La cancelación de Operación Ciudadela y el desembarco aliado en Sicilia: el mito

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Usualmente cuando tratamos del porque de la cancelación de la Operación Ciudadela sobre el saliente de Kursk, nos viene a la mente el desembarco aliado en Sicilia y la tan temida guerra en dos frentes para los ejércitos del Eje, con los alemanes movilizando tropas desde el Frente Oriental para defenderse de la invasión anglo norteamericana. Bien a la luz de los hechos, esto no ha sido exactamente así, con base a la información y lectura de los acontecimientos de algunos prestigiosos autores de la época actual que ahora compartimos.
A partir del desembarco aliado del 10 de julio de 1943 en la isla de Sicilia y a pesar de los esfuerzos del reducido contingente alemán en la isla italiana, los aliados fueron avanzando, lenta pero inexorablemente. Para Hitler, sin embargo, el indicador más revelador de la fortuna del Eje fueron los informes con el desempeño de las tropas italianas, con muchas de las unidades del Ejército italiano en la isla, desde oficiales hasta rangos ordinarios, despojándose de sus uniformes y abandonando sus armas antes de escabullirse para perderse entre la masa de la población civil. En consecuencia, el líder alemán llegó a la conclusión de que era sólo cuestión de tiempo antes de que su antiguo aliado finalmente tirara la toalla.
Como Hitler estaba decidido a evitar el abandono italiano, llegó a la conclusión de que necesitaba desplegar unidades militares adicionales al teatro italiano rápidamente, pero más allá de reforzar sus fuerzas ya existentes, lo que en realidad resultaba más importante, era proporcionar las fuerzas necesarias para mantener el régimen de Benito Mussolini en el poder. El OKW había planeado que la transferencia de formaciones móviles del Frente Oriental atendería esta eventualidad. Sin embargo, a partir del 12 de julio, las más importantes de las unidades, a saber, las tres divisiones del II Cuerpo Panzer SS, estaban involucradas en una dura lucha alrededor de Projorovka en el sector sur del saliente de Kursk. A pesar de la situación en el Frente Oriental, el OKW anticipó plenamente que Hitler se movería rápidamente para finalizar con la Operación Ciudadela con el fin de facilitar la rápida transferencia del II Cuerpo Panzer SS al sur italiano. La decisión tenía que tomarse con prontitud si las divisiones de las Waffen SS iban a ser enviadas a tiempo para marcar la diferencia.
Cuando tarde en la noche del 12 de julio, von Manstein y von Kluge recibieron la citación para volar a Rastenburg para una conferencia con el Führer al día siguiente, Jodl y el personal del OKW asumieron que esto era simplemente una formalidad previa a la emisión de la orden de cierre rápido de la ofensiva sobre el saliente de Kursk. A la reunión del 13 de julio en el Cuartel General del Führer acudió, además de Manstein, el comandante en jefe del Grupo de Ejércitos Centro, Gunther von Kluge. Según el diario personal de Manstein, Hitler comenzó sus explicaciones hablando de lo seria que era la situación en Sicilia. El siguiente paso de los Aliados podría ser en el sur de Italia o en Los Balcanes. Por tanto, se hacía necesaria la formación de nuevos ejércitos en Italia y el oeste de Los Balcanes. Por lo tanto, se deberían movilizar tropas desde el Frente Oriental y, en consecuencia, cancelar la Operación Ciudadela.
Esta versión de lo que dijo Hitler la repitió Manstein casi palabra por palabra en sus memorias, publicadas por primera vez en 1955; y a partir de estas palabras se ha llevado a generaciones de historiadores militares a creer que la causa principal de que la cancelación de Operación Ciudadela se debiera a los desembarcos en Sicilia en sí. Sin embargo, en realidad, pasaron dos semanas desde que se dieron los desembarcos hasta que la primera formación alemana desplegada en el Frente Oriental fuese trasladada a Italia. Sólo después de que fue depuesto Benito Mussolini el 25 de julio de 1943, Hitler vio la necesidad de actuar y procedió al traslado