¿Por qué la batalla de blindados de Prokhorovka fue un triunfo alemán? (2ª parte)

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El Obersturmführer Rudolf von Ribbentrop, hijo del ministro de asuntos exteriores Joachim von Ribbentrop, estaba al mando de la compañía de carros de combate de la Leibstandarte que se encontró en primer lugar con el 5.° Ejército de Tanques de la Guardia.
Ese día, el teniente general Rotmistrov tenía ajo sumando cinco cuerpos con un total de 860 carros de combate y cañones autopropulsados: los 18.° y 29.° Cuerpos de Tanques, el 5.° Cuerpo Mecanizado de la Guardia, así como el 2.° Cuerpo de Tanques y el 2.° Cuerpo de Tanques de la Guardia. Los dos últimos habían participado en las batallas de los días anteriores y es posible que ya hubiesen sufrido perdidas severas. Los otros tres cuerpos sí que venían directamente de la reserva. El 12 de julio, cuatro de los cinco cuerpos se lanzaron al ataque con 514 carros de combate y cañones autopropulsados contra las dos Divisiones de las SS Leibstandarte y Das Reich. El 18.° Cuerpo de Tanques, con 149 carros de combate, y el 29.° Cuerpo de Tanques, con 219 carros y cañones autopropulsados, atacaron la Leibstandarte; y el 2.° Cuerpo de Tanques de la Guardia, con 94 carros, avanzaron en el sector de la Das Reich. Las dos divisiones alemanas contaban entre sus filas con 218 carros de combate, Sturmgeschütze y cazacarros Marder.



Más al oeste, el mismo 12 de junio y simultáneamente al avance del 5.° Ejército de Tanques de la Guardia, el 1er Ejército de Tanques, el 6.° Ejército de la Guardia y elementos del 5.° Ejército de la Guardia avanzaron contra el XXXXVIII Cuerpo Panzer y la 3.ª Panzerdivision SS Totenkopf. El Alto Mando soviético había planificado destruir al Cuarto Ejército Panzer mediante un contraataque concéntrico. La acción principal debía ser llevada a cabo por el 18.° Cuerpo de Tanques y, de modo más especial, por el 29.° Cuerpo de Tanques, que debían avanzar hacia el suroeste sobre una franja de terreno de 5 km de anchura delimitada por el Psel y la línea ferroviaria que iba de Prokhorovka y Belgorod. Sin embargo, cuando soviéticos cometieron varios errores durante los preparativos que resultaron ser desastrosos. El primero fue la elección del terreno del ataque. El mariscal Vassilevski, jefe del Estado Mayor General soviético, se desplazó la noche del 11 de julio el puesto de mando del 5.° Ejército de Tanques de la Guardia para coordinar el ataque. Lo primero qué hizo al llegar fue emprender un viaje de inspección con el general Rotmistrov para examinar las posiciones de partida del ataque del 29.° Cuerpo de Tanques. Estaba previsto que el avance se produjese desde el tercer cinturón defensivo del nivel de Ejército. Vassilevski y Rotmistrov pudieron comprobar consternados que los alemanes ya habían roto el tercer cinturón defensivo, lo que implicaba que el terreno desde el que se tendría que comenzar el ataque estaba en manos alemanas. En consecuencia, Vassilevski ordenó atacar esa misma noche a las 21 horas, horario de Moscú, en lugar del momento programado originalmente, las 10 horas del día siguiente. Sin embargo, atacar a esa hora no era posible porque no daba tiempo a organizar todos los preparativos. Sé fijó cómo nueva hora de ataque las 3 horas de la madrugada.El mismo 12 de julio por la noche tuvo que desplazarse el 29.° Cuerpo de Tanques hacia nuevas posiciones de partida para el ataque, situadas inmediatamente al oeste y suroeste de Prokhorovka. Con el cambio de hora del plan de ataque nadie dentro de los mandos soviéticos se percató de que el tercer cinturón defensivo de nivel de ejército tenía una zanja antitanque que era impracticable en ambos sentidos. En su contraataque, el 29.° Cuerpo de Tanques debía partir desde detrás de dicho cinturón defensivo y tenía que atravesarla.
Otro error fatal fue la directiva que Rotmistrov envió a las tripulaciones de sus carros de combate: avanzar sobre las formaciones Panzer a toda velocidad, buscando el combate "cuerpo a cuerpo" lo antes posible. La razón está orden radicaba en que los cañones de los carros de combate soviéticos no podían perforar el blindaje frontal de los Tiger, y se había asumido que la Leibstandarte y la Das Reich contaban entre sus filas con 110 Tiger. La realidad era que esa mañana del 12 de julio las dos divisiones de las SS tenían solo cinco Tiger operativos.



A las 3:00 horas de la mañana hora de Moscú, los carristas soviéticos esperaban ansiosos la señal para el ataque. Pero no llegó. A las 4:00 horas se les comunico a los agotados soldados que el ataque se retrasaba hasta las 8:30 horas. Según los informes de post acción soviéticos, Rotmistrov emitió por radio la señal de ataque a las 8:30 horas. Con ella se movilizaron de inmediato los 18.° y 29 ° Cuerpos de Tanques al objeto de lanzar su ofensiva. Sin embargo, esta hora no tiene visos de verosimilitud en tanto en cuanto los informes de post acción alemanes registraron la detección de los primeros blindados soviéticos en la cota 252,2 horas a las 10:15 horas, horario de Moscú. Este registro coincide con un informe de la 31.ª Brigada de Tanques que atacó detrás de la 32.ª Brigada de Tanques: "A las 10:30 horas los carros de combate llegaron hasta las inmediaciones del Koljós Oktisbrskij". A todas luces parece absurdo pensar que los carros de combate soviéticos hubiese necesitado dos horas para ir desde sus posiciones de partida en torno a Prokhorovka hasta la primera línea alemana en el Koljós Oktisbrskij (Cota 252,2). Cabe la posibilidad los comandantes soviéticos quisiesen dar un descanso a sus tropas antes del ataque y que coma finalmente, fijas en el ataque para las 10 horas, como se había planificado originariamente.
El 29.° Cuerpo de Tanques, comandado por el mayor general Ivan Kirichenko, atacó a lo largo de la línea ferroviaria Prokhorovka-Belgorod. Contaba con tres brigadas de tanques, una brigada motorizada de fusileros y un regimiento de cañones autopropulsados. Las brigadas de tanque de Kirichenko eran extraordinariamente potentes. En vez de la dotación teórica de 53 carros de combate, cada una contaba con 65 blindados. Al contrario que el resto de brigadas del 5.° Ejército de Tanques de la Guardia, la 32.ª Brigada de Tanques contaba únicamente con carros medios T-34, ninguno ligero.
Por eso fue la punta de lanza del ataque. La brigada atacó al norte de la línea de ferrocarril, apoyada sobre la misma y abarcando una anchura de 900 metros en dirección a la cota 252,2. Inmediatamente detrás de ella, y como parte de la segunda oleada, cargó la 31.ª Brigada de Tanques. Las dos brigadas, con 130 carros de combate en total, se reunieron en la cota 252,2 y se lanzaron a toda velocidad sobre las posiciones de vanguardia del 2.° Regimiento de Granaderos Panzer de la Leibstandarte Adolf Hitler. Detrás de la elevación, y aún fuera de la vista de los atacantes, estaba descansando el batallón Panzer de la Leibstandarte. Los granaderos panzer alemanes lanzaron bengalas de color violeta para alertar a los blindados, la señal convenida para indicar "Panzerwarnung" o peligro de ataque de carros. Sin tener ni idea del alcance de la masa de carros de combate con la que se iba a encontrar, el Obersturmführer von Ribbentrop se desplazó a la cota con siete Panzer IV objetos de detener a los carros de combate soviéticos. En el breve combate que se libró quedaron fuera de combate cuatro de los siete Panzer IV. Las fundaciones soviéticas no se ocuparon de los tres Panzer IV supervivientes sino que avanzaron a gran velocidad sobre la elevación. Ribbentrop y los tres carros lograron regresar a sus líneas sin haber recibido un solo impacto. Llegaron hasta allí rodando en medio de la multitud de carros soviéticos y disparando toda su munición contracarro sobre los tanques soviéticos que tenían a su alrededor. Tras el combate se le acreditó la destrucción de 14 carros de combate soviéticos. Pero esa era sólo una pequeña parte de los atacantes; la ma de combate y las transmisiones por radio de Ribbentrop alertaron al resto del batallón Panzer de la Leibstandarte: "Estaba agarrado al cañón para hacer unas flexiones cuando unos gritos nerviosos de alarma perturbaron de repente mi tranquilidad", escribió el soldado de una tripulación de la plana mayor del batallón. Los blindados de las 32.ª y 31.ª Brigadas de Tanques bajaban suroeste de la cota 252,2 toda velocidad con el propósito de embestir a las formaciones panzer alemanas. Fue aquellos precisos momentos cuando su propia zanja anticarro se convirtió en su ruina: carros cayeron directamente al foso por no haber sido divisado por sus comandantes. Otros entraron "saltarlo" a toda velocidad. Los pocos que lo consiguieron fueron presas de inmediato del fuego enemigo, quedando fuera de combate. La mayor parte de los comandantes de carros soviéticos redirigieron sus blindados hacia el sur con la intención de alcanzar el único paso por el foso, que se encontraba en el camino que discurría junto al talud del ferrocarril. Esta solución resultó más catastrófica aún, ya que los carros soviéticos se embotellaron frente al paso. Los blindados de la Leibstandarte estaban al otro lado de la zanja y dispararon sobre las dos brigadas de tanques soviéticos sin perder ni un sólo carro.



