"Operación Lila" El hundimiento de la flota Francesa de Toulon , 27 de noviembre de 1942
La madrugada del 27 de noviembre de 1942 marcó uno de los episodios más dramáticos de la historia naval francesa contemporánea. En el contexto de la ocupación alemana de la zona libre tras el desembarco aliado en el norte de África, el Alto Mando alemán decidió activar la Unternehmen Lila, una operación destinada a ocupar la base naval de Toulon y apoderarse de la considerable flota francesa allí anclada. La acción, concebida con celeridad ante el temor de que la Marina francesa se uniera a los Aliados, fue ejecutada por elementos de la 7.ª División Panzer y de la División SS-Panzergrenadier “Das Reich”, organizados en cuatro grupos de combate que penetraron en la ciudad alrededor de las 04:30. El avance inicial fue rápido: el fuerte Lamalgue, pieza clave del dispositivo de seguridad del arsenal, cayó casi de inmediato, junto con la captura del almirante André Marquis, prefecto marítimo de Toulon.
A pesar de la sorpresa generada entre los oficiales de Vichy, el contraalmirante Dornon logró transmitir la orden crucial: el mensaje de proceder al hundimiento de la flota llegó al almirante Jean de Laborde, comandante en jefe de las fuerzas navales de alta mar, a bordo del acorazado Strasbourg. Sorprendido por la magnitud y la rapidez de la ofensiva alemana, De Laborde reiteró a sus subordinados la necesidad de ejecutar los preparativos finales para el hundimiento y de impedir por la fuerza cualquier abordaje no autorizado. Para entonces, los alemanes ya avanzaban ocupando las posiciones elevadas que dominaban el puerto, mientras que unidades especializadas lanzaban minas desde el aire con el fin de obstruir la salida al mar y evitar cualquier intento francés de fuga.
Al aproximarse a las entradas del arsenal, los asaltantes se encontraron con un obstáculo inesperado: los centinelas franceses retrasaron su avance al exigirles la documentación reglamentaria, lo que concedió a la Marina un tiempo precioso. Solo a las 05:25, mediante el empleo de carros de combate, los alemanes consiguieron irrumpir en la base. Fue entonces cuando De Laborde emitió, desde el Strasbourg, la orden definitiva de proceder al autohundimiento general, desencadenando un proceso sistemático que tripulaciones previamente instruidas llevaron a cabo con notable disciplina.
A medida que los alemanes se internaban en los muelles, estallaron enfrentamientos aislados a lo largo del paseo marítimo. Algunos buques abrieron fuego contra las tropas invasoras, cuya inferioridad en armamento naval era evidente. Incapaces de avanzar con rapidez y conscientes de que el tiempo jugaba en su contra, los alemanes intentaron entrar en negociaciones, aunque estas llegaron demasiado tarde para impedir un proceso ya irreversible. Únicamente lograron abordar y controlar el crucero Dupleix y cerrar sus válvulas de fondo, pero fueron expulsados por las explosiones y los incendios desencadenados en las torretas, así como por la rápida extensión del fuego a lo largo de la estructura. En pocas horas, los grupos alemanes quedaron prácticamente rodeados por una flota que se hundía deliberadamente, envuelta en columnas de humo y detonaciones controladas.
El balance táctico fue contundente: al término de la jornada, las fuerzas alemanas tan solo habían conseguido apropiarse de tres destructores desarmados, cuatro submarinos dañados y tres buques civiles, mientras que los franceses habían perdido 12 muertos y 26 heridos, frente a un único herido alemán. La magnitud del sacrificio fue notable: 77 buques fueron destruidos, incluidos 3 acorazados, 7 cruceros, 15 destructores y 13 torpederos, una de las mayores operaciones de autodestrucción naval de la historia moderna. Algunos navíos consiguieron escapar: cinco submarinos lograron hacerse a la mar y tres alcanzaron el norte de África, mientras que uno arribó a España y otro se hundió en la boca misma del puerto; además, el buque de superficie Leonor Fresnel consiguió huir.
Aunque el hundimiento evitó que la flota cayera en manos del Eje, la acción fue duramente criticada por Charles de Gaulle y la Francia Libre, que consideraban que los barcos deberían haber zarpado para unirse a la causa aliada. Tras la ocupación, las autoridades alemanas y posteriormente italianas emprendieron trabajos de salvamento, pero ningún buque de gran tonelaje volvió a prestar servicio durante la guerra, lo que evidenció el alcance destructivo de la decisión adoptada por De Laborde.
