Soldados de la infantería motorizada de Alemania avanzando en una carretera por las Ardenas en un semioruga ligeramente camuflado de transporte de tropas Schützenpanzer Sd.Kfz.251 armado con una ametralladora MG 42 de 7.92x57mm. El tronco que se aprecia en el costado se emplea cuando el vehículo quedaba atascado y necesitaba suelo firme, y servía al mismo tiempo para reforzar la protección
Joachim Peiper era considerado un oficial capaz y dinámico, destacado por su carisma, valentía y un liderazgo directo en el trato con superiores y subordinados.
Es conocido por liderar el Kampfgruppe Peiper durante la Batalla de Las Ardenas, y también demostró una notable iniciativa y empuje operativo durante la Tercera Batalla de Járkov en 1943
Columna del 14º Grupo de Caballería estadounidense destruida por el Kampfgruppe SS Peiper, el 18 de diciembre entre Recht y Poteau
En este pequeño búnker, Jochen Peiper se refugió durante un ataque aéreo aliado el 18 de diciembre de 1944. Su Kampfgruppe (Grupo de Batalla) sufrió un retraso de horas, lo que permitió a los ingenieros estadounidenses llegar al siguiente puente justo a tiempo. Al destruirlo, se aseguraron de que Peiper nunca llegara al río Mosa
El 19 de diciembre comenzó a llegar la 82ª División aerotransportada estadounidense, que creó una línea de retaguardia en el río Salm, a unos quince kilómetros al oeste de Sankt Vith. El día 20, el general de división Matthew B. Ridgway, jefe del XVIII cuerpo aerotransportado, recibió el mando supremo de las fuerzas estadounidenses del sector comprendido entre los ríos Ambleve y Ourthe, o por decirlo de otro modo, situado ante el I cuerpo blindado de la SS y el flanco septentrional del 5.° ejército blindado de la Wehrmacht.
En el lado alemán, el general de división Gunther Hoffmann-Schonborn de la (18ª División Volksgrenadier) solicitó operaciones aéreas contra posiciones que ocupaba la artillería estadounidense al oeste y al noroeste de Sankt Vith con anterioridad al ataque que se había planeado para el día 20. Aunque el tiempo cada vez más riguroso, impidió tal cosa, el rápido desmoronamiento de las fuerzas estadounidenses del este del Our hizo posible que el grueso de la 18ª División de Volksgrenadier avanzase junto con numerosas piezas de artillería hasta llegar a Sankt Vith a lo largo del día de la ofensiva. Para no malgastar recursos en otro ataque contra un enemigo superior hasta extremos abrumadores, Hoffmann-Schonborn decidió retener sus tropas aquel día y ordenar a la 62ª de Volksgrenadier que destacase su 183º Regimiento de granaderos en apoyo de la 18ª, en tanto que los otros dos regimientos atacaban el flanco estadounidense justo al sur de la ciudad.
La 62ª acometió durante la noche del 21. El 183º Regimiento logró una victoria de envergadura inesperada, y sin encontrar apenas resistencia capturó posiciones muy ventajosas en Breitfeld, a pocos kilómetros al suroeste de Sankt Vith. En el flanco meridional de la división, a apenas tres kilómetros más al sur, el 164° de Granaderos derrotó a la avanzadilla del comando de combate B de la 9ª División blindada, que perdió tres caza-carros. Los alemanes usaron tres tractores capturados a los soviéticos para remolcar su artillería y tras la guerra, el coronel Arthur Juttnerm jefe del regimiento germano, supo que el ruido que producían había convencido a los estadounidenses de que los estaban atacando unidades blindadas. Sin embargo, el 164° no tardó en detenerse al llegar al este de Grufflingen, y el comando de combate B de la 7ª División blindada rechazó al regimiento central de la 62ª de Volksgrenadier antes de que pudiera abandonar sus posiciones de partida. Esos ataques, no obstante, evitaron que los estadounidenses reforzaran la defensa de la ciudad de Sankt Vith antes de que lanzara su ofensiva el general de división Hoffmann-Schonborn.
