Operación Capitán Rumiantsev: la contraofensiva soviética sobre Belgorod-Járkov

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Luego de la batalla en el saliente de Kursk, el Ejército Rojo venía preparando su propia ofensiva para devolver el golpe (casi a la par que la contraofensiva sobre Orel). Esta operación se enfocaría en las posiciones alemanas en el saliente de Belgorod-Járkov al sur del saliente de Kursk una vez que quedaba claro el poco éxito de “Operación Ciudadela”; y que decantaría en la definitiva Cuarta Batalla de Járkov. La finalidad máxima de esta operación era recuperar Belgorod y Járkov.
La operación completa fue coordinada en nombre del Stavka por Gueorgui K. Zhúkov y puesta en marcha por el General Nikolai F. Vatutin comandando el Frente de Vorónezh a la izquierda, y el General Ivan S. Konev con el Frente de la Estepa a la derecha. El ala derecha del Frente Sudoeste del General Rodion Malinovski (el 57º Ejército del Teniente General Nikolai A. Gagen y el 46º Ejército del Teniente General Vasili V. Glagolev) desempeñarían un papel limitado en el extremo izquierdo de la ofensiva soviética, que fue apoyada por los ejércitos aéreos de los frentes y 200 bombarderos de la fuerza de bombarderos de largo alcance.
El objetivo de la operación en su conjunto no era menos que la derrota del 4° Ejército Panzer y el Destacamento de Ejército Kempf, que ya habían sido debilitados por las batallas anteriores de la Operación Ciudadela. El Frente de Vorónezh y el Frente de la Estepa se habían reforzado considerablemente para la Operación Rumiantsev. En la primera fase, las fuerzas de ataque ya constaban de ocho ejércitos, dos ejércitos de tanques, cuatro cuerpos de tanques independientes y un cuerpo mecanizado. A su disposición había más de 1.144.000 hombres, 2.418 tanques y cañones de asalto, 12.866 cañones y morteros y 767 lanzaderas de cohetes. Estas fuerzas eran apoyadas por dos ejércitos aéreos con 1.311 aviones (sin contar los aviones de largo alcance y los cazas pertenecientes a la Defensa Aérea). El 17° Ejército del Aire del Frente Sudoeste también atacó durante la primera fase de la ofensiva. En el transcurso de la operación, también se desplegaron el 4° Ejército de la Guardia, y los 47° y 57° Ejércitos, así como un cuerpo blindado y un cuerpo mecanizado, elevando el número de tanques y cañones de asalto a más de 2.800.
El 5° Ejército de Tanques de la Guardia y el 1º Ejército de Tanques, se reorganizaron rápidamente luego de los combates en el área de Kursk. De hecho, los restos habían sido transferidos al interior y reconstruidos como ejércitos blindados. De repente, reaparecieron en la escena con tanques nuevos y tripulaciones frescas. Estos dos ejércitos blindados, con 1.112 vehículos de combate entre ellos, se utilizaron para formar una "fuerza móvil" para llevar a cabo un impulso operativo profundo después del avance táctico. A lo largo de la sección de avance de 6 kilómetros de ancho del Frente Vorónezh, se desplegaron 230 cañones y lanzagranadas, así como 178 tanques y cañones autopropulsados por kilómetro de frente. La densidad de artillería fue aún mayor en la sección de avance de 7 kilómetros del Frente de la Estepa, donde por cada kilómetro de frente había una división de fusileros reforzados con el apoyo de 300 cañones y lanzagranadas.
Ante esta concentración de fuerzas soviéticas, los defensores alemanes estaban en una posición irremediablemente inferior. El 4° Ejército Panzer y el Destacamento de Ejército Kempf tenían poco parecido con las formaciones blindadas que habían atacado en el saliente de Kursk en julio. El 4° Ejército Panzer y el Destacamento de Ejército Kempf ahora solo tenía 138 tanques de batalla operacionales y 99 cañones de asalto y cañones autopropulsados contra 2.400 vehículos de combate soviéticos (2.800 incluyendo reservas). Sin embargo, esta transferencia constante de unidades blindadas alemanas se había vuelto típica del Frente Oriental. Mientras el Ejército Rojo recurría a sus amplias reservas y constantemente enviaba cuerpos blindados reconstituidos al campo de batalla, las pocas divisiones blindadas alemanas tenían que seguir cambiando de un enfrentamiento a otro, dejando brechas peligrosas que apenas podían cubrirse. Asimismo, la 4ª Luftflotte alemana, con solo 796 aviones operativos, también era claramente inferior.
