Rendición del U-805 – 14 de mayo de 1945

0

En la imagen; Oficiales alemanes del U-805 se rinden en la cubierta del destructor de escolta USS Varian (DE-798) el 14 de mayo de 1945

El 14 de mayo de 1945, apenas una semana después del fin oficial de la guerra en Europa, un evento singular se desarrolló en el Atlántico norte. A bordo del destructor de escolta estadounidense USS Varian (DE-798), un grupo de marineros observaba con atención cómo un submarino alemán de la clase IXC/40 se acercaba lentamente a la superficie. Era el U-805, uno de los últimos U-boote operativos que aún navegaban tras la capitulación del Tercer Reich.
La guerra había terminado oficialmente el 8 de mayo, pero no todos los submarinos alemanes habían recibido aún la orden de rendirse. El U-805, al mando del Kapitänleutnant Friedrich Schumann-Hindenberg, había estado en patrulla cuando se conoció la noticia del armisticio. Siguiendo instrucciones emitidas por el mando naval alemán ya desarticulado, Schumann-Hindenberg optó por entregar su embarcación a los aliados, cumpliendo así con las condiciones impuestas a las fuerzas del Eje tras la rendición incondicional.
Aquel día, las aguas estaban tranquilas, pero cargadas de tensión. La tripulación del USS Varian, al tanto del inminente contacto con el enemigo, mantenía sus puestos con disciplina. Cuando el U-805 emergió por completo, ondeando banderas blancas de improviso, una lancha del destructor se acercó para recoger al comandante alemán. Poco después, el mismo Schumann-Hindenberg y sus oficiales, vestidos con sus uniformes grises de la Kriegsmarine, subieron a la cubierta del Varian para rendirse formalmente.
Los oficiales alemanes saludaron con corrección y presentaron su rendición sin resistencia. La escena fue breve, sobria y cargada de simbolismo: enemigos mortales apenas días antes, ahora participaban juntos en un acto que ponía fin a años de guerra submarina en el Atlántico. 
El U-805, en buen estado y sin haber sido saboteado, fue asegurado por una tripulación de presa estadounidense y conducido a Portsmouth, New Hampshire.
La rendición del U-805 no fue la única de su tipo, pero representó el fin de una era. 
Con ella, se cerraba uno de los últimos capítulos de la temida flota de submarinos alemanes, que durante años había acechado las rutas marítimas del Atlántico con gran eficacia y brutalidad. 
Para muchos marineros de ambos bandos, aquel momento en la cubierta del USS Varian simbolizaba el inicio de un nuevo tiempo de paz, tras una larga y sangrienta contienda.


FUENTES:

Apocalipsis: La Segunda Guerra Mundial  

Álvaro Núñez de Pazos 

























Pedro Pablo Romero Soriano PS 

Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios