El Verdugo de Stalin. Vasili Blojín

0

Blojín no trabajaba con las pistolas del Ejército soviético, que eran poco fiables, sino que prefería la mano de obra alemana: había traído toda una maleta llena de pistolas Walther y tuvo que cambiar de armas varias veces en un turno porque se terminaban calentando demasiado y amenazaban con fallar. Al principio disparaba a 300 hombres por noche, pero después de algún tiempo ordenó que el número de polacos a los que debía disparar pasara a 250. Después de cada turno, Blojín daba una caja de vodka a los soldados del NKVD que tenían que sacar los cadáveres. Décadas más tarde, uno de ellos declaró: «Por supuesto que bebimos vodka hasta el punto de la insensatez. Después de todo, el trabajo no fue el más fácil. Estábamos tan cansados que apenas nos manteníamos de pie. Y nos lavamos con perfume. Hasta el cinturón. No había otra manera de deshacerse del olor a sangre y carne. Incluso los perros se mantuvieron a distancia de nosotros. Y cuando nos ladraban, lo hacían desde lejos».


De entre todos las desconocidas historias que abarca  la Segunda Guerra Mundial, existe una especialmente estremecedora, la de Vasili Blojin. Un hombre (monstruo, más bien) conocido por ser el asesino más sanguinario de Stalin y por ser uno de los verdugos más prolífico del mundo. Su sadismo era tristemente inigualable. Se cree que su pistola (disfrutaba usando un arma germana porque le ofrecía más facilidades a la hora de matar a sus enemigos) segó la vida de hasta 20.000 enemigos del Camarada Supremo. Y es que, como es bien sabido, para el zar rojo no existía un reo bueno.
El uniforme de Blojín en la fotografía no muestra a qué rama del ejército pertenecía. Era la Policía militar secreta organizada del régimen soviético, primero llamada Cheka, luego GPU, NKVD, MGB y finalmente KGB. Tampoco hay ninguna indicación en la lápida sobre el papel que desempeñó en la Policía secreta: fue el primer verdugo de Stalin.


 Durante más de 20 años fue el comandante de un pelotón de fusilamiento que ejecutó a miles de enemigos del pueblo. Blojín se convirtió en verdugo en jefe en 1926, asumiendo el cargo de comandante de la OGPU más tarde KGB
Su nombre y su función sólo se conocieron después del colapso de la Unión Soviética, en 1991, cuando los fiscales e historiadores rusos y polacos trabajaron conjuntamente para resolver el crimen de Katyn. En la primavera de 1940, el NKVD había disparado a 4.400 oficiales polacos, alféreces y funcionarios que eran prisioneros de guerra en un bosque cerca del pueblo de Katyn en el oeste de Rusia. Stalin y varios miembros del Politburó habían firmado una orden secreta de ejecución. Cuando los soldados de la Wehrmacht descubrieron las tumbas tres años después, la propaganda soviética afirmó que las SS habían disparado a los polacos. Durante décadas, la cuestión de la autoría del crimen fue controvertida; no fue hasta 1990 cuando Mikhaíl Gorbachov admitió que fue el NKVD.
Llevar a cabo matanzas diarias no puede dejar de afectar a la psique humana. Muchos verdugos bolcheviques no podían soportarlo: terminaron en instituciones mentales, cayeron en una profunda depresión o cayeron en la alcoholemia. Las ejecuciones, de hecho, se realizaban a menudo en estado de ebriedad.
Vasili Blojín no era uno de ellos. Él abordaba su trabajo “profesionalmente”, con la mente fría. Nunca bebía antes de una ejecución y prohibía a sus subordinados hacerlo. El consumo de esta sustancia, para “aliviar el estrés”, sólo se permitía cuando el proceso había finalizado.
Blojín nunca permitió que su terrible trabajo afectase a su vida personal. Probablemente es el único verdugo de la historia que recibió una educación universitaria.
Sin embargo, Katyn no fue el único lugar donde se ejecutó a 22.000 prisioneros de guerra polacos. Fue a principios de los años 90 cuando se supo que, el culmen de la carrera asesina de Blojín fue el asesinato en mayo de 1940 de un grupo de oficiales polacos detenidos en el campo de Ostashkov en la región de Kalinin (ahora Tver), parte de la más amplia masacre de Katyn. Enviado desde Moscú, fue puesto a cargo de la ejecución, con una unidad de 30 oficiales de seguridad de la Cheka a su disposición.
"Blojín se puso su ropa característica: gorra, delantal y guantes de cuero marrón, estos últimos extendiéndose más allá del codo. Me impresionó mucho. 
Era la encarnación de la muerte”, recordó Dmitri Tokarev, jefe de la Dirección de la NKVD.
Los condenados fueron ejecutados de noche, en grupos de 250 personas. Se empleó una media de tres minutos en ‘procesar’ cada víctima.
Después de cada turno de noche, Blojín dejaba que sus nerviosos subordinados bebieran alcohol. Él mismo se mantuvo perfectamente tranquilo, mostrando completa indiferencia ante lo que estaba pasando. Como resultado de la operación de Ostashkov, 6.311 personas murieron, y Blojín disparó personalmente a más de 600 polacos. Para añadir ultraje a los asesinatos, se celebró un gran banquete con motivo del final de estos.
«Con el prisionero dispuesto para la ejecución, Blojin, sin mediar palabra, colocaba su pistola en la base del cráneo y disparaba maquinalmente. El cuerpo sin vida era retirado hacia el exterior a través de una portezuela y cargado en un camión. Entonces se procedía a limpiar la habitación con una manguera, dejándola preparada para una nueva ejecución. Todo el proceso duraba apenas tres minutos».

Usaba habitualmente una Walther PPK alemana, sí. En realidad, el motivo era que esta pistola tenía menos retroceso que las soviéticas y la muñeca se le fatigaba menos durante las ejecuciones. Además, era un arma más fiable. No obstante, es cierto que usando esa pistola siempre se podría dirigir la responsabilidad a los alemanes, como así sucedería en Katyn.
Su objetivo era ejecutar unos 300 prisioneros cada noche, pero luego rebajaría ese objetivo a 250. En total, se cree que pudo ejecutar a unos 7.000. De todos modos, sobre Katyn existen todavía muchas incógnitas y estamos lejos de conocer todos los detalles. Cualquier cifra relativa a esos hechos debemos ponerla en cuarentena.
Después de cada turno, Blojín daba una caja de vodka a los soldados del NKVD que tenían que sacar los cadáveres. Décadas más tarde, uno de ellos declaró: «Por supuesto que bebimos vodka hasta el punto de la insensatez. Después de todo, el trabajo no fue el más fácil. Estábamos tan cansados que apenas nos manteníamos de pie. Y nos lavamos con perfume. Hasta el cinturón. No había otra manera de deshacerse del olor a sangre y carne. Incluso los perros se mantuvieron a distancia de nosotros. Y cuando nos ladraban, lo hacían desde lejos».

Lavrenti Beria, el jefe del NKVD, se mostró muy satisfecho con el curso de la liquidación de los «contrarrevolucionarios polacos». Firmó un decreto secreto sobre la recompensa de las unidades del NKVD implicadas. Cuarenta y cuatro recibieron un pago especial de 800 rublos, la considerable suma de unos 160 dólares según el cambio de la época. Entre los beneficiarios se encontraba Blojín, que probablemente disparó personalmente a la mayoría de las 6.300 víctimas polacas de Kalinin.
Poco después de la muerte de Stalin, Blojín se retiró y recibió una pensión honorífica. Pero no tuvo mucho tiempo para disfrutarla. Pronto se comenzó a investigar los casos de víctimas purgadas y los crímenes del régimen estalinista.
El verdugo, que había batido todos los récords, fue convocado repetidamente para ser interrogado, pero pudo escapar a la persecución penal, ya que se le consideraba un instrumento, no un organizador del terror.

Sin embargo, en noviembre de 1954, Vasili Blojín fue despojado del rango de general de división  fue obligado a solicitar el retiro, “por haberse desacreditado a sí mismo mientras trabajaba para el Estado... y por ser indigno en este sentido del alto rango de general”. Fue públicamente señalado por Beria en el momento de su partida. Después de la caída del poder de Beria, en junio del mismo año, Blojín fue finalmente despojado de su rango así como la pensión que se le había concedido, en la campaña de desestalinización de Nikita Jruschov. 
Según los informes, se hundió en el alcoholismo, perdió el juicio y murió el 3 de febrero de 1955. La causa oficial de su muerte se reportó como «suicidio». Otras fuentes dicen que a la edad de 60 años, murió de un ataque al corazón o se pegó un tiro. Aunque son muchos los historiadores que apuestan a que más que suicidarse a Vasili Blokhin lo ‘suicidaron’.

Irónicamente, el principal secuaz de Stalin fue enterrado en el Cementerio Donskoy de Moscú, donde los restos de muchas de sus víctimas yacen en fosas comunes.



FUENTES:
Historia de la Segunda Guerra Mundial 
-Eso no estaba en mi libro de la Segunda Guerra Mundial
De Jesús Hernández · 2018
-La matanza de Katyn Historia del mayor crimen soviético de la Segunda Guerra Mundial De Thomas Urban · 2020
http://www.tienbo.org/
https://www.outono.net/elentir/
https://www.usmessageboard.com/threads/
https://es.wikipedia.org/wiki/Vasili_Bloj%C3%ADn
https://historum.com/threads/
https://www.elmundo.es/cronica/2020/03/03/5e57b16ffdddffea128





























 












Pedro Pablo Romero Soriano PS 

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios