Médico militar estadounidense presta primeros auxilios a un soldado alemán de la Waffen-SS herido. Francia, 1944
Russell J. York recibe la medalla de la estrella de plata, que sirvió entre 1942-1945 como médico de combate asignado al 4.° Batallón de Ingenieros de la 4.ª División de Infantería de los Estados Unidos.
Aterrizó en el Día D de la Playa de Utah bajo el mando del General Theodore Roosevelt, Jr. y con el 22° Regimiento de Infantería de los Estados Unidos sirvió en las campañas en el Norte de Francia, Renania, la Batalla de las Ardenas y Europa Central.
Por gallardía en acción en Alemania, el 20 de noviembre de 1944 obtuvo la medalla de la Estrella de Plata
Médicos estadounidenses de la 326.ª Compañía Médica Aerotransportada, 101.ª División Aerotransportada, fotografiados junto a miembros de la Resistencia holandesa frente a la iglesia de San Lambertus en Veghel, Países Bajos, el 19 de septiembre de 1944, dos días después de la liberación de la ciudad
St. Malo, Francia – Septiembre de 1944
El Capitán del Ejército de los Estados Unidos, Dr. David Gray, lleva un brazalete de la Cruz Roja extendido sobre su casco M1. Fotógrafo: David E. Scherman
© Derechos de autor: Time Inc.
La Batalla de Saint-Malo fue un enfrentamiento entre las fuerzas Aliadas y los alemanes por el control de esta ciudad costera francesa durante la Segunda Guerra Mundial.
Fecha: Del 4 de agosto al 2 de septiembre de 1944 Lugar: Saint-Malo, Francia.
Las unidades del Ejército de los Estados Unidos, con apoyo de fuerzas francesas libres y británicas, lograron asaltar con éxito la ciudad y derrotar a los defensores alemanes. Sin embargo, la guarnición alemana en una isla cercana continuó resistiendo hasta el 2 de septiembre
Enfermeras del Ejército estadounidense llegando a Greenock, Escocia, el 15 de agosto de 1944.
Nunca hubo más de 600 enfermeras negras en el Ejército y las políticas segregacionistas las tenían atendiendo las necesidades de los soldados negros en los hospitales y a los prisioneros de guerra alemanes bajo custodia estadounidense
Soldados alemanes heridos que se recuperan en un hospital, posan con algunas de las enfermeras que los atienden. No se conoce fecha ni lugar
Cuatro soldados del cuerpo medico del ejército alemán trasladan a un camarada herido durante los combates en torno a Dunkerque, en los primeros dias de Junio de 1940.
Los "saniter" eran responsables de proporcionar primeros auxilios y asistencia médica en el campo de batalla y formaban parte del servicio médico militar, ayudando en el tratamiento de los soldados heridos y proporcionando apoyo básico de higiene y saneamiento, siendo esenciales para brindar atención médica inmediata a los soldados heridos, a menudo en las proximidades del combate. Su equipo variaba según la unidad y la situación específicas, generalmente llevaban suministros médicos básicos, como vendajes, soluciones antisépticas y medicamentos. Recibían capacitación especializada en primeros auxilios, cuidado de heridas y técnicas médicas básicas, lo que los capacitaba para atender diversas lesiones en el campo de batalla. Trabajaban en estrecha colaboración con otro personal médico, incluyendo médicos y hospitales de campaña, para proporcionar un sistema integral de apoyo médico
Italia. 1943-45.
Una unidad médica del Heer.
Dos mulos llevan en una improvisada angarilla a un herido. Las albardas que llevan son italianas de los Alpinos (Basto per muli Alpini).
La fotografía puede parecer la típica falta de motorización y el uso de caballos por parte de cualquier Organización armada alemana, pero aquí en Italia tiene su lógica, debido a la orografía montañosa italiana, medios como este lo utilizará cualquier Ejército, ya sea del Eje como de los Aliados, los mulos de carga los utilizarán todos los Ejércitos
Una sargento mayor que atiende las heridas de un soldado soviético en Voronezh, 1942.
Las mujeres soviéticas jugaron un papel importante en la Segunda Guerra Mundial.
