Jacob Charles Vouza fue un isleño natural de las Islas Salomón nacido alrededor de 1900 en Tasimboko, Guadalcanal. Fue educado en la Escuela Misionera Evangélica de los Mares del Sur. En 1916, se unió a la Fuerza de Policía de las Islas Salomón (SIPF) como oficial de policía nativo. Para 1938, Vouza había alcanzado el rango de sargento en la fuerza policial en la isla de Malatia conociendo allí a Martin Clemens, con quien más tarde serviría como vigilante costero y explorador durante la Segunda Guerra Mundial. Durante 1941, Vouza se retiró de la Policía. El 6 de mayo de 1942 Vouza regresa a Guadalcanal. A principios de julio de 1942, después de que las fuerzas japonesas desembarcaran en Guadalcanal, Vouza reanudó el servicio policial activo y permaneció leal a la administración británica.
Unos días después de que los marines establecieran un punto de apoyo en la isla de Guadalcanal, un trío de nativos apareció en la desembocadura del río Tenaru. Uno de aquellos hombres hablaba inglés y ofreció sus servicios como explorador. El hombre alto y musculoso, explicó que se había retirado de la policía nativa como sargento mayor, pero que había huido de su hogar cuando los japoneses invadieron las Islas Salomón. Al darse cuenta de su valor, un grupo de infantes de marina lo llevó rápidamente al comando para recibir información. Estrechó la mano del oficial de inteligencia de la división, el teniente coronel Edmund J. Buckley, y se presentó: “Soy el sargento mayor Jacob Vouza”.
Los exploradores nativos fueron un gran activo para los marines durante la campaña de Guadalcanal. Estos hombres selectos habían sido reclutados y entrenados por los británicos con fines policiales. Junto con hombres como el capitán Martin Clemens, un guardacostas y exfuncionario del gobierno civil, este dedicado grupo de hombres proporcionó a los marines información sobre los movimientos de las tropas enemigas y, al mismo tiempo, sirvieron como guías a través del terreno complicado de Guadalcanal.
Vouza se ofreció como voluntario para explorar detrás de las líneas enemigas. El 20 de agosto, mientras buscaba puestos avanzados japoneses sospechosos, Vouza entró en un vivac del 28° Regimiento de Infantería "Regimiento Ichiki" del ejército japonés y fue capturado siendo acusado de ser un espía. Cuando lo registraron, encontraron una pequeña bandera de los EE. UU. debajo de sus prendas (un paño envuelto alrededor de la cintura). Posteriormente, lo ataron a un árbol y lo interrogaron, pero no dijo nada. Probablemente, fue interrogado por Kiichi Oshima (que hablaba japonés) o Reiichi Kinoshita. Frustrados, los soldados japoneses lo cortaron con sus bayonetas hiriéndolo. A pesar de esta tortura, Vouza no dijo una palabra y al anochecer cayó inconsciente por las heridas.
Sorprendentemente, Vouza se las arregló para deshacerse de las cuerdas que sujetaban sus manos y escapar, pero, debilitado, tuvo que recorrer una buena distancia antes de llegar al perímetro estadounidense en Tenaru (río Ilu) a casi 5 km. El primer centinela que encontró fue el infante de marina estadounidense Wilbur Bewley, quien lo dejó entrar en la línea. Posteriormente, le dieron primeros auxilios para sus heridas y una transfusión por la gran cantidad de sangre perdida. Cuando se le interrogó, proporcionó información a los marines sobre su pueblo natal de Tasimboko que se utilizó para planificar la operación dirigida por el coronel Merritt A. Edson planeada para principios de septiembre de 1942. Después de doce días recuperándose de sus heridas, Vouza ayudó a guiar al 2° Batallón de Asalto (Raider) de la Infantería de Marina en su incursión contra Tasimboko el 8 de septiembre de 1942. También participó en el resto de la campaña de Guadalcanal.
Por su servicio durante la Segunda Guerra Mundial, Vouza ganó varios reconocimientos estadounidenses, incluida la Estrella de Plata por negarse a dar información bajo tortura japonesa, otorgada por el general Alexander A. Vandegrift. También ganó la Legión de Mérito por su servicio al 2° Batallón Raider de los “marines”. Obtuvo la medalla británica George por su “conducta valiente y excepcional devoción al deber”. Más tarde, también fue galardonado con la Medalla de Policía de Largo Servicio. En 1957 recibió la Orden del Imperio Británico (OBE).
En posguerra, en 1949, Vouza se convirtió en jefe de distrito y presidente del Ayuntamiento de Guadalcanal de 1952 a 1958. Entre 1950 y 1960 formó parte del consejo asesor del protectorado de las Islas Salomón. En 1962, envió un mensaje a la Asociación de la Primera División de Infantería de Marina: “Los quiero a todos. Ahora estoy viejo, y ya no veo bien. Pero nunca los olvidaré”. Durante 1967, cuando recibió la visita de los marines estadounidenses, Vouza expresó interés en visitar los Estados Unidos. En 1968, visitó los Estados Unidos con el guardacostas y viejo amigo Martin Clemens como invitado de la 1° División de Infantería de Marina. En 1979, fue nombrado caballero por la reina Isabel II, convirtiéndose en Sir Jacob Charles Vouza.
El 15 de marzo de 1984, a los 84 años [otras fuentes indican que tenía 92 años a cuestas], Vouza falleció y fue enterrado con su uniforme de “marine” y todas sus medallas puestas en el pueblo de California (renombrado por iniciativa de Vouza) en Guadalcanal. Su tumba incluye una losa de hormigón con un epitafio que dice: “En memoria amorosa de nuestro amado padre, el difunto Sir Jacob Charles Vouza quien murió el 15 de marzo de 1984 a la edad de 84 años”. Una leyenda rectangular con vista a la tumba tiene una placa de bronce que reza: “Dedicamos al sargento mayor Jacob Vouza y sus exploradores de las Islas Salomón por su suprema intrepidez y valor frente al enemigo durante la lucha por Guadalcanal 1942-1943 presentado por la Asociación de Asalto de la Marina [Marine Raiders] de los EE.UU.”
FUENTE:
https://www.facebook.com/historiasgm/photos/a.105107930962361/606567054149777/
Historia de la Segunda Guerra Mundial
Pedro Pablo Romero Soriano PS
