Polonia, septiembre de 1939. La tripulación de un PzKpfw IV ausf B o C* alemán se reabastece de munición. Armado con un obús KwK L/24 de cañón corto y baja velocidad de 7,5 cm, el Panzer IV se utilizaba principalmente como tanque de apoyo de infantería, confiándose el papel de tanque de batalla al PzKpfw III y su alta velocidad 3,7.
Hitler estaba furioso por la garantía británica del 31 de marzo de 1939 (el 26 de marzo Polonia le había respondido al Canciller alemán que “no”, con respecto al pedido por Danzig) y se dio cuenta de que era poco probable que los polacos hicieran concesiones sobre Danzig o se sometieran voluntariamente en la órbita alemana para convertirse en un estado títere, es entonces que ordenó los preparativos militares para una invasión de Polonia destinada a comenzar en cualquier momento después del 1 de septiembre.
El 11 de abril, la directiva de Fall Weiss o "Caso Blanco" se emitió: “El objetivo será entonces destruir la fuerza militar polaca y crear en el este una situación que satisfaga los requisitos de la defensa nacional. El estado libre de Danzig será proclamado como parte del territorio del Reich al estallar hostilidades a más tardar. Los líderes políticos consideran que es su tarea en este caso aislar a Polonia si es posible, es decir, limitar la guerra sólo a Polonia [...] El aislamiento de Polonia será mantenida más fácilmente, incluso después del estallido de las hostilidades, si logramos iniciar la guerra repentina y con golpes rápidos; y en obtener un éxito rápido [...] La tarea de la Wehrmacht va a ser destruir las Fuerzas Armadas polacas. Para esto al final, hay que apuntar y preparar un ataque sorpresa. No se ordenará movilización camuflada o abierta antes que el día anterior al ataque y como muy tarde de ser posible en el último momento. [Fuente: J. Noakes y G. Pridham, Vol. 3, págs. 735–6.]
El comienzo de la invasión alemana a Polonia estaba fechado para el 26 de agosto de 1939. Pero el comienzo de este evento destructivo estuvo rodeado de extrañas situaciones.
Con unas 60 divisiones del ejército en marcha, Hitler recibió a las 6 de la tarde del 25 de agosto, dos noticias bastante nefastas y decidió posponer el ataque.
Una unidad de comandos protagonizó un curioso evento. Enviados a tomar el paso de Jablunka, en un sitio muy escarpado de la frontera que albergaba una estación de radio y un destacamento polaco, no recibieron la orden de radio.
La mañana del 26 de agosto, los soldados a las órdenes del coronel Albrecht Herzner capturaron la población y su estación de trenes. El grupo había salido días antes, para coincidir su llegada con la planeada invasión. Las montañas contribuyeron al hecho de que sus superiores no lograran contactarlos por radio. Para el mediodía la esperada vanguardia alemana no había aparecido y los prisioneros polacos seguían insistiendo en que nada sabían de la guerra. Finalmente, al coronel le llegó la orden de retirarse discretamente. Curiosamente, este asalto no volvió a repetirse el 1º de septiembre, sino el 2, con una preparación diferente para no alertar a los ya prevenidos polacos.
Con unas 60 divisiones del ejército en marcha, Hitler recibió a las 6 de la tarde del 25 de agosto, dos noticias bastante nefastas y decidió posponer el ataque.
Una unidad de comandos protagonizó un curioso evento. Enviados a tomar el paso de Jablunka, en un sitio muy escarpado de la frontera que albergaba una estación de radio y un destacamento polaco, no recibieron la orden de radio.
La mañana del 26 de agosto, los soldados a las órdenes del coronel Albrecht Herzner capturaron la población y su estación de trenes. El grupo había salido días antes, para coincidir su llegada con la planeada invasión. Las montañas contribuyeron al hecho de que sus superiores no lograran contactarlos por radio. Para el mediodía la esperada vanguardia alemana no había aparecido y los prisioneros polacos seguían insistiendo en que nada sabían de la guerra. Finalmente, al coronel le llegó la orden de retirarse discretamente. Curiosamente, este asalto no volvió a repetirse el 1º de septiembre, sino el 2, con una preparación diferente para no alertar a los ya prevenidos polacos.
Unas seis semanas después, el 23 de mayo, Hitler convocó una reunión de los doce generales alemanes de mayor rango, así como el Almirante Raeder y Reichsmarschall Göring. Hitler encajó el problema polaco en el contexto de su estrategia general. Esencialmente, argumentó que el impulso de Alemania para ganar espacio en Rusia se enfrentaría con implacable hostilidad de Gran Bretaña y Francia, y que no se podía confiar en Polonia como un aliado contra la URSS. En consecuencia, se volvió a subrayar que era vital "atacar Polonia en la primera oportunidad", pero advirtió que "el conflicto con Polonia, comenzando con un ataque a este país, solo será exitoso si Occidente se mantiene fuera del ring. Si eso no es posible, es mejor caer sobre Occidente y acabar con Polonia al mismo tiempo”. También añadió: “Alemania debe prepararse para una guerra de diez a quince años”.