Terminada la contienda y en un contexto marcado por el reajuste político y moral de la Francia liberada, la figura de De Laborde fue objeto de un juicio controvertido. Acusado de traición por no haber intentado salvar la flota ni unirse a los Aliados, fue declarado culpable y condenado a muerte, pena que pronto fue conmutada por cadena perpetua antes de recibir un indulto en 1947. Su caso simbolizó el complejo debate sobre la legitimidad de las decisiones tomadas bajo el régimen de Vichy y, en particular, la tensión entre obediencia jerárquica, compromiso institucional y responsabilidad nacional en tiempos de colapso.
En conjunto, la escuttling de Toulon se erige no solo como un episodio militar de gran impacto, sino como una expresión dramática de la descomposición del Estado francés en 1942. Su estudio permite comprender la magnitud de las divisiones internas, la precariedad de las instituciones sometidas al diktat alemán y las dificultades de reconstruir una narrativa nacional coherente tras el trauma de la derrota y la ocupación.
Toulon, November 1942, Operation Anton
Operación Lila
Soldados alemanes observando el hundimiento del crucero francés Colbert
La flota francesa se hunde. de izquierda a derecha el Strasbourg, el Colbert incendiándose, el Algérie bajo el humo, y el Marseillaise
Después de firmada la Capitulación de Francia con el Armisticio de Compiègne, entre el Gobierno Alemán y el Gobierno de Vichy, quedaba delimitada la Francia Ocupada y la Francia de Vichy a cuya cabeza estaba el Mariscal Pétain, nuevo Presidente de Francia. Sin embargo, pese a que las fuerzas armadas francesas quedaban reducidas, de la misma forma que en 1918 el Tratado de Versalles redujo a la mínima expresión al ejército alemán, el Oberkommando Wehrmacht (OKW) tenía que tomar sus previsiones para la eventualidad de un alzamiento en las colonias africanas francesas, donde excepto por la vigilancia estrecha de los servicios secretos alemanes, el OKW no contaba con posibilidades de una intervención militar inmediata. Por esa razón, el OKW elaboró tres planes de contingencia que deberían ponerse en marcha de manera inmediata apenas surgiera una señal de alarma: la Operación Attila, la Operación Anton y la Operación Lila.
La Operación Attila tenía como finalidad evitar que un alzamiento de las fuerzas francesas en África contra el Gobierno de Vichy, representara una amenaza en la costa mediterránea o desembocara en un intento de invasión del sur de Francia. En caso de ocurrir, la Wehrmacht debía actuar de manera inmediata para que la Luftwaffe, la Kriegsmarine y el Heeres ocuparan la Francia de Vichy y repelieran cualquier ataque procedente del Mediterráneo, capturando los buques franceses en las costa mediterránea francesa para evitar que cayeran en manos británicas, así como los aviones en los campos aéreos en Vichy.
La Operación Anton difería de la Operación Attila en que se pondría en marcha si se presentaba la amenaza de una invasión Aliada al sur de Francia desde África, pero en este caso participaban las fuerzas armadas italianas, cuya misión era ocupar la Riviera Francesa y la isla de Córcega, mientras que unidades de las fuerzas alemanas del Frente Occidental, acantonadas en la costa Atlántica, frente al Canal Inglés hasta la frontera española, debía ingresar a la Francia de Vichy para tomar el control militar de la región sur de Francia. Le correspondía al Comandante en Jefe del Oeste activar en el menor tiempo posible cualquiera de las dos operaciones una vez que recibiera la orden de Berlín.
Tanto la Operación Attila como la Operación Anton, eran planes para ocupar objetivos terrestres. La Operación Lila era complementaria a las operaciones terrestres y tenía como objetivo principal capturar los buques de la flota francesa en la Base Naval de Toulon con el objeto de evitar que cayeran en manos de los Aliados. Todo el plan fue detallado en la Directiva No 19 de Hitler, del 10 de diciembre de 1940.
Las fuerzas alemanas procedían de la 1ª Armee (1º Ejército) estacionado en la costa atlántica entre la frontera con España y el Río Loire y la 7ª Armee al mando del Generaloberst Friedrisch Dollman. Las unidades llamadas a iniciar la operación eran las 157ª División de Reserva, 165ª División de Reserva, 189ª División de Reserva, 7ª División Panzer, 10ª División Panzer, 326ª División de Infantería, 327ª División de Infantería, 328ª División de Infantería, 335ª División de Infantería, la División Panzer Grenadier-SS "Totenkopf" y la 2ª División-SS "Das Reich."
Para ocupar Córcega los italianos contaban con la 20ª División de Infantería "Friuli" de Livorno y la 44ª División de Infantería "Cremona" de Cerdeña. Para ocupar la Riviera francesa las fuerzas italianas contaban con la 4ª Armata compuesta por 9 divisiones estacionadas en el sureste de Francia y cuya misión era atrincherarse a lo largo de la costa mediterránea, excepto el sector de la Base Naval de Toulon que sería neutralizada con la Operación Lila. Desde Cerdeña, los italianos debía enviar la 2ª División Celere E.F.T.F, la 10ª División Motorizada "Piave", la 103ª Aerotransportada, la División "Piacenza", la 104ª División Aerotransportada "Mantova", la 105ª División Aerotransportada "Rovigo", la 7ª División de Infantería "Lupi di Toscana", la 48ª División de Infantería "Taro", la 58ª División de Infantería "Legnano", y la 5ª División Alpina "Pusteria". Todas las divisiones, al mando del General Mario Vercellino, debían ensamblarse en la localidad de Corte como el 4º Ejército, integrante del VII Cuerpo de Ejército.
El General Blaskowitz designó al General Paul Hausser, comandante del 2º Cuerpo Panzer para comandar la operación. Hausser dispuso que la tarea de actuar como punta de lanza la llevara a cabo la experimentada 2ª División "Das Reich" junto con las divisiones Panzer 7ª y 10ª. El General Rundstedt habló con el General Vercellini para que enviara una división a Cerdeña mientras el resto de sus fuerzas, en especial el Batallón de Comandos Navales "San Marco", ocupaban la Riviera Francesa.
Debido al movimiento de tropas alemanas e italianas, previos a la invasión, la inteligencia francesa calculó que la operación se estaba gestando para comenzarla el 10 de noviembre. En consecuencia las tropas francesas recibieron las órdenes para atrincherarse en zonas de muy difícil acceso para esperar la invasión. Sin embargo los alemanes no se movieron ese día y por ello el alto mando francés supuso que todo era una sospecha no confirmada por parte de la inteligencia y para evitar provocaciones a los alemanes ordenaron que las tropas regresaran a sus cuarteles.
El 11 de noviembre de 1942, las unidades alemanas e italianas se movieron hacia la Francia de Vichy. Las fuerzas francesas contaban con 8 divisiones de Infantería, reducidas en el mismo grado que las fuerzas armadas alemanas fueron reducidas por el Tratado de Versalles en 1918, por tanto incompletas y mal armadas. Aunque las fuerzas italianas eran un tanto débiles en equipo, las francesas lo eran más, puesto que tenían una serie de restricciones como la carencia de cañones de más de 75mm y no contaban con tanques, ni armas antitanque.
No hubo oposición por parte francesa y de manera incruenta los alemanes tomaron posiciones en el sur de Francia. Se puede pensar que la mayoría de los franceses hubieran deseado combatir, pero eso no fue así. Estaba aún abierta la herida por el traicionero ataque Aliado en el norte de África y la pérdida de parte de la flota. Eso no lo iban a perdonar fácilmente los franceses.
La mayoría de los ciudadanos franceses aceptaba la ocupación como una garantía para que no se repitiera en Toulon lo que ocurrió en Mers-el-Kebir y Dakar, lo que no podían imaginar los franceses era lo que pasaría después en Toulon cuando se puso en marcha la Operación Lila.
FUENTES:
Fuentes y lecturas:
-Paxton, Robert O. La Francia de Vichy, 1940-1944.
-Burrin, Philippe. La Francia a la Deriva: Vichy y la historia.
-Aron, Robert. Historia de Vichy.
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Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial™
(Claudio A Aguirre)
Fuentes:
https://www.exordio.com
https://es.wikipedia.org
Pedro Pablo Romero Soriano PS
