“Tormenta de Agosto”, preparativos del Ejército Rojo en la Campaña de Manchuria

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Fuerzas soviéticas en el Río Amur (Agosto 1945) Las fuerzas soviéticas del Lejano Oriente al mando del mariscal Aleksandr Vasilevsky, contando con muchas de las divisiones que acababan de derrotar a los alemanes, fueron desplazadas a través del Ferrocarril Transiberiano recorriendo casi 10.000 kilómetros para finalmente cruzar a pie por el Desierto del Gobi o la Meseta de Barga. 
En total, fueron desplegados 1.701.000 soldados (1.685.500 soviéticos y 16.000 comunistas mongoles) frente a (1.501.000 soldados del Eje 1.217.000 japoneses, 220.000 manchús, 60.000 mongoles y 4.000 rusos blancos)

En al imagen; Soldados soviéticos en el norte de China tras la derrota de los japoneses por el Ejército Rojo en la región de Harbin, 1945

La «Operación de Tormenta de Agosto» que implicó la invasión de la Unión Soviética a Manchuria en el verano de 1945, constituyó junto a las bombas atómicas arrojadas por Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki el golpe definitivo que propició la capitulación de Japón.
Después de los desastres soviéticos de la operación Barbarroja y la Guerra de Invierno , el pensamiento estratégico soviético evolucionó rápidamente.
La errónea idea de responder a un ataque con un contraataque sin considerar la capacidad enemiga o la posición real de sus tropas, fue erradicada poco a poco, así como la idea de dirigir una ofensiva exitosa sin restricciones.
En Manchuria se incrementó la importancia de la infantería como unidad básica de ataque. Se consideró que el apoyo de la artillería, de los tanques y de los aviones solamente era utilizado para compensar la pérdida de infantería y para facilitar su avance.
Se recomendó a los tanques que sólo atacaran a la infantería enemiga, evitando siempre una batalla de tanques, relegándose a la artillería y a las armas antitanques la tarea de destruir los vehículos enemigos.
No obstante, como parte de la iniciativa mostrada por los oficiales, los tanques soviéticos entraron en combate con tanques enemigos, pero solamente cuando contaban con aplastante superioridad numérica.
Conscientes de que una gran fuerza de tanques podría acabar con formaciones de infantería atacándolas por los flancos y que podían asaltar posiciones fortificadas, asistiendo a ingenieros, los soviéticos prohibieron que las unidades pequeñas de tanques fueran fragmentadas.
También se prohibió tajantemente la fragmentación de un cuerpo mecanizado.
La Unión Soviética elaboró la invasión de Manchuria por orden directa de Iósif Stalin.
Al mando del mariscal Aleksandr Vasilevsky (un antiguo zarista), cientos de miles de efectivos del Ejército Rojo, la mayoría veteranos tras haber combatido al Ejército Alemán en Europa, fueron siendo trasladados al Lejano Oriente.
La situación de Japón era crítica justo antes de la “Operación Tormenta de Agosto” porque el país se encontraba acosado desde todas sus fronteras tanto en Asia como en el Océano Pacífico.
Sin embargo antes de llevarse a cabo esta ambiciosa campaña de conquista, un avión B-29 bautizado como “Enola Gay” arrojó una bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de Agosto de 1945, matando a 180.000 personas, algo que sin duda hizo saltar las alarmas en Moscú con la inmediata puesta en marcha de la invasión a Manchuria.
El Ejército del Kwantung desplegado en Manchuria se encontraba en una situación penosa y lamentable en el verano de 1945.
Al amanecer del 9 de Agosto de 1945, coincidiendo con el lanzamiento de la segunda bomba atómica que Estados Unidos arrojó sobre la ciudad de Nagasaki matando a 70.000 civiles, el Ejército Rojo inició finalmente la gran ofensiva con una intensa preparación de artillera consistente un bombardeo con 20.000 cañones y lanzacohetes Katyusha que sepultaron las primeras líneas de defensa enemigas.
