En la imagen; Durante la batalla de las Ardenas, un vehículo semioruga del ejército estadounidense cruza un puente provisional sobre el río Ourthe, en la ciudad belga de Houffalize, devastada por la guerra, en enero de 1945
Houffalize, 16 de enero de 1945: el cierre definitivo de la Ofensiva de las Ardenas y el fracaso estratégico alemán
La Batalla de las Ardenas (diciembre de 1944 – enero de 1945), conocida por los alemanes como Unternehmen Wacht am Rhein, constituyó el último gran intento del Tercer Reich de alterar decisivamente el curso de la guerra en el Frente Occidental. Aunque el asedio de Bastogne ha ocupado un lugar central en la memoria histórica, el encuentro de fuerzas estadounidenses en Houffalize el 16 de enero de 1945 marcó el momento operacional clave que selló el fracaso alemán. La convergencia de unidades blindadas aliadas cerró definitivamente el saliente creado por la ofensiva, forzando a la Wehrmacht a pasar a la defensiva estratégica irreversible.
El plan alemán buscaba una ruptura profunda del frente aliado, atravesando las Ardenas para alcanzar el río Mosa y, en última instancia, el puerto de Amberes. Con ello, Hitler pretendía dividir a las fuerzas británicas y estadounidenses, quebrar la cohesión aliada y forzar una negociación favorable. Sin embargo, la ofensiva se basaba en supuestos irreales: superioridad táctica momentánea, captura rápida de depósitos de combustible aliados y una reacción aliada lenta y descoordinada.
Desde los primeros días, la resistencia estadounidense, la escasez logística alemana y la recuperación del control aéreo aliado socavaron el avance. A finales de diciembre, el impulso inicial se había agotado, transformando la ofensiva en un saliente vulnerable.
El asedio de Bastogne, iniciado el 20 de diciembre de 1944, convirtió a esta localidad belga en un símbolo de resistencia estadounidense. Defendida principalmente por la 101.ª División Aerotransportada y unidades blindadas y de infantería adjuntas, Bastogne resistió pese al cerco alemán y a condiciones climáticas extremas. La célebre respuesta “¡Nuts!” del general Anthony McAuliffe sintetizó el espíritu defensivo, pero desde el punto de vista militar, Bastogne fue ante todo un nudo logístico y de comunicaciones crítico.
Es importante subrayar que el cerco de Bastogne fue roto inicialmente el 26 de diciembre de 1944 por la 4.ª División Blindada del 3.º Ejército estadounidense al mando del general George S. Patton. No obstante, la situación estratégica general no quedó resuelta entonces: el saliente alemán seguía existiendo y la amenaza operativa persistía.
El verdadero punto de inflexión se produjo el 16 de enero de 1945, cuando unidades de la 11.ª División Blindada estadounidense avanzando desde el norte y elementos de la 2.ª División Blindada, perteneciente al 3.º Ejército de Patton y avanzando desde el sur, se encontraron en Houffalize. Este enlace cortó en dos el saliente alemán y selló el fracaso operacional de la ofensiva.
Conviene aclarar que no participaron en este enlace decisivo una “41.ª División de Caballería” ni una “41.ª División de Infantería”, unidades que no desempeñaron ese papel en la campaña. Tampoco existía un “11.º Ejército Blindado”; la 11.ª División Blindada formaba parte del 3.º Ejército estadounidense. La precisión en estos aspectos es esencial para un análisis riguroso.
El enlace en Houffalize no solo tuvo valor simbólico, sino que desarticuló el despliegue alemán, obligando a una retirada bajo presión constante de las fuerzas aliadas y exponiendo a las unidades germanas a ataques aéreos devastadores.
Tras Houffalize, la Ofensiva de las Ardenas quedó definitivamente neutralizada. Las fuerzas alemanas perdieron hombres, material blindado y, de forma crítica, reservas de combustible irremplazables. A partir de ese momento, la Wehrmacht en el Frente Occidental ya no estuvo en condiciones de lanzar operaciones ofensivas de envergadura.
Para los Aliados, el cierre del saliente permitió la consolidación del frente, la reorganización logística y la preparación de la ofensiva final hacia el Rin. Bastogne, aunque ya liberada parcialmente, dejó de ser un punto vulnerable y pasó a integrarse plenamente en el dispositivo aliado.
El 16 de enero de 1945 en Houffalize representa el auténtico cierre operacional de la Batalla de las Ardenas. Si Bastogne simbolizó la resistencia, Houffalize materializó la derrota alemana. La convergencia de las divisiones blindadas estadounidenses no solo rompió el saliente, sino que confirmó el colapso de la última gran apuesta estratégica de Hitler en Occidente. Desde ese momento, el camino hacia Alemania quedó abierto, acelerando el final de la guerra en Europa.
FUENTES:
Historia de la Segunda Guerra Mundial
Álvaro Núñez de Pazos
Fuentes y lecturas;
-MacDonald, Charles B. La batalla de las Ardenas. Madrid: Ediciones San Martín, 1985.
-Zaloga, Steven J. La Batalla de las Ardenas 1944–1945. Madrid: Osprey / RBA, 2009.
-Patton, George S. Diarios de guerra. Madrid: Ediciones Palabra, 2005.
-Martínez Bande, José Manuel. La guerra en Europa Occidental (1944–1945). Madrid: Servicio Histórico Militar, 1984.
Pedro Pablo Romero Soriano PS
