental. Probablemente lo lleva a cabo el capellán de la 297ª División de Infantería de la Wehrmacht, Alois Beck
"Venimos a orar ante Dios, el justo.../Nos reunimos para pedir la bendición del Señor... "
Con esa frase, comenzaría la celebración religiosa.
Ya que hablamos de los capellanes, veamos este tema en el 3° Reich:
Los capellanes de las fuerzas armadas del Tercer Reich estaban ubicados entre dos lealtades, el estado totalitario y la Iglesia, que a menudo, pero no diametralmente, se oponían entre sí.
La posición de capellán en el Ejército alemán de la época fue caracterizada por dilemas morales y obvias contradicciones. Como en todas las guerras, los capellanes primero tuvieron que lidiar con la moralidad de la guerra misma, pero en este caso en particular también con las particulares características del régimen al que también debían fidelidad.
Cabe destacar que la mayoría de los capellanes no eligieron este servicio: fueron reclutados en las distintas fuerzas armadas a tal efecto, aunque hubo voluntarios como el caso del personaje de hoy. Se puede decir también que ministraron a los soldados en tiempo de guerra, tal como lo harían con sus feligreses en tiempos de paz.
Los capellanes no resistieron activamente al régimen como, por ejemplo, lo hizo Dietrich Bonhoeffer (líder luterano que participaba en la resistencia alemana), pero se puede afirmar que -en su mayoría- se opusieron al nazismo en la esfera ideológica e individual. En efecto, se suele afirmar que su posición era contraria a las teorías de sub-humanidad de judíos y eslavos, la moralidad y la necesidad del conflicto y las atrocidades resultantes.
Volviendo a Beck, nacido en Austria; estuvo desde el comienzo de la invasión germana a la URSS. En Stalingrado, vivió una dura experiencia. Al ser capellán, podía moverse con total libertad y a veces era requerido por diversas divisiones del 6° Ejército, para poder dar apoyo espiritual, acompañar en los últimos minutos a los heridos o enviar las cartas de los fallecidos a sus seres queridos. Que pidiese ir de división en división, le dió un testimonio de primera mano, de lo que aconteció en Stalingrado. Consigo llevaba una cámara fotográfica, para ir retratando el día a día. Una vez finalizada la batalla, Beck fue tomado prisionero. Sobrevivió al cautiverio, volvió a su país natal, falleciendo en Viena.
Su experiencia junto al 6° Ejército quedaría plasmada en su libro "bis Stalingrad... (1941-1943). En él recuerda qué después de dar la ceremonia religiosa de la foto posteada, muchos de esos soldados murieron en combate: "se podían contar con los dedos de la mano".
Otro dato, esta foto, fue escenificada en la película Stalingrado (1993)... aunque la duda es si el discurso que da el capellán en la película, es el mismo que dio Beck. Bueno, la película tiene muchos guiños con la realidad de lo sucedido en la batalla, ya que gran parte de ella se basó en dibujos de sobrevivientes (como por ejemplo, los del Oberleutnant Wüster; jefe de una sección de baterías antiaéreas) y diversos testimonios.
El bienestar religioso y espiritual de los miembros de la tropa es un factor importante en el desarrollo personal, la moral y la autoestima, imprescindibles todos ellos en una organización militar.
El capellán promueve no solo la religión sino también la moral. Los deberes del capellán militar, son los mismos que los realizados por un clérigo en la vida civil. El capellán se encarga de las responsabilidades antes citadas, además de llevar a cabo los servicios religiosos rutinarios, por supuesto está facultado para impartir el bautismo, el matrimonio y sobre todo funerales, pero su labor más importante se encuentra en que los soldados sean capaces de establecer una relación personal con él, a la hora de desahogarse y expresar sus miedos.
Aunque los capellanes fueron encargados de dirigir las conferencias de orientación, con carácter obligatorio e incluso de impartir charlas sobre enfermedades venéreas, sus sesiones de guía espiritual eran las más valiosas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los capellanes trabajaron en los hospitales, en los puertos de embarque, en los Stockades, para el transporte de tropas. Ellos simplemente “estaban allí”, y muchos sintieron gracias a ellos que dejaban la vida en paz – A menudo mientras repartían la extremaunción, resultaron heridos o incluso muertos. En la primera línea, de combate, con exceso de trabajo, rodeados del terror y expuestos al peligro. Como capellanes eran limitados en número, la cooperación entre religiones se erigió como la regla, general a menudo, un solo capellán serviría a todo el personal tanto de su religión como de las otras.
Como capellanes eran limitados en número, la cooperación entre religiones se erigió como la regla, general a menudo, un solo capellán serviría a todo el personal tanto de su religión como de las otras.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los capellanes trabajaron en los hospitales, en los puertos de embarque, para el transporte de tropas. Ellos simplemente “estaban allí”, y muchos sintieron gracias a ellos que dejaban la vida en paz.
