La cara del soldado ucraniano antes y después de la guerra. Cuatro años de guerra cobran precio
Que hay de cierto en ello...
Hipócrates habló de las pesadillas de los soldados y Heródoto descubrió ciertos síntomas similares entre los supervivientes que habían participado en la batalla de Maratón. En los Tercios de Flandes durante la Guerra de los Treinta años se sufrieron casos de incapacidad emocional entre los soldados y ya en ese siglo los médicos sospechaban que determinadas reacciones no se debían a heridas físicas. Rusia, en la guerra contra Japón, apenas estrenado el atroz siglo XX, fue el primer país en enviar médicos psiquiatras al frente.
En el año 1945, un artículo de la revista Life en el que se publicaba una pintura del artista Tom Lea titulándola: “Los marines la llaman la mirada fija de las 2.000 yardas”. Lea fue un artista y corresponsal de guerra durante la Segunda Guerra Mundial que supo plasmar como ningún otro artista esta característica mirada de muchos soldados con trastorno por estrés postraumático. desde entones la mirada de las 1.000 yardas (Thousand-yard stare), es una frase acuñada para describir una mirada inerte, perpleja y desenfocada de un soldado o militar. La mirada de los mil metros es característica del trastorno de estrés post-traumático.
La mirada abatida es un síntoma típico de víctimas que han sucumbido a experiencias traumáticas, por la disociación de la misma. Es un síntoma de angustia psicológica grave que puede ocurrir en cualquier circunstancia y no es aplicable sólo a los soldados o el contexto militar.
Pero hay distintas opiniones al respecto sobre la "mirada de mil yardas" otros piensan que es más un mito que una realidad. "No he visto a nadie que haya adquirido una peculiar mirada fija y desenfocada como resultado de estar separado emocionalmente de los horrores que los rodean"..."Después de una dura batalla, muchos soldados se "apagan" y dejan que su mente se quede en blanco, pero esto es solo temporal y no dura más de unos pocos minutos."
Ya en "La Gran Guerra" Repasando viejas fotografías y grabaciones de la época realizadas en algunos hospitales del frente se asiste a todo un tratado del horror: soldados que han perdido el habla, otros que se mueven entre espasmos, algunos que sorprenden con una inquietante mirada vacía que se llamó de las mil yardas, es decir, la distancia aproximada de la trinchera al enemigo. De alguna forma, la Gran Guerra fue el conflicto que cambió el diagnóstico sobre puede afectar un trauma a la razón y, en particular, en situaciones bélicas extremas. Era lógico. En ninguna guerra como en ésta habían sido ingresados tantos soldados que en apariencia no estaban heridos pero que eran incapaces de continuar luchando.
Hipócrates habló de las pesadillas de los soldados y Heródoto descubrió ciertos síntomas similares entre los supervivientes que habían participado en la batalla de Maratón. En los Tercios de Flandes durante la Guerra de los Treinta años se sufrieron casos de incapacidad emocional entre los soldados y ya en ese siglo los médicos sospechaban que determinadas reacciones no se debían a heridas físicas. Rusia, en la guerra contra Japón, apenas estrenado el atroz siglo XX, fue el primer país en enviar médicos psiquiatras al frente.
En el año 1945, un artículo de la revista Life en el que se publicaba una pintura del artista Tom Lea titulándola: “Los marines la llaman la mirada fija de las 2.000 yardas”. Lea fue un artista y corresponsal de guerra durante la Segunda Guerra Mundial que supo plasmar como ningún otro artista esta característica mirada de muchos soldados con trastorno por estrés postraumático. desde entones la mirada de las 1.000 yardas (Thousand-yard stare), es una frase acuñada para describir una mirada inerte, perpleja y desenfocada de un soldado o militar. La mirada de los mil metros es característica del trastorno de estrés post-traumático.
La mirada abatida es un síntoma típico de víctimas que han sucumbido a experiencias traumáticas, por la disociación de la misma. Es un síntoma de angustia psicológica grave que puede ocurrir en cualquier circunstancia y no es aplicable sólo a los soldados o el contexto militar.
Pero hay distintas opiniones al respecto sobre la "mirada de mil yardas" otros piensan que es más un mito que una realidad. "No he visto a nadie que haya adquirido una peculiar mirada fija y desenfocada como resultado de estar separado emocionalmente de los horrores que los rodean"..."Después de una dura batalla, muchos soldados se "apagan" y dejan que su mente se quede en blanco, pero esto es solo temporal y no dura más de unos pocos minutos."
Ya en "La Gran Guerra" Repasando viejas fotografías y grabaciones de la época realizadas en algunos hospitales del frente se asiste a todo un tratado del horror: soldados que han perdido el habla, otros que se mueven entre espasmos, algunos que sorprenden con una inquietante mirada vacía que se llamó de las mil yardas, es decir, la distancia aproximada de la trinchera al enemigo. De alguna forma, la Gran Guerra fue el conflicto que cambió el diagnóstico sobre puede afectar un trauma a la razón y, en particular, en situaciones bélicas extremas. Era lógico. En ninguna guerra como en ésta habían sido ingresados tantos soldados que en apariencia no estaban heridos pero que eran incapaces de continuar luchando.
Mucho se ha hablado sobre la guerra, sobre su esencia ligada a una intención –tal vez primitiva– de dominar, sobre los desmoralizantes efectos que imprime en una sociedad y el monumental costo financiero, ético, psicológico y vivencial que implica. Hoy imaginamos, con relativa fidelidad y gracias a ciertos reportajes, filmes, y crónicas, que el participar en una guerra puede ser, comprensiblemente, un evento devastador para la naturaleza humana.
La guerra es una experiencia intensa, que deja huellas indelebles en quienes la viven. Participar en una guerra cambia la existencia de cualquiera. El modo de ver la vida, la manera en la que se afrontan los problemas y cómo se piensa.
FUENTE:
https://elrincondeschlosser.wordpress.com/2017/01/01/los-rostros-de-la-guerra/
Youtube https://www.youtube.com/watch?v=jhsAo89J3mU
Pedro Pablo Romero Soriano PS












































































































































































































































