En 1944, el general George Patton llegó a Francia al mando del 3° Ejército estadounidense, en su avance en dirección a la frontera alemana. Al llegar a Langres, el general quiso pasar por Bourg, el pueblo en el que había estado su escuela de tanquistas en 1917. Relato del propio Patton: “Luego pasamos por Langres, donde no tuvimos tiempo de parar, y luego llegamos a Bourg, donde estuvo mi Cuartel General de la Brigada de Tanques en 1918. El primer hombre que vi en la calle estaba de pie sobre el mismo montón de estiércol en el que estoy seguro de que había posado en 1918. Le pregunté si había estado allí durante la pasada guerra, a lo que él respondió: “Oh, sí, general Patton, y usted estaba aquí entonces como coronel”. Luego de ese encuentro, se formó una procesión triunfal de todo el pueblo armado con horquillas, guadañas y rastrillos, y procedimos a redescubrir mis viejos lugares predilectos, incluida mi oficina y mi alojamiento en el castillo de Madame de Vaux”.
Incluso la tumba del 'héroe nacional', “Abandoned Rear” (retaguardia/trasero abandonado), aún era preservada por los lugareños. ¿Cuál fue el origen de esta tumba? El mismo Patton lo explica en su obra, citada como fuente. “Se originó de esta manera. En 1917, el alcalde del pueblo, que vivía en la “nueva casa” de Bourg, que lleva la fecha de 1760, vino a mí, realmente muy triste, para decir que no le habíamos avisado de la muerte de uno de mis soldados. Al no tener conocimiento de este hecho y no querer admitirlo ante un extraño, lo entretuve hasta que me cercioré que nadie había muerto. Sin embargo, el insistió en que visitáramos la “tumba”, así que [para no contravenirlo] fuimos juntos hasta un pozo de letrina el cual había sido cerrado con un montículo de tierra y un palo en un extremo al que se le colocó transversalmente un cartel con la inscripción: ‘Abandoned Rear’.” Patton se dio cuenta de que los franceses habían confundido inadvertidamente el retrete con una tumba de campo provisional. “Nunca les dije la verdad.”
A este episodio anecdótico de George Patton, añadimos una breve mención en un hecho de ironía lingüística en relación con la anécdota de Patton y “Abandoned Rear”, que tiene que ver con la propia vida del general estadounidense. Durante la Ofensiva Meuse-Argonne del 26 de septiembre de 1918, Patton sufrió la única lesión relacionada con la batalla de su carrera: recibió un disparo mientras él y otros cinco cargaban a pie contra el fuego de las ametralladoras alemanas. (Cuatro de sus compañeros murieron; el quinto resultó ileso). Aunque la bala entró por su muslo, “salió justo por en medio de mis glúteos, unas dos pulgadas a la izquierda de mi recto” recordaba Patton. Fue un milagro que la herida no le hiciera más daño del que le hizo, como reconoció el propio Patton: “El doctor dice que no puede ver cómo la bala me atravesó sin dejarme lisiado de por vida. No podría aplicarme una sonda sin afectar la articulación de la cadera, el nervio ciático o una arteria, pero ninguno de estos fue tocado. Fue el destino otra vez. Nunca he tenido ningún dolor y puedo caminar perfectamente.”
Incluso la tumba del 'héroe nacional', “Abandoned Rear” (retaguardia/trasero abandonado), aún era preservada por los lugareños. ¿Cuál fue el origen de esta tumba? El mismo Patton lo explica en su obra, citada como fuente. “Se originó de esta manera. En 1917, el alcalde del pueblo, que vivía en la “nueva casa” de Bourg, que lleva la fecha de 1760, vino a mí, realmente muy triste, para decir que no le habíamos avisado de la muerte de uno de mis soldados. Al no tener conocimiento de este hecho y no querer admitirlo ante un extraño, lo entretuve hasta que me cercioré que nadie había muerto. Sin embargo, el insistió en que visitáramos la “tumba”, así que [para no contravenirlo] fuimos juntos hasta un pozo de letrina el cual había sido cerrado con un montículo de tierra y un palo en un extremo al que se le colocó transversalmente un cartel con la inscripción: ‘Abandoned Rear’.” Patton se dio cuenta de que los franceses habían confundido inadvertidamente el retrete con una tumba de campo provisional. “Nunca les dije la verdad.”
A este episodio anecdótico de George Patton, añadimos una breve mención en un hecho de ironía lingüística en relación con la anécdota de Patton y “Abandoned Rear”, que tiene que ver con la propia vida del general estadounidense. Durante la Ofensiva Meuse-Argonne del 26 de septiembre de 1918, Patton sufrió la única lesión relacionada con la batalla de su carrera: recibió un disparo mientras él y otros cinco cargaban a pie contra el fuego de las ametralladoras alemanas. (Cuatro de sus compañeros murieron; el quinto resultó ileso). Aunque la bala entró por su muslo, “salió justo por en medio de mis glúteos, unas dos pulgadas a la izquierda de mi recto” recordaba Patton. Fue un milagro que la herida no le hiciera más daño del que le hizo, como reconoció el propio Patton: “El doctor dice que no puede ver cómo la bala me atravesó sin dejarme lisiado de por vida. No podría aplicarme una sonda sin afectar la articulación de la cadera, el nervio ciático o una arteria, pero ninguno de estos fue tocado. Fue el destino otra vez. Nunca he tenido ningún dolor y puedo caminar perfectamente.”
FUENTES:
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Historia de la Segunda Guerra Mundial
Fuente: “War I Was Knew It - The Battle Memoirs of Blood ‘n Guts” de George S. Patton Jr.
Pedro Pablo Romero Soriano PS