de parte de la división Panzergrenadier Leibstandarte a suelo italiano. De las tres divisiones que conformaban el II Cuerpo, sólo parte de la 1° División Panzergrenadier Leibstandarte fue transferida a Italia, dejando sus carros de combate que fueron entregados a las dos divisiones Panzergrenadier de las Waffen SS que permanecerían en el Frente Oriental [Mark Healy]. Y aún más, estas fuerzas de la 1° Leibstandarte, no se enviaron para combatir a los aliados desembarcados, sino para tener bajo control, el norte italiano, los importantes nudos de comunicaciones del Paso del Brennero y para desarmar a las tropas italianas en esta región en el caso de que Italia abandonase el Eje.
El historiador alemán Roman Töppel se pregunta: “Entonces, ¿Porqué refirió Hitler a Manstein la situación en Sicilia como el factor decisivo para la cancelación de Ciudadela si en realidad la invasión anglo norteamericana sólo jugó un papel marginal? La explicación se puede encontrar si se estudian con detenimiento el diario de Manstein y sus manuscritos de 1943. A Hitler le intranquilizaba sobre todo la amenaza de ofensivas soviéticas en la cuenca del Dónets y en el saliente de Orel [algo en lo que coincide con el historiador Karl-Heinz Friesser]. Sin embargo, cuando el Führer parlamentó con Manstein le refirió especialmente la situación estratégica en Italia porque no quería discutir sobre otras distintas operaciones alternativas en este sector del Frente Oriental. En este respecto la visión de Manstein difería casi siempre de la de Hitler, además de que, cuando de dirección de operaciones se trataba, era dialécticamente superior a Hitler. Siempre que el dictador alemán veía rebatida su idea recurría a sacar a colación aspectos técnicos, económicos o de estrategia global; Manstein no tenía argumentos para rebatir esos datos. Esa fue, en principio, la razón por la que Hitler adujo como motivo la situación en el Mediterráneo para la cancelación de la ofensiva en el Este, simplemente, para sacarse a von Manstein [y sus planteamientos] de encima”. Para el historiador alemán Karl-Heinz Friesser lo del envío a Italia de parte de la 1° División Leibstandarte “fue un puro formulismo militar. Lo que Hitler en realidad quiso fue dar una señal política que impidiera la deserción de su socio italiano del Eje.”
Como cierre al post, Erich von Manstein estaba francamente contrariado por la interrupción de la Operación Ciudadela. Frustrado, escribió en su diario privado: “Resultado: Kluge suspende el ataque. En el futuro cercano habría que liberar reservas abandonando el saliente de Orel. Y con eso, el destino de Zitadelle está sellado. No ha pasado nada que no debiera haber ocurrido. Tendríamos que haber atacado en mayo o principios de junio. Si lo que había de suceder es que nada más de producirse una crisis, aunque fue en otras partes del frente o en el Mediterráneo, se procediese a la cancelación de Zitadelle, entonces lo mejor hubiese sido no empezar siquiera”. “El fracaso de la Operación Ciudadela puede atribuirse a varias causas, pero una de las principales no cabe duda que estuvo en la carencia del elemento sorpresa. Porque a pesar de todos los simulacros y preparativos, la ofensiva no podía tomar desprevenido al enemigo. Se equivocaría, sin embargo, quien creyese explicarse el fracaso sobre todo por razones tácticas. La Operación Ciudadela fue en realidad truncada por el mando supremo alemán antes de que la suerte se hubiese pronunciado…”



FUENTE:
https://www.facebook.com/historiasgm/photos/a.105107930962361/611274643679018/

Historia de la Segunda Guerra Mundial

Fuentes:
“Kursk 1943 – La Batalla más grande de la Segunda Guerra Mundial” de Roman Töppel (2018)
“Zitadelle - The German Offensive against the Kursk Salient 4–17 July 1943” de Mark Healy (2016)
“Victorias Frustradas” - Memorias de Erich von Manstein
“Germany and The Second World War - The Eastern Front 1943-1944” de Karl-Heinz Friesser (2007)































 






Pedro Pablo Romero Soriano PS

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