A menudo mientras repartían la extremaunción, resultaron heridos o incluso muertos. En la primera línea, de combate, con exceso de trabajo, rodeados del terror y expuestos al peligro.
El Kriegspfarrer Alois Beck, que era el capellán de la 279.ª I.D. Beck tomó multitud de fotos de Stalingrado que luego distribuyó entre los soldados de su división
El padre Francis Sampson, capellán de la 101ª Aerotransportada.
Major General Francis L. Sampson, 12th Chief of Chaplains of the United States Army
Soldados estadounidenses a punto de sepultar a uno de sus compañeros de armas en Henri-Chapelle, Bélgica,14 de marzo de 1945. El mayor John B. Day, a la derecha, es un capellán del ejército que lleva a cabo servicios de entierro para un soldado estadounidense no identificado en el cementerio militar más grande en el frente occidental ubicado en Henri Chapelle en Bélgica. Bajando el cuerpo hacia la tumba se observan de izquierda a derecha: T/Sgt. A.H. Herberts, de Chester, Illinois; S/Sgt. Vito Mastrangelo, de Visalia, California; y el soldado de primera clase Irvin W. Kestner, de Oakland, California. Cruces en el fondo demarcan las tumbas de varios cientos de muertos estadounidenses
Durante la Segunda Guerra Mundial, los capellanes trabajaron en los hospitales, en los puertos de embarque, para el transporte de tropas. Ellos simplemente “estaban allí”, y muchos sintieron gracias a ellos que dejaban la vida en paz. A menudo mientras repartían la extremaunción, resultaron heridos o incluso muertos. En la primera línea, de combate, con exceso de trabajo, rodeados del terror y expuestos al peligro
La División de Montaña 13 de la Waffen-SS Handschar (Bosnia, Handzar) fue una de las 38 divisiones de las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial. Se compone casi enteramente de musulmanes bosnios, y luego anexionada por el Estado Independiente de Croacia
Mayor John W. Forth, Capellán de Los montañeses de Cameron de Ottawa (a la derecha), tercera división de infantería canadiense, trata a un compañero herido durante la batalla de Caen, Francia, 15 de julio 1944
Kurt Reuber con sus 3 hijos: Erwin (8 años), Ute (3 años) y Hartmote (10 años) en 1941 en Alemania. Los volvería a ver por última vez en octubre/1942, en su última licencia
La foto de Kurt Reuber corresponde a 1935, dos años después del comienzo de su pastorado en la parroquia de Wichmannshausen de Hesse en Eschwege
Servicio religioso en el gimnasio de la ciudad de Tschitmir, verano de 1941. Gottesdienst in einer Turnhalle der Stadt Tschitmir. Sommer 1941
Captain Robert L. Seaborn, chaplain of the 1st Battalion, Canadian Scottish Regiment, saying a prayer over a soldier of the 3rd Canadian Infantry Division. 15 July 1944
Muhammad Amin al-Husayni (en árabe, أمين الحسيني, también transcrito como Husseini, Hussaini y otros) (Jerusalén, ca. 1895 – Beirut, 4 de julio de 1974) fue un líder nacionalista árabe palestino y un líder religioso musulmán en su calidad de gran muftí de Jerusalén. Antisemita militante, encabezó numerosos pogromos contra los judíos durante el Mandato Británico de Palestina, además de convertirse en el principal aliado islámico del Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial
Un capellán cristiano oficiando el entierro del general Maurice E. Rose (1899-1945), CG 3D División Blindada, Alemania 03 1945. Sin embargo, algunos capellanes continuaron llevando, únicamente un cordón negro, tal como se utilizaba en la Primera Guerra Mundial.
Los imperativos de la oración religiosa cinco veces al día mirando a La Meca, con la presencia de líderes religiosos: un mullah (profesor de la ley coránica) en regimientos y un imán (líder religioso) por batallón
Como capellanes eran limitados en número, la cooperación entre religiones se erigió como la regla general a menudo, un solo capellán serviría a todo el personal tanto de su religión como de las otras
FUENTE y Bibliografía:
Edwin Habel, Friedrich Gröbel (Hrsg.): Mittellateinisches Glossar (= UTB 1551). Mit einer Einführung von Heinz-Dieter Heimann. Mit einer neuen Einführung versehener, im Wörterbestand unveränderter Nachdruck der 2. Auflage 1959. Schöningh, Paderborn u. a. 2008, ISBN 978-3-8252-1551-4, S. 46.
https://www.facebook.com/GeneralInviernoww2/photos/a.103202941918233/214734434098416/
(General Invierno)
https://elrincondeschlosser.wordpress.com/2017/01/10/capellanes-de-la-guerra/
Pedro Pablo Romero Soriano PS



























































