Un soldado alemán, uno finlandés y un soviético, los dos últimos fumando cigarrillos en las afueras de un hospital de prisioneros de guerra en Aunus (Olonets), Karelia, el 17 de septiembre de 1941
La Guerra de Continuación fue la segunda guerra librada entre Finlandia y la Unión Soviética, desde el 25 de junio de 1941 al 19 de septiembre de 1944.
Llegó un año después de finalizar la de Invierno y aún en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.
Lo cierto es que los finlandeses venían con sed de venganza. Perder varios territorios en 1940 a favor de los rusos no les sentó bien, por lo que decidieron atacar a la URSS.
La Guerra de Continuación (o Jatkosota en finlandés) se inició el 22 de junio de 1941. En aquel verano, Finlandia llegaba mejor preparada que en la Guerra de Invierno: tenían más hombres y Alemania facilitó más armamento.
Los alemanes iniciaron desde terreno finlandés el ataque a la URSS, por lo que los rusos respondieron con bombardeos tres días después.
Las tropas finlandesas se concentraron en el sur, hacia la parte del país que hace frontera con la Carelia rusa. Querían recuperar esa área sí o sí. En cambio, los alemanes se ocuparon de Laponia. Tal vez eso te lleve a pensar en los hechos bélicos que sucedieron más tarde en esa zona.
Cuando apenas habían transcurrido un par de meses desde el inicio del conflicto, llegaron las buenas noticias. Viipuri, la ciudad que los rusos nos habían ‘robado’, había sido capturada. Además, los soldados consiguieron llegar hasta la antigua frontera finlandesa de Carelia.
Por el norte, los alemanes no tenían demasiado éxito que digamos. Su única misión era recuperar Salla, pero fracasaron.
En el transcurso de la Guerra de Continuación, los finlandeses recibieron una visita sorpresa. Se trataba del Führer, Adolf Hitler. Viajó expresamente para felicitar al mariscal Mannerheim por su 75° cumpleaños.
Los problemas para Finlandia llegaron cuando Alemania se debilitó. Claro, ellos pensaban que aliándose con ellos podrían recuperar el territorio perdido, pero no fue así. La URSS de Stalin se dio cuenta de que sus adversarios estaban en horas bajas y se pusieron manos a la obra.
Así, en 1944 llegó el gran contragolpe ruso. Bombardearon ciudades finlandesas como Helsinki, Tampere y Turku. La única opción que les quedaba ante una URSS que se había convertido en un serio problema era rendirse y aceptar sus condiciones. Entre ellas, dejar su alianza con Hitler y echar a sus tropas de Finlandia.
El soldado finlandés Teodor Väisänen de Iisalmi, llego a las áreas al este de Ontrosenvaara. Este se toma un descanso después de un gran avance en donde el enemigo opuso una gran resistencia. Frente de Rukajärvi, 15 de agosto de 1941. Guerra de Continuación. Fotógrafo: EJ Paavilainen. 
Crédito: SA-Kuva (Archivo de Fotografías de la Guerra de Finlandia) (FGF Colourised)
Crédito: SA-Kuva (Archivo de Fotografías de la Guerra de Finlandia) (FGF Colourised)
La Guerra de Continuación acabó de manera oficial el 19 de septiembre de 1944, poco después de que Mannerheim asumiera la presidencia de Finlandia en sustitución de Ryti para buscar el fin del conflicto.
Ese día se firmó la Paz de Moscú.
Las Fuerzas de Defensa de Finlandia calculan que perecieron 60.000 soldados finlandeses por 200.000 del lado ruso. (Las cifras siempre pueden variar según las fuentes consultadas)
Asimismo, Finlandia perdió Petsamo tras el fin de la Guerra de Continuación. De esta forma, el país se quedó sin la única zona que daba al mar Ártico, con todas las pérdidas económicas que esto supuso al país. Para colmo, recibió una multa de 300 millones de dólares.
Lo único bueno que podemos sacar de aquí es que Finlandia conservó su independencia, lo cual a día de hoy podemos agradecer.
Patrulla de esquí finlandesa del Destacamento Separado Sau en la zona de Savukoski, 2 de abril de 1944.
El destacamento se especializó en la caza de partisanos.
Unas fuerzas paramilitares de partisanos soviéticos atacaron pueblos y casas remotas en las fronteras orientales de Finlandia durante la Guerra de Continuación 1941-1944. Quemaron las casas, robaron comida y ganado, y mataron mujeres, niños y ancianos.
(SA-Kuva) Colorizado por JHL Colorizing
Un prisionero de guerra soviético en una fotografía coloreada por Marina Amaral. Este hombre lleva una Budiónovka, una parte arquetípica de los uniformes militares comunistas de la Guerra Civil Rusa tras la Revolución Rusa que fue eliminada progresivamente en 1941 para ser sustituida por el gorro de invierno Ushanka. De todas formas, este gorro militar siguió siendo bastante usado por los partisanos soviéticos. Obsérvese también la prenda de cabeza de los dos hombres del fondo, la falta de lengüetas en el cuello y los tirantes sin ribetes.
Este hombre ha sido capturado por las fuerzas finlandesas. El finlandés de atrás porta una gorra y abrigo M36.
De los 64.000 prisioneros de guerra soviéticos capturados durante la Guerra de Continuación, entre 18.000 y 19.000 murieron en campos de prisioneros de guerra finlandeses.
FUENTE:
https://www.facebook.com/photo?fbid=294759899322844&set=a.131347705664065
(Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial)
https://www.facebook.com/photo/?fbid=119865277018806&set=g.4051594701624543
Fgf Colourised
Pedro Pablo Romero Soriano PS