Tras la Segunda Guerra Mundial, el regreso a casa de los prisioneros de guerra alemanes fue un proceso complejo y prolongado. Aunque algunos fueron repatriados rápidamente, muchos permanecieron en cautiverio por años, trabajando en países como Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. La repatriación fue un proceso gradual, con la mayoría de los prisioneros liberados a finales de 1948 en Estados Unidos y Gran Bretaña, y a finales de 1949 en Francia.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial en mayo de 1945, millones de soldados alemanes fueron capturados por los Aliados. Se estima que:
-Estados Unidos capturó alrededor de 3,8 millones.
-La Unión Soviética capturó entre 2,5 y 3,3 millones.
-El Reino Unido capturó aproximadamente 3 millones.
-Otros países aliados también tomaron prisioneros.
En Occidente (EE.UU., Reino Unido y Francia), las condiciones eran duras pero relativamente más humanas. Muchos fueron utilizados como mano de obra para reconstruir la posguerra, especialmente en Francia y el Reino Unido. Algunos fueron repatriados ya en 1946–1948.
En la Unión Soviética, las condiciones fueron mucho más severas. Muchos prisioneros alemanes fueron enviados a campos de trabajo forzado (Gulags). Se calcula que entre 1 y 1,3 millones murieron en cautiverio debido al hambre, las enfermedades, y el trabajo extremo.
-EE.UU. y Reino Unido comenzaron a repatriar prisioneros en 1946 y la mayoría regresó antes de 1948.
-En la URSS, el proceso fue mucho más lento:
Algunos prisioneros no fueron liberados hasta 1955, cuando el canciller alemán Konrad Adenauer viajó a Moscú para negociar su regreso.
Muchos regresaron con secuelas físicas y psicológicas profundas.
Muchos prisioneros regresaron a un país dividido (RFA y RDA) y profundamente cambiado.
-En la RDA (Alemania Oriental), algunos fueron considerados traidores si habían "colaborado" con Occidente o si habían "fracasado" como soldados.
-En la RFA (Alemania Occidental), fueron recibidos con compasión, aunque muchos encontraron dificultades para reintegrarse en la vida civil.
Más de cuatro millones de alemanes fueron encarcelados, capturados e internados para trabajar en la URSS después de la Segunda Guerra Mundial. No todos lograron volver a casa.
“Si sobrevivo, podré descubrir qué son los bolcheviques. Quizá el comunismo sea realmente la salida ideal para el pueblo. Después de todo, nosotros también hacemos muchas cosas mal”, pensó Helmut Bohn mientras era capturado por soldados soviéticos en algún lugar de la región de Pskov en febrero de 1944. Bohn estuvo entre 1944 y 1947 en la URSS como prisionero militar y más tarde lo describiría en un libro titulado A las puertas de la vida. Sin embargo, no todos los alemanes internados en la URSS vivieron para escribir un libro."
“Los prisioneros de guerra eran considerados por la URSS no sólo como una fuente de trabajo, sino también como un recurso destinado a ser utilizado en la economía del país no sólo durante la guerra, sino, lo que es más importante, en la posguerra”.
Stalin definió el número de prisioneros que la URSS “necesitaba” en 1943 en la Conferencia de Teherán. Stalin argumentó que la URSS necesitaba un “elemento de reemplazo”: unos cuatro millones de ciudadanos alemanes, que reconstruirían las ciudades soviéticas destruidas y levantarían la industria. Esta cifra, señala la historiadora Elena Shmaraeva, se calculó en base al número aproximado de soldados soviéticos muertos y desaparecidos en el momento en que se celebró la Conferencia de Teherán: también unos cuatro millones.
Pero, efectivamente, durante la guerra, más de tres millones de ciudadanos soviéticos fueron llevados a Alemania para realizar trabajos forzados, por lo que la URSS quería compensar eso, y también las decenas de millones de personas que perecieron durante la guerra.
En 1946, había en la URSS 240 campos de trabajo para prisioneros de guerra de diferentes nacionalidades que albergaban a más de un millón de prisioneros. Sin embargo, esto no era suficiente para completar el objetivo deseable de cuatro millones, por lo que la URSS comenzó a internar a prisioneros del extranjero.
En 1944, tras la entrada del Ejército Rojo en los territorios de Rumanía, Yugoslavia, Hungría, Bulgaria y Checoslovaquia, el Ministerio de Guerra soviético emitió la orden de “movilizar e internar a todos los alemanes que vivieran en el territorio de estos países, hombres de 17 a 45 años, mujeres de 18 a 30 años, independientemente de su ciudadanía”. El historiador Pável Polian escribe que más de 112 mil personas fueron internadas desde estos países para trabajar en la URSS. A los movilizados se les permitía llevar hasta 200 kilos de pertenencias personales.
Después de la guerra, hasta 3,8 millones de prisioneros de guerra alemanes fueron internados en la URSS. Alrededor de 2,4 millones eran soldados y oficiales, que fueron recluidos en campos de prisioneros de guerra, mientras que el resto (en su mayoría alemanes étnicos internados de países europeos) fueron asignados a “batallones de trabajo”. ¿Qué hacían?
Los prisioneros de guerra reconstruyeron fábricas, construyeron presas, ferrocarriles, puertos, etc. También construyeron y restauraron casas, incluso viviendas para los trabajadores del Ministerio del Interior. Por ejemplo, los prisioneros alemanes construyeron el estadio Dínamo de Moscú.
Las estadísticas oficiales soviéticas de 1956 dicen que dos millones de prisioneros alemanes fueron repatriados tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, con un número tan grande, las estadísticas carecen de fiabilidad. Otras fuentes dicen que hasta 680.000 prisioneros fueron liberados durante la guerra, pero esa cifra incluía a prisioneros de Rumanía, Eslovaquia, Hungría, etc. Las estadísticas soviéticas dicen que 356.678 prisioneros murieron en los campos soviéticos y unos 37.000 de ellos fueron condenados por crímenes de guerra. (Las cifras varian segun las fuentes consultadas).
Las condiciones de transporte fueron similares a las de un campo de trabajo: el último adiós del sistema represivo soviético. A veces, los repatriados no recibían comida ni agua durante días mientras se trasladaban en vagones de tren desde la Rusia continental. El primer lugar al que llegaban los prisioneros alemanes en Europa era el campo de reubicación soviético de Fráncfort (Oder), donde pasaban 2-3 días, antes de ser enviados a sus respectivas localidades. En 1947, el 70% de los prisioneros de este campo estaban enfermos.
La repatriación de los prisioneros de guerra alemanes desde la URSS terminó oficialmente el 5 de mayo de 1950. TASS declaró que 1.939.063 prisioneros de guerra alemanes habían sido repatriados desde 1945. Pero, en realidad, quedaban más alemanes capturados en la URSS: entre 10 y 20 mil, que salieron en 1950-1956. “Esta casa fue construida por prisioneros de guerra alemanes” dicen todavía los rusos con respeto sobre edificios de los años 50, algunos de ellos realmente construidos por alemanes. Incluso en el cautiverio, los trabajadores alemanes se esforzaron al máximo.
Los cientos de miles de prisioneros de guerra alemanes (POWs) fueron capturados por los Aliados occidentales, corrieron mejor suerte principalmente por el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Francia. Aquí te doy un resumen general sobre su situación en los campos de prisioneros en los frentes occidentales:
La mayoría de los soldados alemanes capturados en el frente occidental lo fueron después del Desembarco de Normandía (junio de 1944).
Muchos fueron hechos prisioneros en Francia, Bélgica y Alemania Occidental durante los últimos años de la guerra.
Posteriormente, fueron trasladados a campos en el Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Canadá.
-Estados Unidos
A partir de 1943, EE. UU. construyó más de 500 campos de prisioneros, albergando a unos 425.000 soldados alemanes.
Los prisioneros eran tratados de acuerdo con la Convención de Ginebra, aunque hubo casos de trabajos forzados permitidos por esta convención (agricultura, construcción, etc.).
En general, las condiciones eran buenas y los prisioneros incluso tenían acceso a actividades educativas y recreativas.
-Reino Unido
Cerca de 400.000 alemanes fueron internados en el Reino Unido.
Se les permitió trabajar en la reconstrucción del país, especialmente en la agricultura, y muchos se quedaron voluntariamente en el Reino Unido después de la guerra.
También se respetaron generalmente los estándares de la Convención de Ginebra.
-Francia
Francia retuvo cerca de 700.000 prisioneros alemanes tras la guerra.
Las condiciones fueron mucho más duras que en EE. UU. o Reino Unido: muchos fueron usados en trabajos forzados para la reconstrucción del país devastado.
Hubo altas tasas de mortalidad debido a las condiciones precarias, aunque mejoraron con el tiempo
-Canadá
Albergó a alrededor de 35.000 prisioneros alemanes.
Las condiciones eran similares a las de EE. UU.: bien alimentados, con acceso a trabajo y entretenimiento.
También muchos prisioneros desarrollaron lazos con comunidades locales.
-Repatriación
Muchos prisioneros no fueron repatriados inmediatamente al terminar la guerra en 1945.
Algunos no regresaron a Alemania hasta 1948–1949, especialmente los retenidos en Francia y la URSS.
Al regresar, muchos ex-POWs relataron experiencias muy diferentes, dependiendo del país donde estuvieron internados.
Algunos ex prisioneros, especialmente los que volvieron de la URSS, enfrentaron desconfianza y sospechas de colaboración.
Muchos no hablaban de sus experiencias. El sufrimiento de los prisioneros no fue tema central en la memoria colectiva alemana durante décadas.
Aunque algunos recibieron apoyo del Estado, muchos lucharon con traumas físicos y psicológicos por el resto de sus vidas.
El último prisionero de guerra alemán en regresar a casa fue Andreas Meyer, quien volvió a Alemania en 1955. Sin embargo, el caso más famoso y simbólico es el de Heinrich Schlüter, un soldado alemán que fue liberado por la Unión Soviética también en 1955, diez años después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
Este retraso se debió a que la Unión Soviética mantuvo a cientos de miles de prisioneros alemanes en campos de trabajo forzado (Gulag) durante años después del conflicto, como parte de reparaciones de guerra. Aunque la mayoría fueron liberados entre 1946 y 1949, alrededor de 10.000 fueron liberados recién en 1955, gracias a una negociación diplomática entre la RFA (República Federal Alemana) y la URSS impulsada por el canciller Konrad Adenauer.
La cifra simbólica que se suele manejar es la de el último gran grupo de prisioneros alemanes que regresó en octubre de 1955. Fue un evento muy emotivo y cubierto por la prensa alemana de la época.
FUENTES:
Historia de la Segunda Guerra Mundial
Trabajo de investigación, crédito y agradecimiento a D. Álvaro Núñez de Pazos
https://es.gw2ru.com/.../144023-vivieron-murieron-urss...
https://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=9392
https://es.wikipedia.org/.../Trabajo_forzado_de_los...
https://elpais.com/.../04/internacional/965340019_850215.htm
Entre otras lecturas y articulos.
Pedro Pablo Romero Soriano PS