Si bien la mayoría trabajaba duro en la industria, el transporte, la agricultura y otros roles civiles, trabajando en turnos dobles para liberar a los hombres alistados para luchar y aumentar la producción militar, una cantidad considerable de mujeres sirvieron en el ejército. La mayoría estaban en unidades médicas. Del personal médico en el Ejército Rojo, el 40% de los paramédicos, el 43% de los cirujanos, el 46% de los médicos, el 57% de los asistentes médicos y el 100% de las enfermeras eran mujeres
Las mujeres soviéticas desempeñaron un importante papel en la Segunda Guerra Mundial. Mientras la mayoría trabajaba en la industria, el transporte, la agricultura y otras funciones civiles, haciendo doble turno para liberar a los hombres alistados para luchar y aumentar la producción militar, un número considerable de mujeres sirvió en el ejército. La mayoría estaban en unidades médicas.
Hubo 800.000 mujeres que sirvieron en las fuerzas armadas soviéticas durante la guerra, lo que supone aproximadamente el 5% del total del personal militar.
El número de mujeres en el ejército soviético en 1943 era de 348.309, de 473.040 en 1944 y de 463.503 en 1945.
Del personal médico del Ejército Rojo, el 40% de los paramédicos, el 43% de los cirujanos, el 46% de los médicos, el 57% de los asistentes médicos y el 100% de las enfermeras, como Kolesnikova E.F., la mujer de la fotografía, eran mujeres
Hubo 800.000 mujeres que sirvieron en las fuerzas armadas soviéticas durante la guerra, lo que supone aproximadamente el 5% del total del personal militar.
El número de mujeres en el ejército soviético en 1943 era de 348.309, de 473.040 en 1944 y de 463.503 en 1945.
Del personal médico del Ejército Rojo, el 40% de los paramédicos, el 43% de los cirujanos, el 46% de los médicos, el 57% de los asistentes médicos y el 100% de las enfermeras, como Kolesnikova E.F., la mujer de la fotografía, eran mujeres
Militares de la 36ª División de Fusileros de la Guardia, 1er Batallón, 108º Regimiento de Fusileros de la Guardia: el cabo de la Guardia Philip Sterkhov (n. 1912) y un médico de la 5ª batería del 65º Regimiento de Artillería de la Guardia, la soldado del Ejército Rojo Lydia Barlina (1924-1989), vendando a un soldado herido en Stalingrado. Fotografía tomada el 18 de noviembre de 1942 por el fotógrafo soviético Emmanuil Evzerikhin. El cabo Sterkhov desde el 20 de agosto hasta el 7 de diciembre de 1942 ha evacuado a 110 heridos, por lo que el 14 de febrero de 1943 ha sido condecorado con una condecoración de Lenin.
En febrero de 1943 la soldado Barlina prestó ayuda médica a 21 heridos, sacó del campo de batalla a 7 heridos graves con su arma personal, por lo que fue condecorada con la medalla "Por servicios en batalla"
Personal médico de la infantería de marina soviética en Novorossiysk, a orillas del Mar Negro, Unión Soviética, septiembre de 1943.
La mayor parte de Novorossiysk fue ocupada por el ejército alemán el 10 de septiembre de 1942. Una pequeña unidad de marineros soviéticos defendió una parte de la ciudad, conocida como Malaya Zemlya, durante 225 días a partir del 4 de febrero de 1943, y su liberación por el Ejército Rojo el 16 de septiembre de 1943. La tenaz defensa del puerto por parte de los marineros permitió a los soviéticos retener la posesión de la bahía de la ciudad, lo que impidió la a los alemanes utilizar el puerto para envíos de suministros. Novorossiysk recibió el título de Ciudad Heroica en 1973.
En la fotografía: Nadezhda S. Lijatskaya (nacida en 1916), enfermera instructora del 393.º Batallón Independiente de Infantería de Marina. Recibió las medallas "Por el Coraje", "Por la Defensa de Sebastopol" y la “Orden de la Segunda Guerra Mundial".
"Durante la operación de desembarco en el suburbio de Novorossiysk, Stanichka el 4 de febrero de 1943, la enfermera Lijatskaya N. S. demostró ser valiente y persistente. En el momento del desembarco, evacuó a 6 soldados. Durante las batallas del 5 al 7 de febrero, sacó bajo fuego a 15 soldados del campo de batalla. Como enfermera del cuartel general del 8 al 11 de febrero, prestó primeros auxilios y evacuó a 25 soldados y comandantes bajo intenso fuego y bombardeo de mortero y artillería. (…). Comandante del grupo de desembarco. Capitán Kotanov.
Fuente: https://web.facebook.com/WW2colourisedphotos
Teniente de los Servicios Médicos del Ejército Soviético, fotografiada entre 1944 ó 1945. Esta condecorada con la Medalla al Valor, dos Medallas al Mérito en Combate, y la Medalla Por la Defensa del Cáucaso. Teniente de los Servicios Médicos del Ejército Rojo en el periodo de 1944 a 1945. Sobre la gimnastiorka Obr 1943 (de lana), y de izquierda a derecha, luce la "Medalla al Coraje", dos "Medallas al Mérito de Batalla", y la "Medalla por la Defensa del Cáucaso".
A destacar también las pogonii en los que se puede ver la insignia del servicio médico (serpiente enroscada en una copa) y una de las estrellas correspondientes al rango de teniente (serían dos estrellas con una banda roja pasando entre ambas y dividiendo la pogonii).
Cuando no estuviera de servicio se cubriría con boina azul oscuro Obr 1936 con una estrella roja esmaltada
Un suboficial alemán y un soldado estadounidense herido en el campamento de la 10ª División de Montaña estadounidense en Italia. La fotografía fue tomada durante el avance aliado sobre Bologna, en marzo de 1945
Un sanitario estadounidense atiende a un soldado alemán gravemente herido que parece inconsciente o muerto, en la zona de Normandía, posiblemente en Saint-Lo, en junio de 1944
29 de diciembre de 1944. Dos sanitarios del 3º Regimiento Blindado estadounidense miran uno de sus jeeps destrozado por el fuego de la artillería alemana, a pesar de las marcas de la Cruz Roja. Historia de la 3ª División Blindada en Bélgica en la Batalla de las Ardenas
Un jeep británico con dos sanitarios, transportan a un herido, cruzando el río Garigliano en enero de 1944. El río Garigliano fue uno de los muchos obstáculos naturales importantes en Italia, que el Feldmarschall alemán Kesselring incorporó a sus formidables defensas de la Línea Gustav. Los aliados tuvieron que forzar el cruce del río para continuar su avance hacia el norte, lo que lograron entre el 17 y el 18 de enero de 1944. Se erigieron puentes de pontones y se estableció una cabeza de puente frente a los feroces contraataques alemanes. Curiosidad las cadenas en las ruedas traseras del jeep, con la bandera de la Cruz Roja, y también la cinta blanca de ingeniería que marca los carriles libres de minas
Ha faltado, de nuevo, glosar una figura que en el cine sí ha sido reflejada, pero que en la prensa, como un bajista en la crónica de un concierto, parece ausente, pese a que sin él todo el edificio musical que alaban se habría derrumbado.
Hablo de los sanitarios, los médicos en inglés, que no eran médicos sino soldados desarmados. O armados únicamente con el distintivo de la cruz roja en el casco y en una manga, y que en tantas películas sobre el conflicto hemos visto llegar bajo las balas a socorrer a un soldado herido y aplicarle un torniquete, o a uno moribundo que grita de dolor ponerle una inyección de morfina, o certificar con cara de pánico la muerte de un compañero antes de quitarle del cuello la chapa con su nombre.
Aunque el cine ha reflejado su importancia en los frentes bajo el grito desesperado de “¡sanitario!” o «medic!«, éstos solían acudir, sobre todo, tras un silbido potente. Sin armas para responder, llegaban cargados con un pesado equipo que incluía, entre otras cosas, esparadrapo, vendajes, termómetros, compresas de algodón, gasas esterilizadas, ungüentos de ácido bórico para quemaduras, isótopos con iodo, torniquetes, morfina, penicilina o suflamidas. Estos dos últimos elementos, que no habían sido descubiertos aún en la Primera Guerra Mundial, bajaron la cifra de muertos en hospitales de campaña hasta casi la mitad: del 8.1% al 4.4% de los que conseguían ser evacuados hasta allí desde los puestos de primeros auxilios o desde el campo de batalla.
