9.º Comando

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En la imagen; 30 de diciembre de 1943. Los hombres del 9.º Comando disfrutan de una taza de té la mañana después de un ataque nocturno contra las posiciones enemigas en el río Garigliano, Italia


 El 30 de diciembre de 1943, en el contexto de la campaña de Italia y de la prolongada y costosa lucha por romper la Línea de Invierno alemana, los hombres del 9.º Comando británico se encontraban tomando una taza de té en la mañana posterior a una arriesgada incursión nocturna contra las posiciones enemigas en el río Garigliano. Este gesto aparentemente trivial refleja, en realidad, tanto la dureza de las operaciones desarrolladas en ese sector como la cultura operacional y moral de las unidades de comandos, caracterizadas por su capacidad de adaptación, cohesión interna y resistencia psicológica tras acciones de alto riesgo.

A finales de diciembre de 1943, el flanco izquierdo del 5.º Ejército estadounidense había alcanzado el río Garigliano, un obstáculo natural de gran importancia táctica. El avance aliado se vio detenido por fuerzas alemanas sólidamente atrincheradas en las montañas situadas al norte del río y, más al este, en el macizo de Cassino. Estas elevaciones dominaban completamente la orilla sur del Garigliano hasta una profundidad aproximada de tres millas, proporcionando a los defensores excelentes campos de observación y tiro, y convirtiendo cualquier intento de cruce frontal en una empresa extremadamente costosa. En este sector operaba el 10.º Cuerpo británico, bajo cuyo mando quedaron las unidades de comandos desplegadas en la zona. Ante la imposibilidad de forzar el río mediante medios convencionales, se optó por una acción limitada pero audaz: una incursión anfibia destinada a hostigar al enemigo, desorganizar sus defensas y obtener información, ejecutada por el 9.º Comando. Esta operación recibió el nombre en clave de «Partridge».

Desde la fase de planificación, el principal peligro identificado no era tanto el desembarco inicial como la retirada. El Garigliano, con una anchura cercana a las cien yardas y una corriente rápida y traicionera, representaba un obstáculo formidable, especialmente bajo la presión del enemigo y con la posibilidad de sufrir bajas. Consciente de este riesgo, el comandante del 9.º Comando solicitó la disponibilidad de vehículos anfibios DUKW para facilitar el repliegue. La petición fue aceptada, y se llevó a cabo un periodo específico de entrenamiento con estos medios, lo que subraya el cuidado puesto en la preparación técnica de una operación que, pese a su escala limitada, implicaba una elevada probabilidad de fracaso si se cometían errores logísticos o de coordinación.

La Operación «Partridge» se ejecutó la noche del 29 de diciembre de 1943, pero desde sus primeros compases se vio afectada por graves contratiempos. La Marina, encargada del transporte inicial, desembarcó al comando con un retraso de 95 minutos y a aproximadamente 1.000 metros de la playa prevista. Este error tuvo consecuencias críticas: al amanecer, cuando la sorpresa debía haberse agotado y el repliegue ya debería estar en marcha, el 9.º Comando seguía todavía en la orilla norte del río, es decir, en territorio controlado por el enemigo. La situación era extremadamente peligrosa, pues la luz del día aumentaba la vulnerabilidad frente a la artillería y a los fuegos directos alemanes.

En la zona de la desembocadura del Garigliano, el grueso de la unidad logró regresar utilizando los DUKW, cumpliendo así la función para la que habían sido solicitados. Sin embargo, no todas las secciones pudieron beneficiarse de estos medios. Las secciones 4 y 6 se vieron obligadas a cruzar el río a unas 2.700 yardas de la desembocadura, nadando y utilizando cuerdas para vencer la corriente. Este cruce, realizado bajo condiciones extremas de cansancio, frío y amenaza constante, constituye uno de los episodios más notables de la operación. Pese a todo, ambas secciones lograron alcanzar la orilla sur con éxito, transportando además a sus heridos, lo que demuestra un alto nivel de disciplina, entrenamiento y camaradería, rasgos distintivos de las unidades de comandos.

Un elemento singular de la operación fue el empleo de gaitas, que, según los testimonios, se utilizaron «con gran eficacia». Aunque pueda parecer anecdótico, el uso de instrumentos tradicionales en combate tenía un fuerte componente psicológico, tanto para elevar la moral propia como para desconcertar al enemigo, y se inscribe en una tradición británica que los comandos supieron explotar incluso en acciones modernas y altamente especializadas.

Una vez establecido el cuartel general en la desembocadura del río, la mayoría del personal no procedió inicialmente a atrincherarse, probablemente debido al agotamiento extremo y a la percepción de haber superado ya la fase más peligrosa de la operación. Sin embargo, un bombardeo alemán posterior corrigió rápidamente esta actitud. El propio comandante relataría que los hombres comenzaron a cavar con tal rapidez que literalmente parecía que se hundían en el suelo, una imagen elocuente que ilustra la capacidad de reacción inmediata ante el peligro y la dura realidad del combate en un frente estático y fuertemente disputado como el italiano.

Pese a los errores iniciales y a los riesgos asumidos, la operación «Partridge» puede considerarse un éxito táctico. El 9.º Comando cumplió su misión, regresó con sus heridos y demostró que incluso en un entorno dominado por la defensa alemana y por un terreno extremadamente desfavorable, era posible llevar a cabo acciones ofensivas limitadas que mantuvieran la presión sobre el enemigo. Como nota final cargada de simbolismo, tras esta operación el comando celebró la Navidad el día de Año Nuevo, un detalle que resume de forma poderosa la experiencia de guerra de estas unidades: el tiempo festivo desplazado por la necesidad operativa, la camaradería forjada en el riesgo y la capacidad de encontrar espacios de normalidad tras una de las acciones más peligrosas de la campaña.



FUENTES:

Historia de la Segunda Guerra Mundial

Álvaro Núñez de Pazos

Fuentes y lecturas;    

-Blumenson, Martin, Salerno a Cassino, San Martín, Madrid, 1972.

-Jackson, Sir William G. F., La campaña de Italia 1943-1945, Editorial San Martín, Madrid, 1974.

-Molony, C. J. C., El Mediterráneo y Oriente Medio. Vol. V: La campaña de Italia, Editorial San Martín, Madrid, 1980.

-Lucas, James, Comandos británicos 1940-1946, Osprey / Ediciones del Prado, Madrid, 1994.






























Pedro Pablo Romero Soriano PS

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