Preparándose para lanzar la carga letal y mortífera de bombas
Boeing B-29 Superfortress
En la imagen, se ven bombarderos B-29 lanzando cientos de bombas incendiarias en Tokio, 1945
En la noche del 9 y el 10 de marzo de 1945, 334 bombarderos estadounidense B-29 hicieron llover el infierno sobre la ciudad más densa del planeta, casi medio millón de bombas incendiarias golpearon Tokio en la 'Operación Meetinghouse'. "Fue una tormenta de fuego ardiente, un frenesí infernal, absolutamente horrible, ya que la gente se lanzaba a los canales para tratar de escapar del infierno", informaron los sobrevivientes que vieron morir a miles de personas: quemadas, aplastadas o asfixiadas por el fuego. El más abrumador fue el silencio de la madrugada sobre una tierra enegrecida, repleta de cadáveres carbonizados y amontonados.
En la noche del 9 al 10 de marzo de 1945 entre 88.000 y 125.000 personas murieron en el bombardeo de Tokyo, la capital japonesa, más que en la noche de los bombardeos nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki.
Esto permite considerarlo como el peor de la Segunda Guerra Mundial y de la historia.
334 bombarderos pesados B-29 de EE.UU. dejaron caer 1.665 toneladas de bombas incendiarias sobre Tokyo en el marco de la operación Meetinghouse.
Tokio: después de la "Operación Meetinghouse"
En el ataque fueron empleadas principalmente bombas de racimo E-46 de 230 kilogramos de peso. Cada E-46 liberaba a su vez 38 bombas incendiarias más pequeñas M-69. Estas desprendían napalm tras impactar en el blanco.
Otras bombas usadas expulsaban una mezcla de gasolina y fósforo que permitía que el incendio fue tremendamente difícil de apagar, teniendo en cuenta que la mayoría de las viviendas japonesas eran de madera. Una zona de unos 40 kilómetros cuadrados quedó arrasada. Se llegó a alcanzar una temperatura de casi 1.000 grados centígrados en el centro de la ciudad.
En la historia universal de la infamia el bombardeo de Tokio ocupa un lugar especial.
En marzo del año 1945 la derrota del Japón ya era un hecho y sólo se resistía. El día 10 de marzo 334 bombarderos B-29 Superfortress norteamericanos arrasaron la ciudad de Tokyo, el ataque fue durante la noche mediante una lluvia de bombas de racimo equipadas por un nuevo invento de napalm, que es una gelatina incendiara que hace una combustión más duradera y aditiva. Una quinta parte de la ciudad fue completamente destruida dejando cadáveres incinerados y escombros por todas partes.
Unas 105 mil personas, muchos de ellos mujeres y niños perecieron en el ataque. Fue uno de los ataques más mortíferos de la historia, a la par con Hiroshima y Nagasaki pero este tipo de ataque se realizó en más de 60 ciudades japonesas, con la misma mortandad que Tokio solo que los ataques atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki tomaron más notoriedad. En términos de estrategia militar los ataques tuvieron un éxito escalofriante, en tan solo dos horas se lanzaron 2 mil toneladas de bombas sobre la ciudad, medio millón de las incendiarias de napalm y magnesio. Tokyo quedó completamente destruido, siendo uno de los mayores desastres en un conflicto bélico, miles de personas murieron asfixiadas y quemadas por el viento de 200 km por hora a más de mil grados de temperatura agotando el oxígeno y elevando el aire caliente a 10 km de altura. Una de las cosas más sorprendentes de este bombardeo que entre los japoneses y en el extranjero no quedó en la memoria colectiva este ataque por el horror que se vivió en Hiroshima y Nagasaki y apenas se recuerda Tokyo a pesar de que en Tokyo, murieron más personas que en Nagasaki, el ataque a la capital japonesa se convirtió en el mayor éxito militar, jamás se había matado a tanta gente en un lapso de tiempo tan reducido, sin duda una gran hazaña de la fuerza aérea estadounidense para vanagloriarse y admirar dentro de sus glorias militares.
Se estima que entre 41.000 y 125.000 personas fueron heridas en el ataque y que al menos un millón de personas perdieron sus viviendas. En abril, se realizaron al menos 5 incursiones más sobre Tokyo, centrando los ataques en la zona del arsenal y las fabricas aeronavales de Nakajima y Koizumi. Los últimos ataques aéreos sobre la ciudad se realizaron el 8 y el 10 de agosto, casi coincidiendo con los ataques atómicos.
General Curtis Emerson LeMay.
Estuvo a cargo de las operaciones de bombardeo estratégico y masivo contra Japón, entre sus estrategias implementó el bombardeo alfombra, los bombardeos nocturnos y bombardeos incendiarios. Su argumento fue que "Era su deber llevar a cabo bombardeos masivos para terminar la guerra lo más rápido posible"
9 de marzo de 1945
Para que no olvidemos...
Foto aérea tomada el 9 de marzo de 1945 mostrando la sección industrial de Tokio a lo largo del río Sumida. Con la excepción de los edificios de hormigón, gran parte de la zona ha sido arrasada por ataques incendiarios y otros ataques de aviones de combate estadounidenses.
Los bombardeos incendiarios ampliamente olvidados de Tokio, alias la Operación Meetinghouse de los ataques aéreos del 9 al 10 de marzo de 1945, que tuvo lugar cinco meses antes de los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, dejaron más de 100.000 muertos y muchos más civiles heridos o sin hogar.
La cuestión clave en torno a las funciones de Harris y LeMay es que se trataba de oficiales subordinados, no de comandantes supremos. Eran servidores de una democracia y de su no poco compleja jerarquía política y militar. El Gobierno de Washington estaba al cabo de lo que los bombarderos estadounidenses estaban perpetrando en Japón. En una conferencia de prensa del 30 de mayo, LeMay calculó que, en los ataques incendiarios, habían fallecido ya un millón de japoneses. El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Stimson, estaba horrorizado y afirmó, virulentamente, que «no quería que los Estados Unidos adquirieran la reputación de superar las atrocidades de Hitler». Pero, en la práctica, lo único que ocurrió es que LeMay tuvo que frenar su lengua, no sus planes.
Nadie sugirió que alterara sus directrices. Si Churchill, Roosevelt o Truman, junto con sus respectivos jefes del Estado Mayor, hubieran considerado que era moralmente incorrecto masacrar a la población civil de Alemania y Japón, su función consistía en decretar otras órdenes y, llegado el caso, sustituir a los comandantes responsables. Pero eligieron no hacerlo. Quizá no sentían entusiasmo, pero dieron su aprobación a lo que se estaba haciendo al enemigo en el nombre de sus naciones. Es a ellos, antes que a LeMay o Harris, a quienes debemos atribuir la responsabilidad histórica.
Bombardeo de Tokio del 9 y 10 de marzo de 1945 (Operación Meetinghouse). Durante el que puede que sea el más terrible bombardeo de la historia de la humanidad
Documental propagandístico estadounidense sobre el bombardeo.
FUENTES:
https://www.taringa.net/+info/el-bombardeo-de-tokio-el-peor-de-la-segunda-guerra-mundial_h6378
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=274982133837816&set=gm.684773178985406&type=3&theater
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Apocalipsis: la Segunda Guerra Mundial™
Fuente: "Némesis- la derrota del Japón" de Max Hastings
Pedro Pablo Romero Soriano PS



