Al mismo tiempo llegaron nuevos carros de combate soviéticos a la cota 252,2, la 170.ª Brigada de Tanques y elementos de la 181.ª Brigada de Tanques. Las dos pertenecían al 18.° Cuerpo de Tanques, mandado por el mayor general Boris Bakharev. Un grupo de blindados de Bakharev avanzó al norte de la zanja logrando evitarla. Algunos de ellos consiguieron llegar al Sovjós Komsomolez. Allí destruidos, en parte por la acción de la artillería y en parte por granaderos equipados con armamento apropiado para el combate cercano cómo Panzerfaust. Hubo dos carros combate soviéticos que consiguieron alcanzar el talud del ferrocarril, al sur del Sovjós. Allí se encontraron con dos Tiger que llegaban del taller. Los dos vehículos soviéticos fueron puestos fuera de combate.
A los soldados de la 25.ª Brigada de Tanques no les fue mucho mejor. La Brigada pertenecía al 29.° Cuerpo de Tanques y atacó desde el sur del talud del ferrocarril. En el informe de post acción de la unidad se lee lo siguiente: "Cuando los blindados llegaron a la periferia de la defensa enemiga fueron emboscados con fuego nutrido de carros Tiger, cañones autopropulsados y cañones contracarro. La infantería quedó separada de los carros y tuvo que buscar refugio. Los carros de combate sufrieron grandes perdidas después de haber penetrado en profundidad las defensas". En realidad, los carros de la 25.ª Brigada de Tanques no se Sturmgeschütze de la Leibstandarte. En el Sovjós Stalinsk, al noreste de Storoschewoje, había cuatro Sd.Kfz. 139 Marder III apoyando a los granaderos panzer de las SS. Consiguieron abatir a 24 carros de combate soviéticos y cañones autopropulsados sin sufrir una sola baja. Resto de carros de la 25.ª Brigada de Tanques golpearon violentamente al batallón de Sturmgeschütze de la Leibstandarte, al norte de Storoschewoje. Este batallón siempre se había desempeñado en la vanguardia de ataque de la Leibstandarte. Ese día no tenía prevista ninguna acción: "Estábamos en la reserva y nos pusieron en marcha cuando nuestras tropas de vanguardia volvieron corriendo", recordaba posteriormente un tirador del batallón. Los Sturmgeschütze estuvieron listos para el combate en poco tiempo. Rechazaron el ataque de los blindados soviéticos y lanzaron un contraataque destinado a acabar con la amenaza en el flanco de la Leibstandarte y a cerrar el hueco de la 25.ª Brigada de Tanques. Dos horas después del comienzo del ataque le quedaban a la Brigada 21 de los 69 carros de combate con los que había partido. El 1446.° Regimiento de Cañones Autopropulsados, que también ataco al sur del talud del ferrocarril perdió en poco tiempo 19 de sus 20 SU-76 y SU-122, 14 de los cuales fueron pérdidas definitivas.
Todos los ataques soviéticos del 12 de julio fueron rechazados, y no sólo en el sector de la Leibstandarte; también en el de la Das Reich y en el de la Totenkopf, así como en el del XXXXVIII Cuerpo Panzer. El contraataque soviético llamado a destruir al Cuarto Ejército Panzer acabo con una severa derrota del Ejército Rojo. Solo el 5.° Ejército de Tanques de la Guardia de Rotmistrov perdió el 12 de julio 3.908 soldados, 1.827 de los cuales murieron o fueron hechos prisioneros, y el resto resultaron heridos. Además, fueron puestos fuera de combate 382 carros del 5.° Ejército de Tanques de la Guardia, de los que 223 lo fueron de forma irrecuperable. En el diario de operaciones del Cuarto Ejército Panzer se reflejó que: "El 12 de julio el enemigo ha atacado a la totalidad del Cuarto Ejército Panzer a lo largo de todo el frente con elementos de coma al menos, nueve cuerpos de tanques y mecanizados y varias divisiones de fusileros. Centro de gravedad del ataque enemigo [se dirigió] contra los dos flancos en Kalinin y al norte, al oeste de Prokhorovka y al oeste de Werchopenje. Hoy el enemigo ha enviado dos nuevos cuerpos de tanques a la zona del Prokhorovka [...] Todos los intentos de romper los flancos el ejército panzer han sido frustrados con una defensa enconada".
El Generalfeldmarshall von Manstein estaba convencido de los éxitos del Cuarto Ejército Panzer el 12 de julio: "En todos los puestos de mando que he visitado a lo largo del día los comandantes se muestran confiados de la situación después de haber llevado a cabo la defensa de forma satisfactoria en los duros combates, ya que se empiezan a apreciar claro síntomas de debilidad en el enemigo". Manstein seguro de que sus formaciones iban a poder conseguir la ruptura operacional y que tenía la victoria al alcance de la mano. El Ejército Rojo perdió de forma irrecuperable alrededor de 1.200 carros de combate y cañones autopropulsados, mientras que las formaciones de Manstein habían perdido alrededor de 200 carros y cañones autopropulsados. Pero el 13 de julio Manstein fue solicitado en el Fuhrerhauptquartier en Rastenburg, Prusia Oriental, de Hitler le comunicó su decisión de cancelar la ofensiva de Zitadelle.

FUENTES:
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Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial

Fuentes: "Kursk 1943" de Roman Töppel; "Kursk. The battle of Prokhorovka" de Christopher A. Lawrence; "The role of the Soviet Union in the Second World War: A re-examination" de Boris Sokolov.

































Pedro Pablo Romero Soriano PS

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