Encuentro en el Elba

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Saludo de manos entre el comandante del 1° Frente Ucraniano, el mariscal Ivan Konev (derecha), y el comandante del 12º Grupo de Ejércitos estadounidense, el general Omar Bradley (izquierda), en una reunión celebrada a 40 kilómetros al noreste de la ciudad de Torgau. Lebuza, Alemania. 5 de mayo de 1945

Un estadounidense, un soviético y un soldado británico comparten cigarrillos Camel, en Torgau an der Elbe, abril de 1945. El día en que las tropas soviéticas y aliadas se encontraron en el río Elba, cerca de Torgau, en Alemania

El soldado del ejército estadounidense Byron Shiver y el comandante de escuadrón de una compañía de ametralladores del 175.º Regimiento de la Guardia de la 58.ª División de Fusileros de la Guardia, el sargento mayor Ivan Makarovich Mumladze (nacido en 1914, a la derecha). El soldado Byron Shiver de la Compañía G, 273.º Regimiento de Infantería, formó parte de la patrulla (bajo el mando del teniente Buck Katzebue) que se reunió con soldados y oficiales soviéticos en el Elba. 25 de abril de 1945

Retrato de grupo de oficiales y soldados soviéticos y estadounidenses durante una reunión en el Elba. La fotografía fué tomada en Torgau, el 25 de abril de 1945. Fotografía de la revista Life

Oficiales soviéticos y estadounidenses se reúnen en Torgau, el 25 de abril de 1945. En la imagen, un capitán de la 69ª División de Infantería muestra a los oficiales rusos dónde está Torgau, en Alemania. Patrullas de la 69ª División, en el área entre los ríos Elba y Mulde se pusieron en contacto con elementos del 5º Ejército de la Guardia soviético en Strehla, en las cercanías de Riesa y en Torgau. Hasta el día de la capitulación alemana, la 69ª División patrulló y vigiló ese área. Sirvieron desde entonces como fuerza de ocupación hasta que fué repatriada, siendo disuelta el 7 de septiembre de 1945

Día del Elba: estadounidenses y soviéticos en Torgau

Soldados soviéticos y estadounidenses bailan al encontrarse en el río Elba, cerca de Torgau. 26 de abril de 1945

Un soldado estadounidense fotografiado junto a un soldado soviético en el encuentro en el río Elba, el 25 de abril de 1945. Ese día, las tropas estadounidenses que llegaban desde el oeste y el Ejército Rojo que avanzaba desde el este unieron sus fuerzas en el río Elba, cerca de Torgau, a unos 100 km al sur de Berlín. Se dieron la mano, intercambiaron recuerdos y posaron para fotografías. La reunión fue histórica porque significaba que habían logrado cortar al Ejército alemán en dos

Soldados de la 58.ª División de Fusileros de la Guardia soviética y la 69.ª División de Infantería de los Estados Unidos a orillas del río Elba en Torgau, Alemania. Abril de 1945. El teniente estadounidense en el centro tiene una Luger en la mano, y el ruso probablemente sostiene una Colt 45 ACP con una culata personalizada...



El 25 de abril de 1945, en lo que se conocería posteriormente como el "Día del Elba", las fuerzas estadounidenses, llegando desde el oeste, se encontraron con las fuerzas soviéticas, llegando desde el este, a Torgau, Alemania, a orillas del río Elba, concluyendo efectivamente el invasión de Alemania al final de la Segunda Guerra Mundial. Aunque fue una ocasión de celebración, los encuentros que se sucedieron, al menos en tres ocasiones estuvo cargada de tensión. Después de la primera reunión del 25 de abril, los comandantes de la 69ª División de Infantería del Ejército de los EE. UU. y la 58ª División de Fusileros de la Guardia del Ejército Soviético organizaron un apretón de manos formal, con toda la pinta de ser espontáneo que tuvo lugar frente a los fotógrafos el 27 de abril. La sesión de fotos fue diseñada para coincidir con las declaraciones simultáneas de los líderes en Londres, Moscú y Washington, DC, reafirmando el compromiso de los Aliados con la derrota completa del Ejército alemán y la caída del Tercer Reich.

