Soldados de una unidad de la Wehrmacht, junto a un cazacarros Stug III Auf. F del 210° Batallón de Cañones de Asalto, cerca de Novorossiysk, 1942
Dos Sturmgeschutz III Auf. B (SdKfz 142) tempranos en un lugar desconocido, probablemente Rusia, durante los primeros momentos de Barbarrosa, 1941
A menudo erróneamente llamado tanque, el Sturmgeschutz (Cañón de Asalto) era en realidad un cañón autopropulsado que debutó durante la invasión de Francia y los Países Bajos en mayo de 1940. Con su silueta baja y su potente cañón de infantería de 75 mm, el StuG III destacó en la defensa de puntos de difícil acceso como búnkeres y nidos de ametralladoras.
Con la aparición del T-34 soviético en 1941, los alemanes se vieron superados en armamento y blindaje, y hasta que se encontró una solución, el StuG III, con su cañón corto de 75 mm, se utilizó como arma antitanque. Una tarea ardua, dado que, debido a la baja velocidad inicial de su cañón, el StuG y su tripulación debían acercarse peligrosamente al T-34 para asestar un disparo mortal. A medida que avanzaba la guerra, el papel del StuG III en el campo de batalla cambió de apoyo ofensivo de infantería a antitanque defensivo, función para la que para entonces estaba bien equipado con su StuK L/43 o L/48 de 75 mm de cañón largo, el mismo que equipaba al PzKpfw IV.
Con más de 9000 unidades construidas, el StuG III fue el vehículo de combate blindado producido en mayor número por Alemania durante la guerra.
FUENTES:
(Fuente de la foto: Bundesarchiv)
Coloreado por Rui Manuel Candeias
Pedro Pablo Romero Soriano PS

