Breve análisis histórico

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Tropas alemanas del Grupo de Ejércitos Norte durante el avance por Letonia. Julio, 1941



El 22 de Junio de 1941 se iniciaba uno de las operaciones bélicas mas grandes de la historia, ese día Alemania invadía la Unión Soviética iniciando la “Operación Barbarroja”. Debido a las diferencias ideológicas irreconciliables y las constantes hostilidades entre Alemania y la URSS, sorprendió que Ribbentrop y Molotov rubricaran el pacto de no agresión de 1939. Los alemanes nunca ocultaron que su intención era enviar a los soviéticos a los confines de Asia para que Leningrado y Moscú fueran consideradas europeas, por ello Stalin tomaba al pacto como un falso reaseguro alemán del frente del este mientras se dedicaba a su contienda con Francia e Inglaterra. El creer que hasta que Alemania no resolviera su conflicto con Inglaterra la URSS no sería atacada, fue un error táctico que costó mas de 20 millones de muertos. El plan alemán era el realizar una ofensiva total con decenas de divisiones que se entrecruzaran en el frente para lograr mini pinzas que aislaran a de a poco a los soldados soviéticos, los primeros territorios a invadir eran Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania y Ucrania, que descontentas con el poder central ruso no opondrían gran resistencia asegurando un avance rápido que doblegara la moral de los ejércitos de Stalin y resolver la contienda antes de la llegada del invierno. Con el nombre de “Operación Barbarroja”, elegido por Hitler, mas de 3 millones de soldados alemanes se pusieron en marcha el 22 de Junio de 1941, en cuestión de días aplastaron la escasa resistencia soviética, sin embargo el retraso de un mes en los preparativos tendría efectos desastrosos. Las distancias entre ciudades y las dificultades para el abastecimiento del frente retrasaron aún mas el avance, la matanza de mas de 15 millones de civiles soviéticos por parte de las fuerzas alemanas hicieron nacer un profundo odio y sed de venganza entre las tropas de Stalin que comenzaron a ofrecer aún mas resistencia. Con Stalingrado sitiada, pero sin poder vencerla llegó el invierno y las temperaturas bajaron a -40ºc, la llegada de tropas desde Siberia y varias divisiones de blindados, la llegada a Moscú se frustró y comenzó el lento pero implacable retroceso. La operación Barbarroja se dio por concluida en invierno de 1941 sin haber podido lograr el objetivo de tomar Leningrado y Moscú, el contra ataque fue lento pero implacable hasta la llegada a Berlín en 1945.


Soldados alemanes sonríen para la cámara, durante Operación Barbarroja, Frente Oriental 1941

La Segunda Guerra Mundial ha sido el conflicto bélico más extraordinario de la historia de la humanidad. Ya sea por el número de combatientes, por los ingentes recursos utilizados, por el alcance global de la contienda o por el coste de vidas, nada puede equipararse al estado de guerra en que se halló el mundo entre 1939 y 1945. Nuestra sociedad es heredera directa de aquellos sucesos, que todavía hoy se dejan sentir.
El nuevo orden mundial nacido de la victoria aliada ha condicionado desde entonces el devenir del planeta, además de hacernos ver (aunque últimamente parezca que lo olvidamos) el peligro de los populismos y de los regímenes totalitarios.
La guerra fue el resultado de una escalada demencial, de una nueva forma de hacer política de algunos de los más importantes líderes mundiales, que condujeron a la humanidad al borde del abismo.
Han pasado más de setenta años desde el final de la guerra, pero su recuerdo sigue estando muy vivo.
Hasta el inicio de la Operación Barbarroja, el Ejército soviético era una institución caótica. La humillación sufrida en la Primera Guerra Mundial, la estrepitosa invasión de Finlandia o las purgas estalinistas, que habían mermado de forma ostensible el cuerpo de oficiales, convirtieron al brazo armado del régimen comunista en una fuerza atenazada y poco preparada para hacer frente al desafío del experimentado Ejército germano.
Pero....¿Por qué se impuso el Ejército soviético al alemán? Son varias las teorías que intentan dar respuesta a este gran interrogante. Todas (a las serias nos referimos) tienen algo de cierto y quizás una combinación de ellas sea la respuesta adecuada.
Las fuerzas germanas, aunque poderosas, tuvieron que defender miles de kilómetros cuadrados en un territorio hostil, mal comunicado y en unas condiciones climatológicas adversas. Las reservas alemanas, además, eran exiguas, mientras que las soviéticas fueron muy superiores.
El alto mando ruso podía permitirse enviar a una muerte segura a millones de soldados, sabiendo que una nueva remesa de fervientes patriotas volvería a lanzarse contra el enemigo.
Otro factor a tener en cuenta era que, aún estando el Frente Occidental más o menos pacificado, la Wehrmacht debía repartir sus tropas en múltiples lugares del planeta; a medida que pasaban los años, los recursos humanos y materiales menguaban y no siempre podían sustituirse.
Por último, y esta es la tesis que defienden Glantz y House para justificar la victoria roja, los generales soviéticos y Stalin, tras un inicio desastroso, supieron sobreponerse a los reveses y reconstruir un ejército más profesional y eficiente; además, de aprender el arte de la guerra a costa de sangre y sudor.
En palabras de los autores, ...“A finales de octubre [de 1941], la Wehrmacht y el Ejército Rojo parecían dos boxeadores sonados, que se mantenían precariamente sobre sus pies pero que perdían rápidamente la facultad de herir al otro de forma decisiva. Como boxeadores profesionales con los ojos hinchados, eran incapaces de ver con suficiente claridad para juzgar la capacidad de aguante”. Y más adelante añaden: “Muchos de estos problemas perduraron hasta el final de la guerra, pero en noviembre de 1942, por primera vez, los soviéticos se tomaron su tiempo para prepararse de forma apropiada para una ofensiva”.....
Concluimos con una recomendación a todos los amantes de la Segunda Guerra Mundial y aquellos que, sin serlo, estén interesados: den una oportunidad a este libro, que su curiosidad se verá saciada. Y no nos resistimos a transcribir una última reflexión de sus autores: “Lentamente, a mediados de mayo de 1945, el sonido de las armas se fue acallando y la guerra en Europa llegó a su fin. Tras haber capturado, con gran coste humano, Bucarest, Belgrado, Varsovia, Budapest, Viena, Berlín y Praga de años de la maltrecha Wehrmacht y sus satélites, los soviéticos reivindicaban de manera indiscutible su parte del pastel del botín de esta victoria sobre Alemania. Sin embargo, a ojos occidentales, las consecuencias políticas privaban a la Unión Soviética de ese derecho. En cuestión de pocos años, los horrores de la guerra se reemplazaron por el totalitarismo y la amenaza de la Guerra Fría. Tales recelos pronto oscurecieron el sufrimiento, las contribuciones y el triunfo sin precedentes de la población soviética”.


FUENTES:
https://www.facebook.com/photo?fbid=4983720898388738&set=gm.1077052756179207
Así fue la Segunda Guerra Mundial™

Álvaro Núñez de Pazos

David M. Glantz y Jonathan M. House. Del libro. (Choque de titanes. La victoria del Ejército Rojo sobre Hitler)
https://metahistoria.com/novedades/choque-de-titanes-rb/

https://www.facebook.com/1454724821425741/photos/a.1454728391425384/3326915494206655/

Efemérides Históricas























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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