Los antiguos aviadores de la Segunda Guerra Mundial generalmente se refieren (o referían, ya no quedan muchos) a sí mismos como tōjōin (aviador). La Armada Imperial tomó importantes medidas para enseñar a los jóvenes cadetes sobre el mundo en el que vivían y la importancia de la disciplina, el sacrificio personal, la honestidad y la integridad. La Armada no solo estaba creando aviadores; estaba formando hombres responsables y bien educados para la sociedad, muchos de los cuales se convertirían en los líderes de la posguerra de Japón.
La mayoría de las naciones occidentales requerían que los pilotos estuvieran inscriptos en la universidad o fueran graduados universitarios antes de que se los considerara "elegibles" para comandar una aeronave. Esto significó que mientras que las potencias occidentales entrenaron a los oficiales para ser pilotos, Japón se centró principalmente en convertir a los adolescentes en pilotos.
Los japoneses reconocieron tres categorías de aviadores.
1. Sōjū'in (piloto, copiloto). Simple y directo, controlaba físicamente el avión
2. Teisatsu'in (observador). Esta función incluye navegación, bombardeo con torpedos, bombardeo en vuelo nivelado, bombardeo en picado y fotografía de reconocimiento. El navegador solía estar al mando de la aeronave.
3. Denshin'in (operador de radio). Operaba la radio principal, el Wabun (el código Morse japonés) y la ametralladora defensiva.
Como existen varios senderos que conducen a la cima del monte Fuji, eran varios los caminos que un joven podía tomar para convertirse en aviador naval. Veamos:
1. Graduarse de la academia naval, servir a bordo de un buque durante un año y luego solicitar el pase a la escuela de aviación.
2. Graduarse de una universidad y unirse a las reservas como oficial y asistir al entrenamiento de pilotos. Después regresaba a su trabajo o continuaba con sus estudios.
3. Obtener su licencia de piloto civil e incorporarse a las reservas como oficial.
4. Incorporarse a la Armada como marinero, servir a bordo de un navío durante un año y luego aprobar un examen para la para la admisión en el curso de vuelo preparatorio de Sōren.
5. Como adolescente (15 a 20 años), tomar el examen de ingreso para el curso de vuelo preparatorio de Yokaren de la Marina. Este fue masivo. Por ejemplo, para la primera promoción de Yokaren que comenzó en junio de 1930, la marina recibió nada menos que 5.087 voluntarios que compitieron por 79 cupos disponibles.
Los aviadores navales eran una élite. Al comienzo, solo se aceptaban aquellos postulantes con exámenes sobresalientes y que poseían una aptitud natural para la aviación. También hubo una competencia feroz por el número limitado de espacios en el curso de aviación de Sōren (para militares). Muchos de los mejores ases de Japón eran ex marineros que se convirtieron en pilotos. En junio de 1940, la Marina combinó los cursos de Sōren y Yokaren.
En 1943, cuando la guerra empeoró para Japón, los graduados de la academia naval que deseaban convertirse en pilotos fueron enviados directamente a los cursos de aviación, saltándose la experiencia tradicional a bordo. Más tarde, los oficiales navales del cuerpo profesional (por ejemplo ingenieros) también fueron aceptados para el entrenamiento de vuelo.
El programa de entrenamiento de pilotos japoneses fue muy selectivo y riguroso, produciendo un cuerpo de pilotos de alta calidad y servicio prolongado, que tuvo mucho éxito en el aire durante la primera parte de la Gran Guerra de Asia Oriental. Sin embargo, la larga duración del programa de capacitación, combinada con la escasez de gasolina para el adiestramiento, no permitió que la Armada proporcionara rápidamente reemplazos calificados en cantidades suficientes. Además, Japón, a diferencia de Estados Unidos o Gran Bretaña, nunca modificó significativamente su programa para acelerar el proceso de formación de los cursantes. La disminución resultante en cantidad y calidad, entre otros factores, resultó en un aumento de las bajas hacia el final de la guerra, además de gran parte ser empeñados en misiones suicidas.
Desde el 16 de diciembre de 1941 hasta el 20 de marzo de 1945, las bajas de aviación de la Armada Imperial Japonesa fueron 14.242 tripulantes y 1.579 oficiales.
Autor: Fortis Leader para Fortis Leader - The Pacific & Asia
Los pilotos de combate de la Fuerza Aérea del Ejército Imperial Japonés (IJAAF) del 244º Sentai posan para una foto en su base en el aeródromo de Chōfu, al sur de Tokio. Esta unidad de combate fue asignada a la defensa aérea de Tokio y estaba bajo el mando del piloto as mayor Kobayashi (primera fila, primero a la izquierda). En el año 1943
El uniforme de campaña de piloto de la Marina Imperial Japonesa de la Segunda Guerra Mundial consistía en un mono de vuelo de una sola pieza, unas botas altas de piel y un gorro de aviador, además podía llevar puesto un chaleco salvavidas fabricado con fibras de kapok, guantes de piel con muñecas entalladas y gafas de vuelo con montura de aluminio anodizado
FUENTES:
https://www.facebook.com/fortisleaderpacific/photos/a.115526410728720/285718340376192/
Fortis Leader - The Pacific & Asia
FUENTE
The Last Zero Fighter (Firsthand Accounts and True Stories from Japanese WWII Combat Veterans Book 1) (p. 16 y ss). Pacific Press.
Pedro Pablo Romero Soriano PS