Cuando el 15 de Agosto de 1945 el Emperador Hirohito anunció por radio que aceptaba la capitulación ofrecida por los Aliados en la Conferencia de Postdam, la contienda continuó en toda su crudeza sobre Manchuria porque Iósif Stalin deseaba poder conquistar el máximo territorio posible antes de que se materializase la paz con Estados Unidos o Gran Bretaña.
A partir del 20 de Agosto de 1945 la mayor parte de Manchuria había sido ocupada por el Ejército Rojo.
La invasión de la Unión Soviética a Manchuria constituyó y una de las más brillantes victorias militares del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial.
Bastaron sólo tres semanas para que las tropas soviéticas aniquilasen por completo al Ejército del Kwantung, considerado la fuerza terrestre más poderosa del Japón, provocando a sus enemigos cientos de miles de bajas y arrebatandoles gigantescas extensiones de territorio como todo el Manchukuo, el norte de Corea y el noreste de China por encima de la Gran Muralla, curiosamente a costa de muy pocas pérdidas humanas y material (de forma sorprendente el Ejército Rojo había calculado que sufriría unas 540.000 bajas con 160.000 muertos cuando realmente encajó unas 35.000).
Con la impresionante victoria del Ejército Rojo en Manchuria, se cerró uno de los últimos episodios de lo que había sido la mayor conflagración humana de la Historia con más de 80 millones de muertos.
Así fue como la “Operación Tormenta de Agosto” lanzada por la Unión Soviética en el Lejano Oriente tuvo un papel determinante en conjunción con las bombas atómicas arrojadas por Estados Unidos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki para acelerar la definitiva capitulación de Japón y sobretodo el final de la Segunda Guerra Mundial.
Aun así, Uno de los cálculos de Truman y su equipo para emplear las bombas atómicas contra Japón incluía forzarlo a la rendición lo más deprisa posible antes de que la URSS interviniese en el Lejano Oriente.
La inteligencia soviética conoció desde sus inicios la existencia y progresos de la bomba atómica y probablemente, ante tal circunstancia la URSS adelantó la ofensiva contra Japón antes de un prematuro desmoronamiento japonés, entregado sin contemplaciones a las condiciones estadounidenses.
Incluso antes de agosto de 1945, EE.UU había cambiado la óptica en cuánto a sus relaciones con la Unión Soviética.
La Conferencia de Potsdam entre Harry S. Truman, Josef Stalin y Winston Churchill finalizaba solo cuatro días antes del bombardeo de Hiroshima, con EE.UU confiando ciegamente en que su monopolio atómico funcionara para presionar a los soviéticos; verdaderamente,la bomba de Hiroshima representó el primer acto de la Guerra Fría, enfocada más a condicionar las futuras disputas con la Unión Soviética que a obligar a la rendición a Japón.
Documentos como el informe de Walter Brown (asistente del secretario de Estado de EE.UU. de la época, James Byrnes) revelan que hasta tres días antes del ataque en Hiroshima, en una reunión Truman se reconoció que Japón“buscaba la paz”.
Sin embargo,como la Historia demuestra, el calculo geopolítico de Washington se impuso a la situación militar real que se presentaba en el momento de la decisión. Un cálculo frío resumido en la preocupación del secretario de Guerra, Henry Stimson, cuando expresó al presidente Truman su preocupación porque la fuerza aérea de EE.UU. hubiera devastado las ciudades japonesas de tal forma que la bomba atómica no fuera capaz de “mostrar su fuerza”.
En definitiva, algunas fuentes hablan de ..."La pérdida de Manchuria, mucho más que los lanzamientos atómicos ,significó el verdadero golpe definitivo para Japón que puso fin a la Guerra del Pacífico y por ende a la Segunda Guerra Mundial."
Moscú no ordenó a sus tropas el alto el fuego hasta diez días después de la rendición de Tokio a los estadounidenses.



