Fedor von Bock
La pequeña crisis en el mando alemán respecto al futuro empleo de las fuerzas Panzer del Grupo de Ejércitos Centro (Heeresgruppe Mitte), en el verano de 1941, con el avance de "Barbarroja" había empeorado en buena medida las ya tensas relaciones entre el Ejército y Adolf Hitler, aunque la disputa también agrió las relaciones en el seno del propio grupo de ejércitos. Las raíces de la disputa se retrotraen a una fecha tan anterior en el tiempo como diciembre de 1940, cuando se produjo una clara divergencia entre los planes del OKH y los de Hitler en relación con la segunda fase de la campaña en el frente oriental.
Y pese a todo, nada llegó a debatirse abiertamente, sencillamente porque los generales del OKH esperaban que la fase inicial de la campaña fuese decisiva para la terminación de la guerra o que, en cualquier caso, no iban a tener problemas para convencer a Hitler sobre sus preferencias estratégicas. Al no producirse ninguno de estos dos escenarios las dos posiciones chocaron abiertamente en la última semana de julio de 1941 y la disputa se alargó durante un mes.
El clímax llegó cuando Guderian, que había pronunciado algunas de las más enfáticas palabras de desafío a los planes de Hitler, se reunió con el dictador y experimentó repentinamente un cambio radical de opinión. Guderian adoptó entonces abiertamente la propuesta de Hitler. No debe sorprender que esto lo convirtiera en una especie de paria en el seno del Grupo de Ejércitos Centro.
Fue detestado por lo que se vio como un acto de hipocresía e indiferencia hacia los planes del ejército además de por su pronta capitulación ante Hitler. Previamente, el comandante de campo más veterano del Grupo de Ejércitos Centro en apoyar los planes de Hitler había sido el comandante del 4° Ejército, mariscal Günther von Kluge, pero éste era un duro rival de Guderian e igualmente una especie de paria.
En efecto, von Kluge sentía tanto rencor hacia von Bock que se ha sugerido que apoyó el ataque de Hitler hacia el sur, al menos en parte, para escapar del área de control de von Bock. Según el jefe del estado mayor del 4° Ejército, el mayor general Günther Blumentritt, los motivos de von Kluge eran asombrosamente egocéntricos. En sus escritos de posguerra, Blumentritt afirmó:
“Fue su idea [de Kluge] y deseo que su propio 4° Ejército girara hacia el sur para llevar a cabo este movimiento en pinza junto con las fuerzas Panzer de Heinz Guderian. Al plantear el argumentario para este plan me dijo con énfasis: “también supondrá que estaremos bajo el mando del mariscal de campo von Rundstedt en vez de con el mariscal de campo von Bock”. Von Bock era un hombre con el que era muy difícil servir, y von Kluge se habría alegrado de salir de su esfera. Se trató de un interesante ejemplo de la influencia del factor personal en la estrategia”.
Si el deseo de von Kluge de tener un nuevo jefe influyó realmente en su pensamiento estratégico, a su vez constituyó un ejemplo más de los rencorosos celos y del comportamiento egocéntrico de los altos mandos alemanes en el Frente Oriental.
En cualquier caso, el estado mayor del 4° Ejército recibió en un principio órdenes de planificar su participación en el ataque hacia el sur, pero éstas fueron canceladas más tarde y von Kluge fue informado de que tendría que permanecer en el frente central. Según Blumentritt, von Kluge se enfadó tanto que tomó la inaudita decisión de ausentarse del servicio y volar de vuelta a casa, a la propiedad familiar de Bohme cerca de Rathenau, donde permaneció varias semanas.
FUENTE:
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(Crónica Militar y Política de la Segunda Guerra Mundial)
Fuente: David Stahel, “Operation Barbarossa and Germany’s Defeat in the East”
Pedro Pablo Romero Soriano PS

