Soldados alemanes junto a un tanque Pz.Kpfw.V “Panther” de la 130.ª División Panzer Lehr (130. Panzer Lehr Division) estudian un mapa de la zona que rodea el pueblo de Tillysur-Seulles durante la batalla de Normandía, poco después de los desembarcos aliados en Francia, el 9 de junio de 1944. (FGF Colourised)
LA BATALLA DE CAEN
El Día D, este «cambio de guardia» aún era cosa del futuro; el Reino Unido todavía era el socio principal de la coalición, y por eso fue al ejército británico al que se le asignó el objetivo más importante el día del desembarco: la liberación de la ciudad de Caen. Una mirada a un mapa y diez minutos de observación desde un dron bastarían para comprender por qué Caen resultaba tan vital; era la ciudad más grande de Normandía, además de ser su capital histórica, pero lo más importante es que era, y es, el centro de toda la red de carreteras regionales. Esas carreteras discurren de este a oeste y en todas direcciones hacia el sur, y pasan por campos ondulados y abiertos, sin ese mosaico de pequeños campos, caminos socavados y setos en forma de muralla del notorio país del bocage, que se extiende más hacia el oeste. La posesión de la ciudad y sus alrededores permitiría a los aliados lanzar toda la potencia de sus fuerzas mecanizadas y avanzar hacia París y las fronteras del propio Reich.
El soldado Fritz Bayerlein, de la Panzer-Lehr, después de haber soportado el poder aéreo aliado en el norte de África, sabía que los Ostfronters quedarían abrumados: «Nuestros amigos del este no pueden imaginar lo que les espera aquí».
A finales de agosto, la flota aliada había desembarcado nada menos que 2.052.299 hombres, 438.471 vehículos y 3.098.259 toneladas de suministros en Normandía; la Wehrmacht estaba perdiendo la Materialschlacht ('guerra de pertrechos') tan menoscabada por los caballeros del estado mayor alemán y con ella, la campaña, y Francia.
Hay menos de quince kilómetros desde la arena de la playa Sword hasta el centro de la ciudad, en línea recta, y los británicos confiaban en llegar a ella y capturarla en unas pocas horas. No lo lograron. La tenaz defensa de Ludwig Krug en la WN17 y el contraataque de la 21. Panzer por la tarde del día 6 fueron suficientes para estancar el avance británico. Sin embargo, los británicos confiaban en que un nuevo empuje el día 7, con fuerzas renovadas, les permitiría liberar Caen. Los alemanes, por su parte, estaban igualmente confiados en que el 7 sería su día; Kurt Meyer estudiaba el mapa de situación en el cuartel general de Richter y dijo a Feuchtinger: «¡Chupado! ¡Los arrojaremos al mar mañana por la mañana!».
Ninguno acertaría, y después de más de un mes, ambos contendientes quedarían exhaustos y bañados en sangre. Lo que ocurrió mientras tanto fue un agotador desgaste que a algunos de sus participantes más veteranos les recordó los combates en Francia de casi treinta años antes. Los poco experimentados anglocanadienses avanzaron a trompicones, usando una potencia de fuego cada vez mayor para intentar abrirse paso a través de la obstinada defensa planteada por algunas de las divisiones más resistentes que los alemanes podían desplegar: la 2. Panzer Division, la 21. Panzer-Division, la Panzer-Lehr y hasta cinco de las siete divisiones blindadas de las Waffen-SS reclutadas durante la guerra: las Leibstandarte, Das Reich, Hohenstaufen, Frundsberg y HitlerJugend.
Aquí no se daba la mitificada lucha del bocage normando. La batalla por Caen se caracterizó por grandes ataques aliados con un apoyo masivo de artillería y de aviones. Esos ataques solían toparse con unos defensores aturdidos por la avalancha de las explosiones, pero de un modo u otro conseguían hacer lo suficiente como para resistir. Luego, esos mismos defensores se lanzaban a algún contraataque, tal como estaba arraigado en la doctrina militar alemana, pero que acababa quebrantado por las armas aliadas; el terreno ganado o perdido era mínimo y el suelo acababa sembrado de muertos vehículos destrozados e incendiados. A continuación, ambos bandos se lamían sus heridas, se recomponían y se preparaban para la siguiente ronda.
FUENTES:
Notas sacadas del libro: 📖 Notas sacadas del libro: El Día D, de JONATHAN TRIGG, "La batalla vista por los alemanes". (FGF Colourised)
Pedro Pablo Romero Soriano PS