El 1 de agosto, von Manstein informó al OKH de que esperaba un ataque soviético contra Járkov. Después de Operación Ciudadela, von Manstein llegó a la conclusión de que la ofensiva de su grupo militar en el lado sur del saliente de Kursk había dislocado las disposiciones soviéticas lo suficiente como para que los soviéticos requirieran varias semanas para reorganizar su inevitable ofensiva. El 2 de agosto, creyendo que sus formaciones todavía tenían tiempo suficiente, von Manstein había decidido esperar signos más definitivos de una ofensiva inminente antes de retirar sus formaciones a sus posiciones originales.
La ofensiva comenzó en las primeras horas del 3 de agosto con un bombardeo de artillería preparatoria que duró 170 minutos. Al mismo tiempo, los 2° y 5° ejércitos aéreos soviéticos comenzaron ataques intensivos, apoyados por aviones de largo alcance y el 17° Ejército Aéreo del Frente Sudoeste. En la primera oleada atacó el 5º Ejército de la Guardia del Teniente General Zhadov. Lo hizo frontalmente contra el 4° Ejército Panzer de Hoth. Las tropas de Zhadov irrumpieron por las posiciones del LII Cuerpo de Ejército en el sector de la 332ª División de Infantería y de la 167ª División de Infantería; ambas sufrieron muchas bajas.
A últimas horas de la tarde los mandos soviéticos lanzaron en el sector del 5° Ejército de la Guardia, al 1° Ejército de Tanques y al 5° Ejército de Tanques de la Guardia, con el objetivo de conseguir la ruptura operacional. En la 167ª División de Infantería alemana cundió el pánico y el 5° Ejército de Tanques de la Guardia logró avanzar en su sector unos 25 km, en el primer día de ataque. En otros sectores avanzaron menos y hubo dos ejércitos, el 69° y el 7° de la Guardia, de los cuales sus tropas no consiguieron cruzar el Donéts. Tanto el estado mayor del 4° Ejército Panzer como del Destacamento de Ejército Kempf dieron sendas órdenes de retirada a las posiciones de partida que tenían en “Operación Ciudadela”, el 3 de agosto por la noche.
Los dos ejércitos de tanques soviéticos continuaron con su avance el 4 de agosto por la brecha que había abierto el 5° Ejército de la Guardia en la zona de unión entre el 4° Ejército Panzer y el Destacamento de Ejército Kempf. El 5 de agosto lanzó Vatutin al ataque al 27° Ejército en dirección sur, con objetivo de reunirse con el 1° Ejército de Tanques y el 5° Ejército de Tanques de la Guardia al este de Gravoiron. El 27° Ejército pudo avanzar otros 13 km y las formaciones del LII Cuerpo de Ejército alemán tuvieron que retirarse apresuradamente para evitar quedar cercados. La 19ª División Panzer no se retiró a tiempo y quedó partida, sufriendo muchas pérdidas en su retirada. Los soviéticos lanzaron más formaciones a la batalla; el mismo 5 de agosto, se lanzó a la ofensiva el 40° Ejército soviético. Este ataque abrió una brecha entre el XXXXVIII Cuerpo Panzer y el LII Cuerpo de Ejército. Un ataque efectuado por la 7ª División Panzer detuvo el avance soviético provisionalmente…


FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=429008095917038&set=a.418790153605499

Historia de la Segunda Guerra Mundial

“Battle of Kursk” de David Glantz y Jonathan House
“Kursk 1943” de Roman Töppel
“Stalingrad to Berlín, Decision in the East” de Earl Ziemke y Magna Bauer










































Pedro Pablo Romero Soriano PS

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