Día del Elba, 1945

Las tropas soviéticas (posiblemente de la 58ª División de Fusileros de la Guardia) y los soldados estadounidenses del 273º Regimiento de Infantería, de la 69ª División de Infantería se detienen alrededor del Willys MB Jeep (número 20605133-S) durante la ocasión de "El Este se encuentra con Occidente" cerca del río Elba, Torgau, Alemania 25 de abril de 1945.
Para los hombres del 273º Regimiento, marcó la victoria final en una serie que había comenzado con los asaltos iniciales a la Línea Siegfried en pleno invierno. Fue un clímax apropiado para una campaña que los llevó a salir de Bélgica y entrar en la propia Alemania con la ruptura del famoso "Westwall", a través del Rin y el valle fértil más allá, a través del corazón de la propia Alemania, e incluyó, solo una semana antes, la dura victoria y captura de Leipzig. 


Un soldado estadounidense flanqueado por dos soldados mujeres del Ejército Rojo mientras realizan tareas de guardia junto al río Elba en Torgau

Soldados estadounidenses y soviéticos conviven en la localidad de Torgau. Fuente: The Atlantic

En la ciudad sajona de Torgau, a orillas del río Elba, soldados norteamericanos y soviéticos celebran el encuentro de ambos ejércitos el 25 de abril de 1945

El teniente estadounidense William Robertson y el teniente soviético Alexandr Silvashko, saludándose en el Día del Elba



Con la finalidad de hacer contacto con las tropas soviéticas, el 25 de abril de 1945, se autorizó al primer teniente Albert Kotzebue, de la Compañía G, 273° Regimiento de Infantería, 69° División de los EE.UU., que avanzase con 7 jeeps hacia el este del río Mulde. Le informaron que se habían visto varias patrullas soviéticas recorriendo la estrecha franja situada entre los ríos Mulde y Elba. Si encontraba tropas soviéticas, debería concertar una entrevista entre su comandante y el coronel C. M. Adams, cuyo regimiento había tomado recientemente el monumento de Leipzig. De todos modos, no debía avanzar en ningún caso más allá de los 3 kilómetros hacia el este. El teniente Kotzebue, hijo de un coronel de ascendencia rusa, reunió a 35 hombres, cruzó el Mulde y se encaminó hacia el Elba. Después de cierto tiempo de viaje se encontró con 75 alemanes que no tenían más deseo que rendirse. Se hallaban desarmados y les dijeron que se encaminasen hacia la retaguardia. Eran casi las 17:30 horas, cuando Kotzebue llegó al límite que le estaba permitido, la localidad de Kühren.
Kotzebue llamó entonces por radio a “Tryhard”, nombre clave de su regimiento, y le ordenaron que explorase otros 5 kilómetros en todas direcciones. No encontró nada, a excepción de algunos soldados alemanes y otros pocos prisioneros de guerra aliados, abandonados por sus guardias, todos los cuales agitaban los brazos y saludaban al paso de la patrulla. Kotzebue regresó a Kühren, y como ya había oscurecido, decidió permanecer allí para pasar la noche. Al día siguiente, 26 de abril, Kotzebue partió temprano con su patrulla hacia el Este. Le habían dicho que entrase en contacto con los soviéticos, y estaba decidido a hacerlo. Aunque tenía orden de no pasar de los 5 kilómetros, siguió hacia el Elba a través de una zona que aparecía cubierta de colinas, dejándose llevar por la tentación de seguir hasta otro promontorio, cada vez que coronaba uno más. Procuró viajar siempre alejado del vehículo que portaba el aparato de radio, pues temía que le ordenasen regresar.
A las 10:30 am el teniente Kotzebue se hallaba a mitad de camino entre los ríos Mulde y Elba. Continuó avanzando entonces por una carretera polvorienta de segundo orden. Una hora más tarde su pequeña fuerza llegó a un punto situado a solo kilómetro y medio del río Elba. De pronto los americanos vieron un jinete con sombrero de pieles. Kotzebue, lleno de excitación, procuró darle caza, y al fin logró arrinconarle con su vehículo. Era un jinete de la caballería rusa, que le observó recelosamente. A través de un intérprete Kotzebue le preguntó dónde se hallaba su comandante. El ruso se limitó a señalar con el brazo en dirección al Este. Al cabo de unos minutos los estadounidenses se hallaban en el Elba. Siguiendo corriente arriba dos kilómetros, llegaron al pueblo de Strehla, que parecía abandonado. Al otro lado del río se veían varias figuras moviéndose. Ordenó a su patrulla que se detuviese y observó a través de sus prismáticos. Por la hechura de los uniformes y el brillo de las condecoraciones, Kotzebue dedujo que eran soldados soviéticos. Miró su reloj. Eran exactamente las 12:05 del mediodía.

