Mayor Arnulf Abele
Hijo de un carpintero, el 1 de Abril de 1935 ingresó como cadete en el 21.º Regimiento de Infantería en Núremberg.
Entre enero y oviembre de 1936 acudió a la Escuela de Potsdam y el 1 de Marzo de 1937 a la Escuela de Infantería de Döberitz.
El 1 de Abril de 1937 sería nombrado jefe de pelotón y Oficial de Compañía en el I. Batallón del Regimiento de Infantería Nº 21.
El 1 de Agosto de 1937, siendo jefe de pelotón, sería asignado como Ayudante del 126º Batallón de Infantería, perteneciente al 118 Regimiento de Infantería.
El 1 de Octubre de 1938 es nombrado Oficial de Ordenanza en el Estado Mayor de las Tropas fronterizas en Saar en Palatinado.
El 3 de Enero de 1939 pasaría al 127º Regimiento de infantería.
El 11 de Enero de 1940 fue Jefe de compañía en el 127º Regimiento de Infantería. Tomaría parte en la Campaña Occidental, frente a la Línea Maginot.
El 1 de Febrero de 1941 se trasladó como Jefe de Compañía al 208º Regimiento de infantería. Participando en la Operación Barbarroja combatiendo en Kiev, Jarkov y Don.
El 30 de Setiembre de 1942 fue asignado como Jefe de Compañía al 218º Regimiento de montaña en el frente de Laponia.
El 17 de Febrero de 1943 fue nombrado Comandante del I. Batallón del 134.º Regimiento de Infantería, que el 1 de Junio de 1943 pasó a denominarse Hoch y Deutschmeister, que realizó misiones de protección costera en el Norte de Italia.
Tras la guerra el 16 de Diciembre de 1955 ingresó en el Bundeswehr donde alcanzó en grado de Coronel el 23 de Diciembre de 1964.
El 31 de Marzo de 1973 se retiró del servicio militar.
Del Frente Oriental… a un honor nacional décadas después.
Esta historia, no trata sólo de la guerra… sino de todo lo que vino después.
Aquí tenemos a Arnulf Abele, nacido el 8 de noviembre de 1914 en Núremberg y fallecido el 2 de julio de 2000 en Hopferau/Füssen.
Su vida transurrió entre dos mundos muy diferentes.
La guerra…
y lo que vino después.
Abele sirvió como soldado de infantería durante la Segunda Guerra Mundial, luchando en condiciones extremas, especialmente en el Frente Oriental.
No era un campo de batalla controlado. Era brutal, frío, implacable.
Y sus condecoraciones reflejan esa experiencia.
Recibió la Cruz de Hierro de 2.ª Clase en julio de 1940 y, posteriormente, la Cruz de Hierro de 1.ª Clase en 1942, en reconocimiento a su continuo desempeño en el frente.
En octubre de 1942, ya había sido herido, obteniendo la Insignia de Herido en Negro.
Eso por sí solo cuenta parte de la historia.
No sólo estuvo presente…
estuvo en el fragor de la batalla.
También obtuvo la Insignia de Asalto de Infantería y la Medalla del Frente Oriental, ambas condecoradas por su participación en operaciones de combate sostenidas en condiciones extremas.
Luego llegó el reconocimiento definitivo.
El 22 de febrero de 1944, recibió la Cruz de Caballero.
No se le otorgó a la ligera.
Lo distinguió por haber demostrado un liderazgo excepcional y una gran eficacia en el campo de batalla bajo presión.
Pero lo que hace que su historia destaque no es sólo lo que sucedió durante la guerra.
Es lo que sucedió después.
En 1972, décadas después del fin del conflicto, recibió la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.
Piensen en ese contraste.
De un soldado que luchó en una de las guerras más devastadoras de la historia… a ser reconocido oficialmente en una Alemania completamente diferente.
Un nuevo sistema. Una nueva era. Un tipo de contribución diferente.
Esta obra firmada representa esa transición.
Una vida que no terminó con la guerra… sino que continuó, se adaptó y fue reconocida de nuevo de una manera diferente.
FUENTES:
Hechos Históricos Militares Políticos de la II Guerra Mundial
Pedro Pablo Romero Soriano PS
