Batalla por la Fortaleza de Stettin. Festung Stettin

0

En la imagen; Defensores de Stettin, compuesta en su mayoría por jóvenes de la Hitlerjugend, ancianos del Volkssturm y soldados aislados de unidades deshechas

Stettin era una ciudad portuaria importante a orillas del río Oder, con gran valor estratégico con nudo ferroviario, industrial y logístico. A medida que el Ejército Rojo avanzaba desde el este durante su ofensiva final hacia Berlín, capturar Stettin significaba aislar aún más la capital del Reich y consolidar el control soviético del norte de Alemania.


Últimos ecos de una ciudad fortaleza


Abril de 1945. El Reich alemán se desmoronaba sobre sus propias ruinas. Desde el Vístula hasta el Oder, el Ejército Rojo avanzaba como una ola imparable, barriendo con todo vestigio de resistencia alemana. Al norte de la línea principal del asalto sobre Berlín, el mariscal Konstantin Rokossovsky, comandante del 2.º Frente Bielorruso, trazaba una operación tan decisiva como silenciosa: la ocupación de Stettin, uno de los últimos bastiones portuarios alemanes en el Báltico.

Stettin, anclada en las riberas del Oder, no era una simple ciudad. Era un nodo estratégico: puerto industrial, intersección ferroviaria, y puerta hacia el norte alemán. Allí, aún ondeaba la bandera del Reich, aunque la urbe temblaba bajo el rumor lejano de artillería soviética que desde semanas antes ya había cruzado el Oder más al sur.

El 24 de abril, las primeras unidades del 65.º Ejército soviético alcanzaron las afueras orientales de la ciudad. Reconocimientos aéreos habían confirmado lo que los comandantes ya intuían: la guarnición alemana estaba menguada, desorganizada, y en plena retirada. El mando alemán en Stettin, dividido entre oficiales regulares y líderes improvisados del Volkssturm, apenas contaba con artillería pesada y ningún apoyo aéreo. Las órdenes de Berlín eran contradictorias: algunos hablaban de convertir Stettin en una “fortaleza”, otros ya tramitaban su evacuación.

Rokossovsky no vaciló. El plan era claro: envolver la ciudad desde el norte y este, evitar un asalto frontal costoso, y bloquear cualquier intento de retirada por el Oder hacia el oeste. Se asignaron a la operación elementos blindados, zapadores y unidades de infantería urbana experimentadas tras su paso por Prusia Oriental.

En la madrugada del 26 de abril, la artillería soviética abrió fuego. No fue un bombardeo prolongado; el objetivo no era reducir la ciudad a escombros, sino sembrar el caos en los puntos defensivos y cortar las comunicaciones internas. La resistencia alemana, compuesta en su mayoría por jóvenes del Hitlerjugend, ancianos del Volkssturm y soldados aislados de unidades deshechas, ofreció una defensa simbólica en los puentes y estaciones.

Las tropas soviéticas irrumpieron desde el este y noreste, tomando rápidamente los suburbios de Dabie y Zdroje. El avance fue metódico pero rápido, apoyado por tanques T-34 que neutralizaban los focos de resistencia sin quedar atrapados en combates prolongados. Las calles estaban silenciosas. Los civiles se escondían en sótanos o ya habían sido evacuados. Muchos soldados alemanes simplemente dejaron sus armas y huyeron hacia el Oder.

La línea de defensa alemana colapsó antes del mediodía. Un intento desesperado de volar los puentes sobre el río fue desorganizado e ineficaz. Al caer la tarde, la bandera roja ondeaba sobre el ayuntamiento de Stettin. La ciudad había caído en un solo día.

El 27 de abril, el comando del 2.º Frente Bielorruso declaró oficialmente asegurada la ciudad. En los días siguientes, unidades de ocupación soviéticas comenzaron la labor de limpieza de restos militares, aseguramiento de fábricas y muelles, y el establecimiento de control político.