Honrando los acuerdos con los Aliados occidentales, Iósif Stalin y el Stavka pusieron en marcha la planificación de la campaña a desarrollar en el Lejano Oriente con la invasión del estado títere de Manchukuo y asestar un golpe contundente a las tropas japonesas asentadas en la región. Para este fin, Alexander Vasilevski fue puesto a cargo de los tres frentes de ejércitos que conducirían la campaña. En la venidera campaña de Manchuria de 1945, el Ejército soviético se enfrentaba a una miríada de tareas ofensivas. Uno de los más difíciles fue el de perforar las fuertes defensas japonesas en el este de Manchuria. Sólo una planificación intensiva, una preparación meticulosa, y la conducción ingeniosa de la ofensiva podía producir resultados positivos. Tal fue el desafío al que se enfrentó el 5° Ejército soviético adscrito al 1° Frente del Lejano Oriente y punta de lanza en la ofensiva a desarrollar.
La vía de acceso más directa desde el Lejano Oriente soviético hacia el este de Manchuria estaba a través de las colinas del este de Manchuria desde Harbin en el valle central a través de Mutanchiang, a través de la frontera del Lejano Oriente soviético en Suifenho, y en el valle del río Ussuri al norte de Vladivostok. El Ferrocarril de Manchuria Oriental seguía esta ruta, y los japoneses lo habían fortificado con algunas de las mas formidables posiciones defensivas en Manchuria, dando fe del valor estratégico de esta área. Ancladas en Suifenho, las fortificaciones japonesas dominaban el acceso al este de Manchuria, del mismo modo, haciendo un paralelismo con la Línea Maginot, que canalizaba el principal acercamiento al este de Francia en 1940. En los costados de esta zona fortificada de Manchuria había densos bosques y montañas escarpadas que los japoneses consideraban impenetrables por los modernos ejércitos móviles y difíciles incluso para que la infantería la atraviese.
Aparentemente, pocos pensadores militares japoneses reflexionaron sobre la experiencia francesa en un terreno similar adyacente a la célebre línea francesa fortificada en 1940. Los soviéticos fueron mejores estudiantes de la Batalla de Francia que los japoneses, y emularon la hazaña alemana de 1940 atravesando los obstáculos del terreno de Manchuria y llevando a cabo un envolvimiento operativo de las fuerzas japonesas en las zonas fronterizas. Sin embargo, para los soviéticos, incluso este logro no fue suficiente. No podían darse el lujo de dejar grandes concentraciones de las fuerzas japonesas a horcajadas sobre las rutas de comunicación y suministro en su retaguardia. Entonces, los soviéticos llevaron a cabo simultáneamente operaciones tácticas de envolvimiento poco profundas, contra las regiones fortificadas para aislarlas y destruirlas con costo mínimo.
El Comando del Lejano Oriente encomendó la tarea de penetrar en japonés defensas en el este de Manchuria al 1° Frente de Lejano Oriente del mariscal Kiril Meretskov, el cual reunía aproximadamente 580.000 soldados. Una directiva del Stavka del 28 de junio de 1945 detallaba la misión del frente soviético. Daría el golpe principal con dos ejércitos en dirección a Mutanchiang, para penetrar en las regiones fortificadas fronterizas y llegar a una línea a través de Mutanchiang a Wangching por el decimoquinto al decimoctavo día de la operación. Después de consolidar sus fuerzas en el lado oeste del río Mutan, así como en Wangching y Yenchi, el frente debería continuar la ofensiva hacia Kirin, Changchun y Harbin. Los ejércitos independientes en cada flanco apoyarían el ataque principal del 5° Ejército del general N. I. Krylov.
Para julio de 1945, las fuerzas del 5° Ejército habían completado su largo desplazamiento por ferrocarril desde el área de Konigsberg en Prusia Oriental y se habían concentrado en las áreas de Ussurysk, Spass-Dalny y Jorol, 100-120 kilómetros de la frontera de Manchuria. Después de unas dos semanas de reorganización y entrenamiento, las fuerzas del ejército comenzaron a trasladarse a las áreas de espera de 15 a 20 kilómetros de la frontera. Debido al terreno difícil y boscoso, las áreas de espera del 1° Frente del Lejano Oriente estaban más cerca de la frontera que las áreas de espera de otras unidades asignadas al Comando del Lejano Oriente. El movimiento a las áreas de espera, principalmente de noche bajo un estricto control para mantener el secreto, se completó el 25 de julio. Una vez en las áreas de espera, las unidades del 5° Ejército continuaron entrenando. El movimiento final del 5° Ejército a los puntos de partida adyacentes a la frontera tuvo lugar durante las noches del 1 al 6 de agosto.


FUENTES:

https://www.facebook.com/photo/?fbid=432048912279623&set=pb.100064235526662.-2207520000..

Historia de la Segunda Guerra Mundial

Fuente: “August Storm - Soviet Tactical and Operational Combat in Manchuria, 1945” de David M. Glantz (1983)


 






























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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