Tres tractores SdKfz 10/4 o 10/5 SP AA, cada uno montando un FLAK de 2 cm. 1939 Polenfeldzug (campaña polaca). (Coloreado por ROCOlor)
El canónigo Stepczyński fue detenido la noche del 30 de octubre al 1 de noviembre o del 2 al 3 de noviembre en dirección desconocida y fusilado. No se sabe la fecha exacta ni el lugar de la muerte. Sin embargo, en aquella época los alemanes llevaban a personas destinadas al exterminio a la zona de las colinas de Miedzyńskie
En aquella mañana del 1 de septiembre de 1939, mientras las bases de fuerzas polacas en Danzig y a lo largo del Báltico quedaban aisladas y la Luftwaffe se dedicaba a la destrucción de la Fuerza Aérea Polaca, los Grupos de Ejércitos Norte y Sur alemanes habían cruzado las fronteras haciendo frente a las defensas de los ejércitos polacos que se les oponían.
La tarea inmediata del 4° Ejército alemán era asegurar el Corredor para poder establecer un enlace con el 3° Ejército en Prusia Oriental. Por lo tanto, era imperativo evitar que los polacos volaran el puente de Tczew, una conexión vital para el tráfico ferroviario y por carretera a través del Vístula desde Alemania y Danzig. En consecuencia, en un intento por destruir los detonadores, que los polacos ya habían preparado, los Stukas lanzaron un ataque preventivo a las 4:30 de la mañana del 1 de septiembre, a pesar de que la invasión alemana estaba prevista para las 4:45. El plan consistía en enviar tropas a continuación a través de la frontera para asegurar el puente. Las bombas, sin embargo, sólo lograron desconectar los cables que conectaban los detonadores con los explosivos, por lo que las tropas polacas pudieron reconectar muy rápidamente el cableado.
Tras esta incursión fallida, los alemanes no tuvieron más alternativa que implementar la siguiente etapa de su plan lo antes posible. Una locomotora polaca que transportaba vagones vacíos a través de la frontera desde Danzig fue incautada, y el conductor y el fogonero fueron reemplazados por personal alemán disfrazado con uniformes polacos. La idea era que este tren cruzara la frontera y fuera seguido inmediatamente por un tren blindado, que destruiría cualquier resistencia polaca e impediría la destrucción del puente. Sin embargo, el envío del tren blindado se retrasó cuando los ferroviarios polacos en Simonsdorf lograron cambiar las agujas, de modo que terminó en las vías de deriva.
Mientras tanto, el tren de mercancías avanzaba a toda velocidad hacia el puente, pero los polacos habían cerrado la puerta fronteriza al otro lado de la vía y el tren tuvo que detenerse. Las tropas alemanas saltaron, pero fueron inmovilizadas por el certero fuego de las ametralladoras. Cuando el tren comenzó a retroceder hacia Simonsdorf, las cargas fueron detonadas y el puente fue destruido. Las tropas fronterizas alemanas, respaldadas por unidades de la SS Heimwehr Danzig, intentaron entonces tomar Tczew. Los polacos libraron una tenaz ofensiva de retaguardia: abrieron las compuertas e inundaron la zona, obligando a los alemanes a limitar su avance a la carretera y las vías del tren. El único vehículo blindado alemán fue rápidamente inmovilizado y las tropas de las SS quedaron inicialmente inmovilizadas por el eficaz fuego polaco.
Solo después de que los alemanes solicitaran la artillería, los polacos fueron desalojados, e incluso entonces, organizaron un contraataque exitoso, pero al final de la tarde del 1 de septiembre se les ordenó retirarse hacia el sur. En represalia por la destrucción del puente, los alemanes ejecutaron posteriormente a 19 funcionarios y ferroviarios polacos.
Las tropas alemanas cruzaron el Corredor a las cinco de la mañana, lideradas por la 3a. División Panzer. El Oberleutnant von Cochenhausen, al mando de una compañía de motociclistas, recordó: “Tuvimos que maniobrar nuestras motos sobre campos de patatas y rastrojos. Afortunadamente, los tanques podían avanzar sobre una superficie firme. Con la niebla matutina, apenas se veía la mano. No había rastro del enemigo por ninguna parte. En Petzni, un pueblo alemán, los habitantes salieron y nos regalaron flores y manzanas [...]. Oímos los primeros ruidos de la batalla a 10 kilómetros al este, cerca de Wiśkowo”…
FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=532509891646192&set=g.489226501546424
Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial™
Pál Maléter
Fuente: “Poland Betrayed - The Nazi and Soviet Invasions of 1939” de David G Williamson (2009)
Fuente: “Poland Betrayed The Nazi-Soviet Invasions 1939” de David G. Williamson (2009)
Pedro Pablo Romero Soriano PS