Diciembre de 1944. Fuerzas estadounidenses en Malmedy, Avenida Monbijou, Bélgica, durante los primeros días de la ofensiva alemana en la Batalla de las Ardenas - Archivo de la revista LIFE - John Florea, fotógrafo. Color: ROCOlor
Soldados de unidades de infantería adscritas a la 4ª División Blindada del Ejército estadounidense disparan con sus fusiles semiautomáticos M1 Garand, contra tropas alemanas cerca de la ciudad belga de Bastogne el 27 de diciembre de1944, Bastoña, Bélgica. Fotógrafo: Donald R. Ornitz/ (FGF Colourised)
La gélida nochebuena de 1944 resultó funesta para toda la ofensiva alemana de las Ardenas. En el extremo septentrional, los restos del grupo de combate de las SS Peiper huían por territorio enemigo después de que los ochecientos hombres que le quedaban hubiesen logrado burlar la acción de contención de los estadounidenses la noche del 23. Cruzaron el Ambléve por una pasarela de madera y pasaron todo el día de Nochebuena escondidos en las colinas boscosas de la margen meridional del río. Cuando volvió a caer la tarde, atravesaron la arboleda a trompicones y descendieron hacia las lindes situadas más al sur. Consiguieron cruzar la carretera pavimentada que corría hacia poniente desde Trois-Ponts, pero poco después toparon con un pequeño pelotón estadounidense. Aunque lograron eludirlo, cuando volvieron a reunirse descubrieron que el prisionero de guerra que los acompañaba, el comandante Hal McCown, jefe de un batallón estadounidense, se las había ingeniado para escapar. Cansados y hambrientos, siguieron caminando hacia el sureste por los bosques en dirección al río Salm. La temperatura rondaba los veinte grados bajo cero, y sin embargo, su caudal torrencial aún no se había congelado. En algún lugar de la ribera opuesta se encontraba el grupo de combate de las SS Hansen; pero aquel lado del río estaba dominado por la 82ª División aerotransportada de Estados Unidos. El Unterscharführer de las SS Karl Wortmann, que participó en la marcha de los hombres de Peiper, describe en estos términos la situación:
¡En el valle que tenemos delante veíamos ya el Salm! ¿Qué iba a pasar a continuación? Dijeron que pusiera ante el resto todo el que estuviera en condiciones de nadar. Sin embargo, con esas temperaturas fueron muy pocos quienes dieron un paso adelante. Los demás nos sentamos en un terraplén elevado, a tres metros de donde se arremolinaba el río. El ruido de sus aguas bastaba para helarnos el espinazo. Entonces nos ordenaron que acarreásemos piedras de gran tamaño que algunos camaradas abnegados colocaron en el agua helada. A continuación formamos una cadena humana y fuimos pasando de piedra en piedra, a veces con el agua a la cintura hasta llegar al otro lado.
Fotografía: Los soldados de la 2ª División de Infantería pasan la Navidad en trincheras cerca de Sourbrodt Bélgica durante la Batalla de las Ardenas. Estos soldados tienen sus cajas de raciones tipo K, la que se ve es la Supper "Cena" marcada con un S, esta caja encerada traía consigo galletas JB Carr de estilo más grande, chicle, caja de cigarrillos, barra de chocolate dulce estilo de finales de la guerra en envoltorio de papel o dos barras de chocolate tropical Hershey's de 1 oz, sobre de caldo con caldo en polvo, cuchara de paleta de madera, papel higiénico Waldorf y lata de carne pintada y estampada con OD. - 25 de diciembre de 1944 / Archivos de la revista LIFE - George Silk Fotógrafo WWP-PD. (FGF Colourised)
Enero de 1945. Soldados estadounidenses durante la Batalla de las Ardenas. Fusiles M1 Garands, subfusil M3 y un fusil automático BAR M1918
El soldado de primera clase Frank Vukasin de Great Falls, Montana, se detiene para recargar su rifle M1 Garand mientras avanza en el sector de primera línea cubierto de nieve en Houffalize, Bélgica. En el fondo, dos soldados alemanes muertos visten trajes de camuflaje para la nieve. (FGF Colourised)
Soldados alemanes de la 352.a división de Volksgrenadier, avanzan a través de un bosque de caducifolios (árboles que pierden todas sus hojas durante parte del año) cubiertos de nieve al este de Luxemburgo. Finales de diciembre de 1944. (FGF Colourised) Créditos: Bundesarchiv (Archivos Federales Alemanes) Bild 183-J28510. Fotógrafo: Scherl
Ofensiva de las Ardenas
El 24 de diciembre comenzó con intensas incursiones aéreas norteamericanas que se sucedieron durante todo el día. Particularmente violentas fueron las que efectuaron en apoyo del XII cuerpo, que aquel día renovó sus intentos de abrir brecha en el frente que defendían las Divisiones 212.a y 276.a de Volksgrenadier en el extremo oriental de la frontera de Luxenburgo y Alemania. Los ataques destruyeron el puente que salvaba el Sauer a su paso por Bollendorf, y en el de Walledorf, unos cuantos kilómetros más al norte, los Thunderbolt del 405.° Grupo de Caza cayeron sobre una columna de doscientos vehículos alemanes. Los pilotos alemanes rociaron toda la formación con el fuego de sus ametralladoras y vieron incendiarse varios camiones de combustible cuyas llamas se extendieron a otros vehículos. En breve, toda la columna estaba envuelta en una colosal nube de humo negro. A su regreso a la base, los aviadores informaron de la destrucción por el fuego de al menos setenta vehículos estadounidenses en aquel lugar. Sin embargo, los alemanes supieron sacar provecho de lo accidentado del terreno para impedir al XII cuerpo estadounidense avanzar más de un kilómetro y medio.
El III se encontraba en una situación similar: en Ettelbrück, a unos veinte kilómetros al oeste de la frontera que formaba el río en Bollendorf, la 352.a División de Volksgrenadier había enviado al 914.° Regimiento de granaderos a reforzar al 916.° y la 80.a División de infantería norteamericana se contuvo de efectuar ataques por tierra y puso a su artillería a bombardear el municipio, cada vez más destruido y sometido también a incesantes bombardeos con napalm que ocasionaban incendios de gran violencia.
En el frente de Eschdorf y Heiderscheid, a diez, kilómetros al oeste noroeste de Ettelbrück, el grueso de la 80.a y la 26.a Divisiones de infantería aún no había logrado avanzar hacia el brazo del Sauer que discurre hacia el este y sur de Wiltz. Habida cuenta de la debilidad que manifestaban los soldados alemanes, resulta notable que los estadounidenses de este sector no lograsen más victorias sin apenas relevancia. A causa de la incursiones aéreas efectuadas por los norteamericanos sobre todo contra los puentes de aquel río fronterizo, las unidades de la artillería de la Führergrandierbrigade aún no habían logrado llegar al frente el 24 de diciembre, y una de las tres compañías acorazadas de la brigada seguía todavía en la margen alemana del Our. La 79.a División Volksgrenadier tampoco se encontraba en mejor situación.
Así y todo , la 80.a División de infantería de Estados Unidos hubo de replegarse ante el contraataque que emprendieron estas unidades alemanas el día de Nochebuena. Avanzaron en un frente de cinco kilómetros de ancho que tenía en el flanco izquierdo a la Führergrenadierbrigade y en el derecho a la 79.a división de Volksgrenadier. La aviación del XIX comando aerotáctico intervino de inmediato. Los Thunderbolt del 362.° grupo de caza arrojaron bombas de napal contra las columnas de tropas y vehículos que marchaban por las carreteras de Bavigne y Bourscheid que llevaban al frente alemán en aquella zona.
Este Sherman M4A3 beutepanzer de la 5.ª División Fallschirmjäger, fue abandonado por los alemanes frente al “Hotel des Ardennes” en Esch-sur-Sure, Luxemburgo en Enero de 1945. Tras el final de la Batalla de las Ardenas fue utilizado por los propios aliados para obtener piezas de recambio
En la foto: Dos jóvenes soldados alemanes de la Wehrmacht se rinden a las fuerzas aliadas en una carretera durante la Batalla de las Ardenas, enero de 1945
Fotografía coloreada por Facundo Filipe (FgF Colourised)
25 de enero de 1945, final de la Batalla de las Ardenas
Para el 25 de enero de 1945, las líneas alemanas habían retrocedido a su punto de partida inicial. La última apuesta de Hitler en el Occidente de Europa había terminado en un fracaso. El Tercer Reich enfrentaba ahora la agonía final de la maquinara de guerra del Eje, apenas quedaba algo en Hungría y era cuestión de unos meses antes de que colapsara por completo por la arremetida aliada que convergía desde todos los lados con la mira puesta en Berlín. Las estimaciones de bajas para la batalla varían ampliamente. Según el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, las fuerzas estadounidenses sufrieron 89 500 bajas, entre ellas 19 000 muertos, 47 500 heridos y 23.000 desaparecidos. Un informe oficial del Departamento del Ejército de los Estados Unidos enumera 105.102 bajas, incluidas 19.246 muertos, 62.489 heridos y 26.612 capturados o desaparecidos, aunque esto incorpora las pérdidas sufridas durante la ofensiva alemana en Alsace, la denominada Operación "Nordwind".
Un informe preliminar del Ejército restringido al 1° y 3° Ejércitos de los Estados Unidos enumeró 75 .000 bajas (8.400 muertos, 46.000 heridos y 21.000 desaparecidos). La Batalla de las Ardenas fue la batalla más sangrienta para las fuerzas estadounidenses en la Segunda Guerra Mundial. Las bajas británicas totalizaron 1 400 con 200 muertes. El Alto Mando alemán estimó que perdieron entre 81.834 y 98.024 hombres en las Ardenas entre el 16 de diciembre de 1944 y el 28 de enero de 1945; la cifra aceptada fue de 81.834, de los cuales 12.652 fueron muertos, 38.600 heridos y 30.582 desaparecidos. Las estimaciones de los aliados sobre las bajas alemanas oscilan entre 81.000 y 103.000.
