El 11 de agosto, las formaciones del Frente de la Estepa estaban a entre 10 y 15 km de Járkov, con el peligro de un cerco total por las tropas del Ejército Rojo y la línea férrea que abastecía a los alemanes en Járkov es cortada, mientras tanto, las localidades de Bolshaya, Danílovka y Poltava son recuperadas por los soviéticos. Ahora varios ejércitos soviéticos se movían simultáneamente hacia el objetivo de la metrópoli industrial de Járkov. Eran los 53º, 57º y 69º Ejércitos, 7º Ejército de la Guardia y 5º Ejército de Tanques de la Guardia de Rotmistrov, que operaban como punta de lanza. El general Konev, comandante en jefe del Frente de la Estepa, planeó una operación de cerco y lanzó un ataque contra el anillo defensivo exterior de la ciudad el 12 de agosto. A estas alturas, la fuerza del 1º Ejército de Tanques se redujo de 569 tanques originales a 134, y la del 5º Ejército de Tanques de la Guardia de 543 a 100 blindados.
El 13 de agosto Hitler ordenó mantener Járkov a toda costa. Von Manstein supo ese mismo día 13 que el OKH estaba barajando reemplazar al General Werner Kempf, cuyos informes eran cada vez más pesimistas, por el General Otto Wöhler, quien asumió el mando del Destacamento de Ejército a partir del 15 de agosto, pasando a llamarse 8º Ejército a partir del 16 de agosto. Sin embargo el principal foco de atención de von Manstein continuó siendo el sector en que luchaba denodadamente el 4º Ejército Panzer contra las fuerzas del Frente de Voronezh de Vatutin.
Manstein no se podía permitir desviar fuerzas de esta zona para llevarlas a Járkov porque Vatutin no paraba de mandar tropas. El 17 de agosto entró en combate el 47º Ejército en el sur de Zumy junto a los 38º y 40º Ejércitos, atacando en dirección a Lebedin. El 3º Cuerpo Mecanizado de la Guardia formaba la punta de lanza del ataque soviético con más de 200 blindados. La fuerza del ataque soviético quebró la moral de combate de las ya cansadas formaciones alemanas, sin embargo la enérgica resistencia de la 68ª División de Infantería y un contraataque de la 11ª División Panzer lograron detener el ataque soviético, que ya habían conseguido un avance de 12 a 15 km.
El 18 de agosto, las formaciones soviéticas continuaron su ataque en dirección a Lebedin y Gadiatsch, aniquilando casi por completo a las 112ª División de Infantería y causando severos daños a la 57ª División de Infantería. El mismo 18, la Grossdeutschland consiguió avanzar casi 25 km. hacia el sureste partiendo de Archtyrka. Mientras tanto, los ejércitos del Frente de la Estepa de Konev estrecharon el anillo en torno a Járkov. Adolf Hitler llamó a von Manstein el 20 de agosto, exponiendo al mariscal la necesidad psicológica y militar de mantener Járkov. Manstein, sin embargo, pudo expresar su visión, que abandonaría Járkov si quería evitar que las tropas queden embolsadas. Hitler terminó la conversación con la consigna: “siempre que sea posible, mantener la ciudad”.
El 21 de agosto, Vatutin ordenó girar a los 40º y 47º Ejércitos girar hacia el sur para que avancen hacia Senkov. Estos dos ejércitos habían conquistado Lebedin y alcanzado el río Psel en Gadiatsch en los días precedentes. El objetivo era reanudar el avance hacia Poltava. El 2º Cuerpo de Tanques soviético (del 40º Ejército) alcanzó los alrededores de Senkov y fue expulsado por la 10ª Divizión Panzergrenadier, que había sido enviada a la zona. El 22 de agosto, Vatutin lanzó a sus tropas hacia Achtyrka. Los soviéticos consiguieron romper la línea de frente alemana. La situación de los XXXXVIII y XXIV Cuerpos Panzer fue crítica hasta el mediodía. Por la tarde, las Divisiones Totenkpof y Grossdeutchland organizaron contraataques y desbarataron los logros de los soviéticos. Ese mismo día, el General Wöhler tuvo que ordenar a las formaciones de su 8º Ejército que abandonasen Járkov. La retirada de la ciudad comenzó a las 20.00 horas. Las fuerzas soviéticas entraron a la mañana siguiente. La cuarta y última batalla de Járkov llegaba de esta forma a su fin.
Balance
Frente a las altas expectativas frente a un enemigo tan descaradamente inferior en fuerza, el resultado fue muy modesto. Los trece ejércitos de ataque soviéticos no lograron aplastar a los dos ejércitos alemanes, y mucho menos crear las condiciones para la destrucción del ala sur del grupo del ejército de Manstein, que era lo planeado. El resultado es aún más aleccionador cuando se consideran las pérdidas excesivas que fueron el precio de la victoria. Según cifras oficiales, las pérdidas de personal durante los 20 días de batalla ascendieron a 255.566 hombres, de los cuales 71.611 fueron considerados como "irrecuperables". Sin embargo, como casi siempre, las cifras oficiales parecen demasiado bajas, dado el sistema de informes soviéticos. Además, las cifras de pérdidas inusualmente altas se ocultaron fácilmente. Al llenar los vacíos en las cifras, que describió como "totalmente incorrecto", un historiador ruso llegó a pérdidas estimadas de alrededor de 500.000 hombres. Incluso Stalin, no conocido por su excesiva sensibilidad al "sacrificio humano", se enfureció esta vez y acusó a Vatutin, el comandante en jefe del Frente Voronezh, de incurrir en "grandes pérdidas totalmente injustificadas".
Las pérdidas de tropas del 4º Ejército Panzer y el 8º Ejército (Destacamento de Ejército Kempf), aproximadamente menos de 30.000, de los cuales alrededor de 10.000 muertos o desaparecidos, fueron asombrosamente bajos en comparación con los del lado soviético. Las pérdidas de tanques del Ejército Rojo en esta operación también fueron terriblemente altas, aunque no tan catastróficas como en la contraofensiva de Orel. La cifra oficial fue de 1.864 pérdidas totales. El número exacto de pérdidas de tanques alemanes es imposible de determinar a partir de los registros de supervivencia fragmentarios, pero la regla general, nacida por las estadísticas, de que en la batalla de Kursk se perdieron ocho tanques soviéticos por cada tanque alemán destruido también se puede aplicar con cierta certeza sobre la operación Belgorod-Járkov.
FUENTES:
https://www.facebook.com/historiasgm/photos/267523944720758
(Historia de la Segunda Guerra Mundial)
“Battle of Kursk”: David Glantz y Jonathan House
“Kursk 1943”: Roman Töppel
“Stalingrad to Berlín, Decision in the East”: Earl Ziemke y Magna Bauer
Pedro Pablo Romero Soriano PS