Soldados de las S/S en un vehículo blindado de transporte de personal Sd.Kfz. 251 en la marcha durante los combates en Kursk Bulge. Otro Sd.Kfz. 251 es visible en el fondo otro y una columna de tanques Pz.Kpfw. III. Julio de 1943. (FGF Colourised)
Joachim Peiper condecorando a un joven soldado de la Leibstandarte SS con la Cruz de Hierro de Segunda Clase el 11 de julio de 1943, el día antes de la Batalla de Prokhorovka. Peiper lleva una bata de camuflaje SS M40 Palmenmuster. La Waffen-SS fue la primera organización militar del mundo en usar ropa de camuflaje moteada e hizo un amplio uso de una desconcertante variedad de patrones y colores de temporada
Los horrores de la guerra como en los rostros de esos jóvenes Panzergrenadiers de la División "Das Reich" durante la Batalla de Kursk, verano de 1943
Los artilleros antiaéreos de la Leibstandarte SS alertan a los pilotos de los bombarderos en picado Stuka de la Luftwaffe que operan sobre el área de batalla de Kursk sobre su posición para evitar el fuego amigo.
Hay que decir que Jarkov, y Kursk, marcaron el momento álgido de las SS.
Hasta entonces las unidades habían ido mejorando poco a poco pues se conjuntaban al fin la veteranía, un entrenamiento más coherente con su supuesto estatus de unidad de élite y un material mucho más poderoso, a partir de entonces entraron en un lento declive.
En plena ofensiva de Kursk y tras una embestida de más de 600 carros de combate contra sus posiciones, el KG al mando de Peiper (su batallón, una compañía panzer y varias piezas autopropulsadas anticarro y stugs), resiste y hace huir a los rusos en uno de los choques más potentes en medios acorazados de la guerra.
Sin embargo la batalla no fue perfecta, ni mucho menos.
Debido a errores organizativos la División Das Reich tuvo que destruir 30 de sus blindados para evitar que cayeran en manos de los soviéticos, como atestiguaría Hausser, jefe del Cuerpo, quien más adelante deploraría el empleo excesivo de los ataques frontales en vez de preferir tácticas más elaboradas, como fijar al enemigo de frente para atacarlo por los flancos, que desgraciadamente necesitaban mucha más capacidad de mando y control.
Sin embargo, los incidentes iban a repetirse.
En noviembre de 1943 el SS-Brigadeführer Wisch, comandante de la Leibstandarte, tuvo que abortar un ataque de su regimiento blindado porque el jefe regimental había decidido lanzar un ataque frontal potencialmente desastroso.
Tras Kursk las unidades Leibstandarte se retiraron a Italia, donde varios sucesos en contra de los derechos humanos enturbian la hoja de servicios de esta división.
Después de estas actuaciones (paso de Kriti), la LSSAH es devuelta a combatir a la Unión Soviética.
El 20 de noviembre, tras estar una vez más la división ya instalada en el frente ruso, el comandante del regimiento panzer de la unidad es muerto por la explosión de un obús de 155 mm (milímetros). Teddy Wisch, general al mando de la división, da el mayor poder de ataque de ésta al joven oficial alemán Joachim Peiper, que por aquel tiempo tenía 30 años de edad.
Más de 300 vehículos acorazados y carros de combate son puestos bajo sus órdenes; su antiguo batallón a su vez también está, por decirlo de alguna manera, bajo su mando.
Hay que decir que Jarkov, y Kursk, marcaron el momento álgido de las SS.
Hasta entonces las unidades habían ido mejorando poco a poco pues se conjuntaban al fin la veteranía, un entrenamiento más coherente con su supuesto estatus de unidad de élite y un material mucho más poderoso, a partir de entonces entraron en un lento declive.
En plena ofensiva de Kursk y tras una embestida de más de 600 carros de combate contra sus posiciones, el KG al mando de Peiper (su batallón, una compañía panzer y varias piezas autopropulsadas anticarro y stugs), resiste y hace huir a los rusos en uno de los choques más potentes en medios acorazados de la guerra.
Sin embargo la batalla no fue perfecta, ni mucho menos.
Debido a errores organizativos la División Das Reich tuvo que destruir 30 de sus blindados para evitar que cayeran en manos de los soviéticos, como atestiguaría Hausser, jefe del Cuerpo, quien más adelante deploraría el empleo excesivo de los ataques frontales en vez de preferir tácticas más elaboradas, como fijar al enemigo de frente para atacarlo por los flancos, que desgraciadamente necesitaban mucha más capacidad de mando y control.
Sin embargo, los incidentes iban a repetirse.
En noviembre de 1943 el SS-Brigadeführer Wisch, comandante de la Leibstandarte, tuvo que abortar un ataque de su regimiento blindado porque el jefe regimental había decidido lanzar un ataque frontal potencialmente desastroso.
Tras Kursk las unidades Leibstandarte se retiraron a Italia, donde varios sucesos en contra de los derechos humanos enturbian la hoja de servicios de esta división.
Después de estas actuaciones (paso de Kriti), la LSSAH es devuelta a combatir a la Unión Soviética.
El 20 de noviembre, tras estar una vez más la división ya instalada en el frente ruso, el comandante del regimiento panzer de la unidad es muerto por la explosión de un obús de 155 mm (milímetros). Teddy Wisch, general al mando de la división, da el mayor poder de ataque de ésta al joven oficial alemán Joachim Peiper, que por aquel tiempo tenía 30 años de edad.
Más de 300 vehículos acorazados y carros de combate son puestos bajo sus órdenes; su antiguo batallón a su vez también está, por decirlo de alguna manera, bajo su mando.
FUENTE:
https://www.facebook.com/groups/4051594701624543/user/100072103295559
Facundo Colourised
https://www.facebook.com/photo?fbid=447782957353870&set=a.131347705664065
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Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial
Pedro Pablo Romero Soriano PS