Ahora, según un resumen realizado por el Alto Mando de las Fuerzas Armadas alemanas, los alemanes sufrieron las siguientes pérdidas en todo el frente occidental durante el período del 16 de diciembre de 1944 al 25 de enero de 1945: 12.652 muertos, 30.582 desaparecidos, 38.600 heridos, dando en total 81.834. Se puede suponer que ambos bandos sufrieron bajas similares en la Batalla de las Ardenas. Una comparación entre ambos contendientes indica que cada lado sostuvo mayores pérdidas, como promedio por día, cuando estaba a la ofensiva: los alemanes en diciembre de 1944 y los estadounidenses en enero de 1945.
En cuanto a las pérdidas de materiales, los alemanes informaron que destruyeron 1 742 tanques y cañones antitanque aliados y capturaron otros 91 en las Ardenas entre el 16 de diciembre de 1944 y el 25 de enero de 1945. Las pérdidas estadounidenses en vehículos blindados en las Ardenas en diciembre de 1944 probablemente ascendió a alrededor de 600 Sherman, 200 tanques ligeros (principalmente M5 Stuart), 100 destructores de tanques y 400 carros blindados M8 y M20. Según estimaciones realizadas por Richard C. Anderson, el 1° Ejército estadounidense perdió 152 Sherman entre el 29 de diciembre y 28 de enero de 1945. Según George Patton, las pérdidas de tanques medianos durante la batalla de las Ardenas entre el 23 de diciembre de 1944 y el 29 de enero 1945 ascendió a 264 Sherman. Ya que 130 de estos últimos ocurrieron en diciembre 1944, las pérdidas totales de los EE. UU. En cuando a los tanques Sherman en las Ardenas en enero de 1945 se pueden estimar en alrededor de 270.
Las pérdidas en batalla de vehículos blindados alemanes fueron significativamente menores. Según el historiador militar suizo Eddy Bauer, los alemanes perdieron 324 tanques en combate en las Ardenas. Entre el 16 de diciembre de 1944 y el 15 de enero de 1945, las unidades Panzer en la Batalla de las Ardenas registraron la pérdida de 196 tanques Panther. Las relaciones entre el número de pérdidas de Panzer IV y las pérdidas de tanques Panther en diciembre de 1944 estaban en una proporción de 1 a 2, y las pérdidas de Tiger con relación a las pérdidas del Panther fueron de 1 a 10. Por lo tanto, esto parece confirmar las cifras de Bauer. A estas cifras habría que sumar un estimado de 150 cañones de asalto y cazacarros perdidos en combate durante la batalla de las Ardenas.
Sin embargo, el número total de vehículos blindados alemanes perdidos en las Ardenas fue significativamente más alto. En el área recapturada por el VIII Cuerpo de Ejército estadounidense después de la Batalla de las Ardenas, se encontraron 322 tanques alemanes destruidos o abandonados. Los alemanes emplearon en total más de 1.800 tanques y cazacarros/cañones de asalto en la batalla de las Ardenas (incluidos 340 reemplazos por pérdidas). Unos 800 fueron transferidos al Frente Oriental en enero de 1945. Las unidades Panzer que tomaron parte en la Batalla de las Ardenas y no fueron transferidos al Frente Oriental, reunieron un total de 250 tanques (151 Panther y 62 Panzer IV) y 137 cazacarros/cañones de asalto, en total poco menos de 400, el 5 de febrero de 1945. Esto indica que un total de casi 600 tanques y cazacarros/cañones de asalto fueron perdidos en las Ardenas. El Instituto Dupuy ha llegado a un número de recuento de estas pérdidas entre 527 y 554.
FUENTES:
https://www.facebook.com/photo/?fbid=601354442277994&set=g.4051594701624543
https://www.facebook.com/photo/?fbid=605565218523583&set=g.4051594701624543
https://www.facebook.com/photo?fbid=606958681717570&set=gm.8995295217254442&idorvanity=4051594701624543
Notas sacadas del libro "ARDENAS la Batalla" de Christer Bergstron. & Bundesarchiv (Archivo Federales Alemanes) Bild 183-J28519/ Fotógrafo: Göttert. - Fines de diciembre de 1944. (FGF Colourised)
Créditos: Notas sacadas del libro "ARDENAS LA BATALLA" de Chris Bergstrom.
Notas sacadas del libro: "ARDENAS", La Batalla de Christer Bergström.
Fotografía: Soldados alemanes de la 352.a división de Volksgrenadier, avanzan a través de un bosque de caducifolios (árboles que pierden todas sus hojas durante parte del año) cubiertos de nieve al este de Luxemburgo. Finales de diciembre de 1944. (FGF Colourised) Créditos: Bundesarchiv (Archivos Federales Alemanes) Bild 183-J28510. Fotógrafo: Scherl.
Fuente: “Ardennes 1944-1945 Hitler´s Winter Offensive” de Christer Bergstrom (2014
Facundo Colourised
Pedro Pablo Romero Soriano PS

