El artillero Brian O'Regan de la Unidad Canadiense de Cine y Fotografía, en la imagen, junto a dos soldados rusos, fotografiados en Torgau, Alemania, el 27 de abril de 1945

Trató Kotzebue de establecer contacto por radio con los soviéticos. Como no lo consiguiese, ordenó a su conductor, Edward Ruff, que lanzase la señal de reconocimiento entre los soviéticos y los americanos. Ruff lanzó dos bengalas verdes por medio del mecanismo de su fusil. Por curioso que pudiera parecer, los soldados que había al otro lado del río solo se aproximaron a la orilla y se quedaron mirando. Kotzebue gritó entonces: ¡Amerikansky! Pero no obtuvo respuesta alguna. Decidió entonces cruzar al otro lado de algún modo. Vio cuatro botes amarrados juntos, cerca de la orilla, y embarcó en uno de ellos en compañía de Ruff y de John Wheeler, un servidor de ametralladora; Larry Hamlin, fusilero; Stephen Kowalski, sanitario que hablaba ruso, y Joseph Polowky, fusilero que dominaba el alemán.
La corriente era rápida, pero al fin llegaron al extremo del pontón que sobresalía en la orilla opuesta. Cuando los americanos salían de su embarcación, tres soviéticos se acercaron a ellos cautelosamente, bajando por el talud de la orilla. Kotzebue se identificó y dijo que le gustaría que se celebrase una entrevista entre los comandantes soviético y americano lo antes posible. Solo entonces los soviéticos reaccionaron, y deshaciéndose en sonrisas comenzaron a dar palmadas en la espalda, llenos de entusiasmo, a los soldados estadounidenses.
Mientras un periodista se dedicaba a tomar fotografías, se acercó en un coche un oficial con el pecho repleto de medallas. Era el teniente coronel Alexander T. Gardiev, del 175° Regimiento de Fusileros, el cual devolvió el saludo de Kotzebue con un apretón de manos, asegurando que aquel era un momento histórico para ambos países. Kotzebue se mostró de acuerdo con él. Un rechoncho oficial de enlace se acercó en ese momento y dijo a los americanos que regresaran a la otra orilla con un fotógrafo soviético y que volviesen a cruzar el Elba corriente arriba, con el fin de encontrarse con el comandante de la 58ª División de Infantería soviética.
Los estadounidenses hicieron el camino de vuelta, yendo río arriba, hasta que por fin se encontraron con el grupo principal de las tropas soviéticas en el área. Se envió entonces al grupo americano hasta el puesto de mando, que se hallaba instalado en una granja, donde ya habían puesto la mesa para celebrar un banquete. Kotzebue se quitó las botas y los calcetines, que tenía totalmente empapados, y al instante comenzó la celebración del histórico momento. Al iniciarse los primeros brindis se presentó el general de división Vladimir Rusakov. El comandante de la 58ª División del Ejército Rojo se mostró reservado, y no pareció complacerle tener que sentarse junto a un teniente americano de 21 años, que además iba descalzo. Se hicieron más brindis a la salud de Roosevelt, Truman, Churchill y Stalin, y por fin Rusakov se marchó, con lo que la celebración adquirió un tono de mayor familiaridad. Sería al día siguiente, que Rusakov se reunió con su comandante de la 69ª División de los EE.UU., el general de división Emil F. Reinhardt, en la primera ceremonia oficial de enlace.



Encuentro entre soldados del Ejército estadounidense y del Ejército Rojo soviético en la ciudad alemana de Apollensdorf, el 30 de abril de 1945




FUENTES:

https://www.facebook.com/historiasgm/photos/a.105107930962361/178738983599255

https://www.facebook.com/historiasgm/photos/281756609964158

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=467641432053704&set=pb.100064235526662.-2207520000..&type=3

Historia de la Segunda Guerra Mundial

Fuente: “Los Cien Últimos Días – El Final de la Segunda Guerra Mundial en Europa” de John Toland (1965) 























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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