A las 3:10 horas de la mañana del 5 de julio de 1943, despegaron los cazas alemanes del II Grupo de la 3ª Ala de Caza de su aeródromo en Járkov-Rogan, al sureste de Járkov. Debían volar sobre la zona de Belgorod en misión de caza libre. El II Grupo de la 3ª Ala de Caza era uno de los cuatros grupos de cazas a disposición del VIII Cuerpo Aéreo, comandado por Hans Seidemann. Dicho cuerpo tenía la misión de apoyar a las fuerzas atacantes del 4° Ejército Panzer y del Destacamento de Ejército Kempf.
Los cuatro grupos de caza de Seidemann disponían en total de unos 150 aparatos Messerschmitt Bf 109G, de los cuales estaban operativos 120. Los soviéticos por su parte contaban a primeros de julio de 1943 con unos 700 cazas encuadrados en los 2° y 17° Ejércitos Aéreos. El plan soviético contemplaba que participasen en el ataque por sorpresa sobre los aeródromos alemanes casi 420 aviones, de los que alrededor de un tercio serían aviones de ataque al suelo Iliushin Il-2 y dos terceras partes cazas Yakolev Jak-1, Jak-7B y Lavochkin La-5. Sólo despegaron unos 300, de los que 100 fueron de ataque al suelo y 200 cazas.
Los cazas del II Grupo de la 3ª Ala de Caza llevaban volando unos 10 Km volando en misión de caza libre cuando fueron informados de que se aproximaban aviones de ataque al suelo soviéticos. Se volvieron inmediatamente para interceptarlos. Entretanto otros cazas del II Grupo y de otros tres más fueron movilizados en estado de alarma. Poco antes de las 3:30 horas, los cazas alemanes dieron con los aviones soviéticos, atravesaron su pantalla de protección de cazas y derribaron los primeros Iliushin. Los pilotos soviéticos no alcanzaron los objetivos que a los que tenían que atacar. Tuvieron que abandonar la misión y luchar por sus vidas.
El ataque alemán registró el derribo de 50 cazas y aviones de ataque al suelo soviéticos en las batallas libradas sobre los aeródromos esa mañana. Sólo el II Grupo de la 3ª Ala de Caza se anotó 30 victorias. Según fuentes soviéticas, los 2° y 17° Ejércitos Aéreos perdieron en el ataque unos 35 aparatos, sin contar los que aterrizaron de emergencia en suelo soviético gravemente dañados. Los dos contendientes se atacaron durante todo aquel 5 de julio, asumiendo un protagonismo importante en los combates terrestres. El VIII Cuerpo Aéreo tenía a su disposición unos 200 aviones de bombardeo en picado operativos Junkers Ju-87D. Estuvieron en acción casi sin pausa durante todo el día. Hubo tripulaciones que hicieron hasta seis salidas.
En total, el VIII Cuerpo Aéreo realizó casi 2.700 salidas el 5 de julio. De ellas, los grupos de bombarderos en picado de las 2ª y 77ª Alas de Bombardeo (Sturzkampfgeschwader) llevaron a cabo 1 .070, y los cuatro grupos de las 3ª y 52ª Alas de Caza más de 600. El resto de las salidas fueron de bombarderos y de aviones de ataque al suelo y reconocimiento. Por su parte la VVS (Fuerza Aérea Soviética), realizó solo 1 720 salidas en el 5 de julio en el sector sur del saliente, casi 1.000 menos que los alemanes, pese a contar con mayores aparatos disponibles y operativos. De acuerdo al autor Christer Bergstrom, la Fuerza Aérea soviética voló un total de 3.385 salidas durante el 5 de julio sobre el área de Orel-Kursk-Belgorod, mientras la Lufwatffe tuvo un total de 4.462 salidas en la misma fecha por parte del VIII Cuerpo Aéreo y la 6ª Flota Aérea.
Las fuerzas soviéticas pagaron un alto precio por el enérgico apoyo que prestaron a sus fuerzas terrestres. Aunque la mayoría de los aviones del VIII Cuerpo Aéreo se hallaban en el cielo sobre el 4° Ejército Panzer, gradualmente se fueron enviando cazas a la zona del Destacamento de Ejército Kempf. El día 5 de julio, las formaciones del VIII Cuerpo Aéreo registraron un total de 260 aparatos soviéticos derribados, 220 en combate y 40 mediante artillería antiaérea. Según las fuentes soviéticas, el 17° Ejército Aéreo perdió un total de 76 aviones el 5 de julio. Sólo por la tarde había perdido 55 Il-2 en los ataques sobre los cruces alemanes del Donéts. El 2° Ejército Aéreo soviético sufrió más bajas: 91 aparatos fueron destruidos y otro 23 tuvieron que efectuar aterrizajes de emergencia. Más tarde algunos de ellos fueron contabilizados como pérdidas totales. De este modo, 190 de los derribos reclamados por los alemanes pueden ser confirmados con las fuentes soviéticas. De éstos, unos 170 se contaron como pérdidas totales.
Por su parte, los pilotos de caza soviéticos, de los 2° y 17° Ejércitos Aéreos sostuvieron que habían derribado 173 aviones alemanes en los combates del 5 de julio. Y tras su ataque matutino sobre los aeródromos alemanes, reclamaron adicionalmente la destrucción de 60 aviones germanos en tierra. Sin embargo, los alemanes afirmarían que, durante los combates del 5 de julio, el VIII Cuerpo Aéreo perdió apenas 35 aviones en total, por combate aéreo, acción de la artillería, fallos mecánicos o accidentes, cantidad que difiere notablemente de las cifras consignadas por sus antagonistas rusos.
Al norte de Kursk, donde se desplegaba el 9° Ejército de Walter Model, también se libraron importantes batallas en aquel día. La 1ª División Aérea comandada por Paul Deichmann, tenía enfrente al 16° Ejército Soviético, comandado por el Teniente General Sergei Rudenko quien contaba con 1.030 aparatos bajo su mando que para el 5 de julio contaba con el apoyo del 15° Ejército Aéreo, totalizando ambos ejércitos rusos unas 1.670 salidas. Los cuatro grupos de las 51ª y 54ª Jagdgeschwader contaban únicamente con 145 cazas operativos Focke Wulf Fw-190A, incluida una escuadrilla española de caza. Contra ellos, el 16° Ejército ruso podía reunir 455 cazas, y el 15° Ejército Aéreo, 265 aparatos.
Terminado el primer día de la ofensiva de Kursk, los 2°, 16° y 17° Ejércitos Aéreos soviéticos habían perdido un total de 267 aviones. Si además se tienen en cuenta aquellos aviones que quedaron muy dañados que luego pasaron a ser bajas totales, se puede decir que las pérdidas rusas ascendieron a 300 aparatos para el 5 de julio. La Luftwaffe por su parte perdió en los sectores norte y sur un total de 56 aviones entre derribados y dañados no susceptibles de reparación. De esos 56, sólo 43 fueron a consecuencia del fuego soviético; el resto, 13 aparatos, se perdieron por fallos mecánicos, accidentes o sabotaje.
En el aire la Luftwaffe había reunido en julio de 1943 unos 1.800 aviones de todo tipo, lo cual eran unos dos tercios del total disponible en el Frente Oriental.
La Luftflotte VI apoyaría al 9º Ejército al norte del saliente, mientras la Luftflotte IV apoyaría a las fuerzas de Manstein al sur del saliente. En los aeródromos de Orel, Belgorod y Kharkov estaban agrupados los Heinkel He 111 y los Junkers Ju 88 de las KG 3, 27 y 55; los cazas saldrían de las JG 51, 52 y 54, y se trataba de aviones tipo Focke-Wulf Fw 190 A-5 y Messerschmitt Bf 109 G-6. De especial importancia, fue el despliegue en masa de la Schlachtgeschwader (alas de asalto) equipadas con los Fw 190 y los Henschel Hs 129.
La Operación Ciudadela fue la última ocasión en la que pudieron verse a los Stukagruppen en su clásico papel de bombardeo en picado. Muchos de estos Stuka, concretamente el modelo Ju 87G-1 estaban armados con dos cañones de 37 mm (uno bajo cada ala) que fueron muy eficaces en la lucha contra los carros soviéticos.
El avance fue bien apoyado por la Luftwaffe, que ayudó mucho a romper los puntos fuertes y las posiciones de artillería soviéticas.
El As Hauptmann Hans-Ulrich Rudel's Los Ju 87 G equipados con cañones tuvieron un efecto devastador en los blindados soviéticos en Orel y Belgorod.
Hans-Ulrich Rudel fue el militar alemán más condecorado de la Segunda Guerra Mundial, siendo el único receptor de la Cruz de Caballero con hojas de roble doradas, espadas y diamantes en enero de 1945.
Los Ju 87 participaron en una gran contraofensiva aérea en julio de 1943 contra una ofensiva soviética en Khotynets y salvó a dos ejércitos alemanes del cerco.
La ofensiva soviética se había detenido por completo desde el aire, aunque las pérdidas fueron considerables.
El brazo Stuka perdió ocho de sus Knight's Cross durante la ofensiva de Kursk.
Tras la derrota en Kursk, los Ju 87 jugaron un papel defensivo vital en el ala sur del Frente Oriental. Para combatir a la Luftwaffe, los soviéticos podrían desplegar 3.000 aviones de combate.
FUENTES:
https://www.facebook.com/historiasgm/photos/a.105107930962361/603842047755611/
Historia de la Segunda Guerra Mundial
https://www.facebook.com/photo?fbid=447793667352799&set=pb.100063665072371.-2207520000..
Vientos de Guerra: Segunda Guerra Mundial
FUENTES:
“Kursk 1943” de Roman Töppel (2017)
“Jagdwaffe – The War in Russia, November 1942 – December 1943” de Christer Bergström y Martin Pegg (2003)
Pedro Pablo Romero Soriano PS