Los sanitarios norteamericanos y británicos , además de los republicanos españoles que lucharon con los Aliados en Europa, o los aborígenes papuanos que lo hicieron en Asia, fueron instruidos con el método Trueta, (el método Trueta de tratamiento de las heridas de los miembros, llamado por su origen tratamiento de las heridas de guerra) entre otras muchas y desagradables enseñanzas de primeros auxilios. Aunque había lecciones comunes, también había métodos específicos para aquellos que hubieran de ir acompañando a los soldados en los frentes (como en el Desembarco de Normandía, del 6 de junio de 1944), a puestos de primeros auxilios en territorios recién tomados o para los que, por el contrario, estuvieran destinados a quedarse en hospitales de campaña en la retaguardia. Por supuesto, la tarea más ingrata la tenían los que acompañaban a los soldados y luego establecían los puestos de ayuda donde los heridos iban siendo tratados de quemaduras, balazos, amputaciones…, o de todo ello a la vez.
Las experiencias sanitarias y logísticas aprendidas durante el conflicto supusieron una experiencia de enorme importancia que tuvo gran repercusión en la sanidad militar. El post pretende valorar el trabajo desempeñado por aquellos sanitarios, una «hazaña prácticamente desconocida» que no debe ser olvidada.
Hablo de los sanitarios, los médicos en inglés, que no eran médicos sino soldados desarmados. O armados únicamente con el distintivo de la cruz roja en el casco y en una manga, y que en tantas películas sobre el conflicto hemos visto llegar bajo las balas a socorrer a un soldado herido y aplicarle un torniquete, o a uno moribundo que grita de dolor ponerle una inyección de morfina, o certificar con cara de pánico la muerte de un compañero antes de quitarle del cuello la chapa con su nombre.
Aunque el cine ha reflejado su importancia en los frentes bajo el grito desesperado de “¡sanitario!” o «medic!«, éstos solían acudir, sobre todo, tras un silbido potente. Sin armas para responder, llegaban cargados con un pesado equipo que incluía, entre otras cosas, esparadrapo, vendajes, termómetros, compresas de algodón, gasas esterilizadas, ungüentos de ácido bórico para quemaduras, isótopos con iodo, torniquetes, morfina, penicilina o suflamidas. Estos dos últimos elementos, que no habían sido descubiertos aún en la Primera Guerra Mundial, bajaron la cifra de muertos en hospitales de campaña hasta casi la mitad: del 8.1% al 4.4% de los que conseguían ser evacuados hasta allí desde los puestos de primeros auxilios o desde el campo de batalla.
Los sanitarios norteamericanos y británicos , además de los republicanos españoles que lucharon con los Aliados en Europa, o los aborígenes papuanos que lo hicieron en Asia, fueron instruidos con el método Trueta, (el método Trueta de tratamiento de las heridas de los miembros, llamado por su origen tratamiento de las heridas de guerra) entre otras muchas y desagradables enseñanzas de primeros auxilios. Aunque había lecciones comunes, también había métodos específicos para aquellos que hubieran de ir acompañando a los soldados en los frentes (como en el Desembarco de Normandía, del 6 de junio de 1944), a puestos de primeros auxilios en territorios recién tomados o para los que, por el contrario, estuvieran destinados a quedarse en hospitales de campaña en la retaguardia. Por supuesto, la tarea más ingrata la tenían los que acompañaban a los soldados y luego establecían los puestos de ayuda donde los heridos iban siendo tratados de quemaduras, balazos, amputaciones…, o de todo ello a la vez.
Las experiencias sanitarias y logísticas aprendidas durante el conflicto supusieron una experiencia de enorme importancia que tuvo gran repercusión en la sanidad militar. El post pretende valorar el trabajo desempeñado por aquellos sanitarios, una «hazaña prácticamente desconocida» que no debe ser olvidada.
En la foto tomada en Okinawa, mayo de 1945, leyenda original: "Un Leatherneck herido recibe una inyección de plasma sanguíneo de un miembro del Cuerpo del Hospital de la Marina durante la batalla por Okinawa"
FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=4931662573594571&set=gm.1365542110581521
Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial™
https://www.facebook.com/photo?fbid=368096368655863&set=a.131347705664065
Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial
Álvaro Núñez de Pazos
https://www.facebook.com/107123565345711/photos/a.107461271978607/154427427281991/
Soldados de la Segunda Guerra Mundial WW2 III
Pedro Pablo Romero Soriano PS


















.jpg)