Es bien sabido que muchos empresarios alemanes famosos tuvieron que colaborar militarmente con el régimen nacionalsocialista y pues, Max Grundig (1908-1989) no fue la excepción.
Para quienes no lo conozcan, Max Grundig fue el fundador de la compañía alemana de electrónica Grundig AG, que fue fundada en 1930, bajo el nombre Radio-Vertrieb Fürth, Grundig & Wurzer OHG.
Cuando comenzó la guerra en 1939, Grundig tuvo que trabajar más que todo en la Wehrmacht alemana, reparando equipos de comunicaciones militares.
En 1941, Max Grundig ingresó en una unidad de comunicaciones del ejército, y tras recibir formación, fue destinado a un comando de transporte en París. Consiguió su traslado de vuelta con una peligrosa estratagema: el General que estaba al mando apenas había empezado unas vacaciones de 14 días cuando Grundig se presentó ante su adjunto y le explicó que había sido trasladado a Núremberg por orden del Comandante. Grundig se salió con la suya y luego sirvió como Cabo Primero en el Búnker de Mando del Comando de Transporte de Núremberg. Pronto le darían permiso para ocuparse de su compañía en su tiempo libre militar.
Tras los ataques aéreos sobre Núremberg en 1943, Grundig trasladó las líneas de producción al pueblo de Vach, cerca de Fürth, y fabricó transformadores, detonadores eléctricos y dispositivos de control en el salón de baile de la posada "Linde" y en la bolera del "Roter Ochsen" hasta el final de la guerra.
Ahora, el crecimiento y la importancia de la empresa Radio-Vertrieb Fürt en la economía de guerra alemana, hizo que Max Grundig fuera declarado indispensable y abandonará el servicio militar. Pronto recibió grandes pedidos de AEG que suponían la producción de 10.000 pequeños transformadores por día. El cliente suministraba al mismo tiempo el material y los trabajadores necesarios. 150 trabajadores forzados ucranianos trabajaban para Grundig desde 1944.
Las empresas Siemens y AEG no tardaron en contratar ingenieros, a medida que los pedidos se hacían más valiosos, y hacia el final de la guerra, Grundig produjó también los dispositivos de control del misil de crucero V1 y del cohete V2.
Tras el final de la guerra, Max Grundig fue detenido e interrogado por la policía militar estadounidense, pero fue liberado al cabo de 3 días. Mientras tanto, los trabajadores forzados ucranianos que habían trabajado para Grundig agradecieron a su antiguo jefe el trato comparativamente bueno: se quedaron y custodiaron las propiedades de la empresa en Vach. Así salvaron las pertenencias de Max Grundig del saqueo y la destrucción.
El 15 de mayo de 1945, Max Grundig reabrió la tienda de Fürth con unos pocos empleados. Hizo traer las máquinas y los suministros desde Vach a una antigua fábrica de juguetes de metal que estaba desocupada en la Jakobinenstraße 24 de Fürth y en junio de 1945, con 11 hombres y 31 mujeres, empezó a producir transformadores que podían utilizarse en casi cualquier aparato eléctrico en un espacio de 400 m². Para el 7 de noviembre de 1945, Grundig recibió la licencia comercial oficial.
Grundig AG se caracterizó en la postguerra por producir sistemas de radiodifusión y aparatos electrónicos de alta calidad muy bien valorados en el mercado. En abril de 2003, la empresa quebró y se unió formalmente a una multinacional turca de nombre: Arçelik A.Ş.
Pero a todo esto, a qué no conocías el pasado de Grundig anterior a 1945?...
FUENTES:
[1.] Grundig. "Grundig History – Max Grundig Before 1945". Recuperado de: https://www.grundighistory.com/col.jsp?id=249
Imagen: Fotografía de Max Grundig en la postguerra. Crédito: Manager Magazin
Pedro Pablo Romero Soriano PS