La población civil alemana fue registrada, y en semanas posteriores comenzaría la expulsión masiva, en cumplimiento de los acuerdos aliadófilos preliminares. A su lugar, llegarían trenes cargados de familias polacas expulsadas de los antiguos territorios orientales que ahora pasaban a manos soviéticas. En menos de un año, Stettin cambiaría de idioma, bandera, religión y rostro.

La toma de Stettin no fue una gran batalla con nombres inmortalizados en estatuas o gestas épicas. Fue, en cambio, un ejemplo del colapso total del aparato militar alemán en el Frente Oriental. Una ciudad que, en teoría, debía resistir hasta el final, cayó sin gloria, absorbida por la marea roja del este. En sus calles, solo quedaban ecos: los pasos apresurados de soldados que huían, el temblor de una población que sabía lo que se avecinaba, y el silencio ominoso de una era que moría sin ceremonia.


El 25 de abril de 1945, las tropas alemanas al sur de Stettin se retiraron a una nueva línea defensiva «provisional» en el río Randow. Sobre el terreno se hizo evidente que los sistemas de trincheras que debían ubicarse allí sólo existían en el mapa, por lo que los soldados tuvieron que prepararse posiciones improvisadas. Las tropas del 65º Ejército pasaron al ataque a las 10:00 a.m., capturando Karwowo, Smolęcin, Barnislaw, Hochenholz, Pomellen, Nadrensee o Krackow. En la orilla izquierda del Oder había ese día una fuerza acorazada bastante considerable, parte de la cual trabajó con la infantería para despejar la zona, y parte de la cual atacó por separado como punta de lanza y, como grandes garras, se adentró profundamente en las líneas alemanas, evitando los lugares donde había una resistencia más seria. Sólo en la sección del ejército del general Batov había entonces en primera línea 71 carros pesados IS-2, 24 carros T-34/85, 2 carros Valentine Mk.III, 3 cañones autopropulsados SU-57 y 42 cañones autopropulsados SU-76. Las unidades acorazadas alemanas del lado opuesto ya estaban muy mermadas en ese momento, y la mayoría de sus vehículos supervivientes estaban dañados

Ferdinand Brühl al mando de la Fortaleza Stettin de abril de 1945 hasta la disolución. Desembarcó en la Reserva del Führer (OKH)  hasta el 13 de agosto de 1944. Fue delegado al mando de la División de Instrucción de Granaderos hasta el 17 de agosto de 1944. Fue asignado al mando de la 563.ª División   de Granaderos Volksgrenadier en Kurland, del 9 de noviembre de 1944 al 25 de marzo de 1945. La división fue capturada en la bolsa de Kurland,  donde luchó hasta el final de la guerra. Como comandante de la Fortaleza de Stettin,   fue capturado por los británicos el 2 de junio de 1945 y transferido al Campo Especial 11 de la Granja de la Isla y liberado  el 19-06-1948. Ferdinand Brühl vivió hasta su muerte a los 71 años, el 9 de abril de 1968, en Aschaffenburg. Está enterrado en el Waldfriedhof de Aschaffenburg junto a su esposa Annemarie Brühl, de soltera Merrem, quien falleció a la avanzada edad de 101 años el 18 de junio de 1997.



FUENTES:

Historia de la Segunda Guerra Mundial 

Trabajo de Investigación D. Álvaro Núñez de Pazos 

-Franz-Rudolf Zilm: Historia de la fortaleza y guarnición de Stettin. Biblio, Osnabrück, 1988.

- "Szczecin 1945. La Batalla de las Naciones" Vol I.

https://crainsmilitaria.com/index.php?route=product/product&product_id=2524

https://de.wikipedia.org/wiki/Festungs-Division_Stettin_(Wehrmacht)

https://www.ceeol.com/search/article-detail?id=1115259

https://muzeum.szczecin.pl/116-aktualnosci/1891-szczecin-1945-bitwa-narodow-promocja-ksiazki.html

 
















Pedro Pablo Romero Soriano PS 

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios